lunes, 26 de febrero de 2018

EXAMEN DE FE… Y DE CONCIENCIA (II)



Al continuar reflexionando acerca de ciertas corrientes que nos han impactado de forma complicada en el ambiente religioso, llegamos a una que junto al dispensacionalismo ha hecho estragos brutales, sirviendo como adoctrinamiento ideológico escapista, que impulsa a tener la esperanza puesta más en el futuro, el más allá, la llamada vida de ultratumba y ultraterrena, además de enfatizar la salvación egolátrica, todo lo cual aboga y sostiene la irrupción destructiva de Dios sobre la historia La Tierra y el cosmos en su totalidad...

Según algunos estudios, la enseñanza bíblica acerca del término milenio, se desglosa del pasaje de Apocalipsis 20,1-10, el cual ha sido discutido ampliamente durante siglos, distinguiéndose su relación e interpretación en dos maneras: por la relación que se le da al milenio en conexión con la segunda venida de Cristo y a veces en términos de significado del milenio mismo[1].

Es así como al referirnos al pre-milenarismo, podemos decir que es la creencia de que Cristo regresará y establecerá un reino terrenal glorioso que durará mil años, este reino es el período interino entre el retorno de Cristo y el juicio final, difiere del amilenianismo, que ve el reino de Cristo en la iglesia y por lo tanto, sin demandar un reino visible y del post-milenianismo, que ve un triunfo de la iglesia en la predicación del Evangelio a través de la agencia sobrenatural del Espíritu Santo[2].

El premilenialismo histórico se celebró por la gran mayoría de los cristianos durante los tres primeros siglos de nuestra era. Muchos de los padres de la iglesia como Papías de Hierápolis (60 – 150 d.C.)[3], Justino Mártir (c. 100/114 – 162/168)[4], Ireneo de Lyon (c. 130 – 202 d.C.)[5], Quinto Septimio Florente Tertuliano (c. 160 – 220 d.C.)[6], Hipólito de Roma (ap. s. II)[7] y otros, enseñaron que habrá un reino de Dios visible sobre la tierra después del retorno de Cristo[8].

Esto nos hace pensar que esta llamada postura doctrinal no es nueva, tiene varios siglos de haber sido estructurada, que probablemente dio sus aportes en algún instante, pero lamentablemente es conveniente en este momento de la historia revisarla y en la medida de lo posible superar de tal forma que podamos ir subsanando algunas deficiencias que nos ayuden a sustentar mucho mejor lo que creemos y no basarnos en especulaciones meramente circunstanciales.

En los ambientes religiosos evangelicalistas, si alguien se atreve a cuestionar o negar esta posición ideológico-religiosa, es tomado y etiquetado como un hereje, agnóstico o ateo, ya que todas las elaboraciones biblicistas y seudoteológicas se entretejen a manera de una especie de red adormecedora que cauteriza y adormece las conciencias de las personas, es decir, que no hay libertad para creer y pensar de otra manera, lo cual tiende a ser un pensamiento peligrosamente sectario en el cual se promueven la violencia de forma explícita e implícita con los adjetivos y metáforas que se sacan ignorantemente de frases que aparecen en Las Escrituras de una manera un tanto abusivas.

A continuación un listado de cuestionamientos para que podamos hacerlos en privado y así determinar si estamos bajo la lógica del premilenialismo:

  1. ¿Creo en el rapto o arrebatamiento de la iglesia?
  2. ¿Reinará Cristo mil años después de su segunda venida visible a la tierra?
  3. ¿La segunda venida de Cristo está revelada en lo escrito literalmente en Daniel, Mateo 24, 1ª Tesalonicenses 4,16-18 y Apocalipsis?
  4. ¿Es la Justicia, la Paz, la Tolerancia, la Solidaridad y la Unidad mundiales señales negativas de que la segunda venida de Cristo está muy cercana?
  5. ¿Va a destruir Dios este mundo y solamente llevará a sus escogidos consigo?
  6. ¿Es ganar almas la misión principal de la iglesia para que no se pierdan?
  7. ¿Es el reino de Dios futuro?
  8. ¿Debe una persona cristiana involucrarse en espacios como la economía, la política y otros asuntos de la sociedad y el saber?
  9. ¿Es Israel el reloj de Dios?
  10. ¿Habrá una gran tribulación y los verdaderos hijos de Dios no pasaran por ella?


Queda a cada quien definir en base a las respuestas personales si se es un premilenalista o no, esto solamente es parte de lo que podría comprenderse acerca de esta llamada doctrina escatológica muy difundida de manera dogmática y en algunos casos impuesta a las personas que se afilian a un grupo religioso fundamentalista o neofundamentalista.

Algunos grupos religiosos han tenido el terrible atrevimiento y osadía de calcular fechas exactas para la segunda venida de Jesús, esto lógicamente no ha ocurrido, lo cual ha puesto en evidencia las graves falencias e inconsistencias bíblico-teológicas de esta funesta postura ideológica, así como también de quienes la promulgan, las cuales se contradicen de manera clara con las enseñanzas de Jesús y los Profetas en muchos sentidos.

Las afirmaciones tienden a ser –al igual que el dispensacionalismo– muy aventuradas, literalistas, completamente fuera de contexto además de aisladas, sin tan siquiera hacer el intento de interpretar Las Escrituras en su contexto histórico y elaborar una investigación lingüística, cultural, política, económica y social, para tener un acercamiento más serio y concreto y así poder sacar un mensaje más apegado a lo que los pasajes y libros en cuestión nos podrían decir hoy, destacando que la Apocalíptica –en general– es una Revelación que debe generar Esperanza y no lo contrario.

Para intentar evitarlo, desviar un poco la atención e incluso palear sus penas, algunos –que por cierto poseen mucho capital, medios de producción y comunicación– se han intentado cubrir o refugiar bajo la sombrilla del integrismo hipócrita cargado de mezquindad y egolatría, cuyo objetivo primordial es despertar el interés para salvar almas –termino completamente cuestionable y que no tiene nada nada que ver con la visión Escritural– dejando todo en un plano religioso seudoespiritual y desacreditando que lo más importante para una persona es entrar en ese plano etéreo, platónico y sesgado, que afirma abiertamente que nada de lo material merece nuestra atención, sino centrarse en la visión egolátrica de salvarse para ir al cielo sin importar todo lo demás, una terrible contradicción a múltiples pasajes de Las Escrituras y a la Ética Cristiana.


Es un gran desafío evaluar en que estamos sustentando nuestra Vida, nuestra Fe y Práctica, nuestra Esperanza, ya que si hemos vuelto a alguna doctrina infundamentada nuestra roca –ídolo– que realmente está fundamentada en la arena y no en un Dios amante de la Justicia, la Vida, la Reconciliación, la Paz y todo el Sistema mucho más humano y holístico propuesto en Su Reinado, enseñado por Jesús, sus seguidores inmediatos e incluso por los profetas que precedieron al Gran Maestro, debemos al menos hacer el intento de hacer a un lado todo tipo de fanatismo y pasionismo sectario.

Actualmente existen muchísimas investigaciones, acceso a la información y estudios de varias ciencias, para apoyar realmente los estudios que queramos realizar acerca de Las Escrituras de manera más seria, destacar lo más posible el mensaje original de lo que esa Palabra escrita por hombres y mujeres de Dios quisieron transmitir a sus contemporáneos y nos pueden decir a nosotros hoy, donde no se hace referencia a visiones cargadas de fantasía y recursos novelesco, más bien hacer énfasis en el Mensaje Central del Amor y la Paz de La Buena Noticia (Isaías 9,1-7; Gálatas 5,22-23; Efesios 6,10-18).

Antonio Salomón Medina Fuentes, miembro de Fundación Nuevo Esfuerzo Familiar para un El Salvador más Humano


[1] E. F. Harrison y otros: Diccionario de teología. Edición revisada. Libros Desafío. Impreso en EEUU. 2002. Páginas 391-392.
[2] Bernard Ramm: Diccionario de teología contemporánea. Editorial Mundo Hispano y Casa Bautista de publicaciones. EEUU. 2008. Página 112.
[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Pap%C3%ADas_de_Hier%C3%A1polis
[4] https://es.wikipedia.org/wiki/Justino_M%C3%A1rtir
[5] https://es.wikipedia.org/wiki/Ireneo_de_Lyon
[6] https://es.wikipedia.org/wiki/Tertuliano
[7] https://es.wikipedia.org/wiki/Hip%C3%B3lito_de_Roma
[8] https://www.gotquestions.org/Espanol/premilenialismo-historico.html y https://es.wikipedia.org/

lunes, 19 de febrero de 2018

EXAMEN DE FE… Y DE CONCIENCIA (I)



Desde el siglo XIX se planteó una propuesta metodológica para la interpretación de Las Escrituras, esta perspectiva fue sistematizada por Jhon Nelson Darby (18 de noviembre de 1800 – 29 de abril de 1882) y desarrollada por Cyrus Ingerson Scofield (19 de agosto de 1843 – 24 de julio de 1921), este último muy reconocido en el ambiente evangélico fundamentalista más que todo por La Biblia comentada que lleva su nombre.

Cuando hablamos de dispensacionalismo es el sistema de interpretación y teología, contenido en las notas de la Concordancia Bíblica de Cyrus Scofield y desarrollada en plenitud dogmática en la Teología Sistemática de Lewis Sperry Chafer –con su obra de ocho tomos– aun cuando ha hecho muy pocas incursiones en teología académica o escolástica, ha recibido mucha atención y aceptación del elemento laico a través de la Concordancia Bíblica de Scofield[1].

Etimológicamente, el término se sacó de la palabra griega oikonomia, que aparece en el Segundo Testamento en diversos textos –Lc 16,2-3; 1ª Cor 9,17; Ef 1,10; 3,2; Col 1,21; 1ª Tim 1,4– donde el termino se traduce como edificación, del griego oikonomē, Charles Hodge señala el doble uso de la palabra: primero, con respecto al uno de autoridad, significa un plan o esquema; segundo, con respecto a uno bajo de autoridad significa mayordomía o administración[2].
Dicha postura estableció inicialmente que hay siete dispensaciones: de la inocencia, de la conciencia, del gobierno humano, de la promesa, de la ley, de la gracia, del reino, además se hablaba de un antiguo pacto y un nuevo pacto y se hizo ver en aquel entonces como un método o forma de dividir correctamente la palabra de verdad[3], aunque esto ha variado debido a que algunos neo-dispensacinalistas reducen todas las dispensaciones anteriores a dos: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento.
Si quisiéramos explorar si somos o no dispensacinalistas podríamos hacernos en privado las siguientes preguntas:
 
  1. ¿Interpreto Las Escrituras utilizando el método gramático-histórico-literal?
  2. ¿Sostengo que Dios trabaja a través de diferentes pactos o acuerdos con la humanidad en los diferentes períodos de la historia?
  3. ¿Creo en la completa y absoluta inerrancia de La Biblia, especialmente de la versión Reina Valera?
  4. ¿Son los israelíes, judíos o judaizantes los descendientes y herederos de las promesas y pacto que Dios hizo literalmente a Abraham no solamente en el ámbito espiritual?
  5. ¿Es Moisés el modelo previo de Cristo?
  6. ¿Hay dos agendas diferentes: una para Israel y la otra para la Iglesia?
  7. ¿Empezó la Iglesia en Pentecostés?
  8. ¿Es por fe la salvación de acuerdo a la revelación dada en la dispensación de la gracia?
  9. ¿Habita El Espíritu Santo única y exclusivamente durante la dispensación de la gracia?
  10. ¿Reinará Cristo en el futuro mil años lo cual ocurrirá después del arrebatamiento o rapto de la Iglesia?[4].
Podemos intuir entonces que si alguien cree, afirma, defiende y reconoce ciegamente –con un sí a secas– a las proposiciones anteriores, es una persona que profesa la fe dispensacionalista, además de dar prioridad y depender de manera exclusiva de una versión extremadamente tradicional de Las Escrituras, como la única y exclusivamente asumida con el apelativo de la palabra revelada de Dios, sin dar espacio a otras nuevas propuestas.

En este caso, esta postura ideológico-religiosa, tiende a ser más afín a políticas partidarias ultra-conservadoras de derecha, alentando a ver la vida y la historia de la humanidad como una hierocracia, es decir, designar el estado en el que toda la vida social se explica por el factor religioso[5], sin dar cabida a razonar la fe y la manera de ver la vida, a tal grado de caer en un dogmatismo casi insoportable y completamente intolerante, intentando sustentarlas con alegorías insostenibles, nihilistas e incluso de ciencia ficción.

Al llegar a este punto, podemos destacar que en este momento de Nuestras Historias Personales, Familiares, Comunitarias, Eclesiales, Nacionales, Regionales y Mundiales, debemos tener claro algo: el dispensacionalismo pasó de ser un método propuesto de estudio de Las Escrituras a ser una doctrina que influenció y sentó las bases para las ideologías nefastas del fundamentalismo y neofundamentalismo actualmente.
El desarrollo de los estudios teológicos, históricos, lingüísticos, económicos, sociológicos, antropológicos, arqueológicos, políticos, semióticos, pedagógicos, didácticos, psicológicos y de muchas otras ciencias durante un poco más de medio siglo atrás, nos han brindado La Luz necesaria para poder superar posiciones aberrantes, recalcitrantes y erróneas, de tal manera que pueden abolirse y dejar de sostener posturas tradicionalmente dispensacionalistas y retrógradas que rayan en el moralismo farisaico y anticatolicismo completamente infundamentados.

Otro craso error en el que se cae si se es un dispensacionalista, es que se tiende a ver la historia de forma lineal, casi plana, remitiéndose a la famosa frase tradicional y conformista: todo está escrito ya, animando así para que se den expresiones de fanatismo religioso de corte evangelicalista, además de caer en una especie de aislamiento de ciertos textos de Las Escrituras, de donde se tienden a elaborar doctrinas que muchas veces no existen, por ejemplo: la llamada teología de la retribución, sustentada en la ley babilónica del Talión: ojo por ojo...


¿Se puede salir del dispensacionalismo?, es quizás una pregunta de rigor a estas alturas, darle respuesta depende de las formas que nos acercamos a Las Escrituras, la madurez de aceptar nuestros errores y superarlos con nuevas propuestas más creativas y sustentadas que fortalezcan la Fe y la Esperanza con el cuidado de no caer en una especie de intransigencia, con propuestas teológico-pastorales aterrizadas en la realidad para que contribuyan a tener una práctica comunitaria y eclesial más enfocada en los Valores y Principios del Proyecto del Reinado de Dios hoy, una relectura ético-cristiana del Sermón del Monte nos ayudaría mucho para iniciar este proceso (Mateo 5-7 cfr. Lucas 6,20-49).

Antonio Salomón Medina Fuentes, Miembro de Fundación Nuevo Esfuerzo Familiar para un El Salvador más Humano


[1] Bernard Ramm: Diccionario de teología contemporánea. Editorial Mundo Hispano y Casa Bautista de publicaciones. EEUU. 2008. Página 35.
[2] E. F. Harrison y otros: Diccionario de teología. Edición revisada. Libros Desafío. Impreso en EEUU. 2002. Páginas 186-187.
[3] Idem.
[4] Ampliado y adaptado de: http://www.miapic.com/que-es-el-dispensacionalismo
[5] http://etimologias.dechile.net/?hierocracia