martes, 16 de enero de 2018

LA PAZ CONTINÚA SIENDO EL CAMINO…



26 años después


La firma de los acuerdos de Paz es un acontecimientos que actualmente nos damos cuenta que dicho proceso se dio por las dos extremas ideológicas y militares debido a que ya era algo completamente insostenible bajo la vía armada, esto por múltiples factores, algunos de ellos se diluyeron bajo la mesa, lo cual definió en gran parte el futuro del proceso y en gran medida el futuro de El Salvador, a estas alturas surgen distintos relatos y en casi todos surge una pregunta clave: ¿qué sucedió realmente?


Quizás podemos partir de recordar con un cierto sentido de autocrítica lo que pasó en dicho proceso:

1.    Primero: al revisar la documentación de dominio público de los documentos de la firma de los acuerdos de Paz, notamos que no hubo una Justicia verdadera, esto en términos de una visión Restitutiva, ya que se intentó invisibilizar a las víctimas-sobrevivientes y más grave aún se protegió a los opresores generando una ley de amnistía, lo cual no contribuyó al proceso de reconstrucción ético-moral de Nuestra Sociedad.

2.    Segundo: vemos con desilusión que continuamos a la espera de un proceso de Reconciliación, el cual debe ir aunado con el Perdón, mas no de la visión tradicional y adormecedora del Perdón – perdón y olvido – más bien como parte de los resultados de la Justicia y la Verdad, en cuanto a investigaciones y demás acontecimientos que entran en la categoría de crímenes de guerra.

3.    Tercero: al no haber realizado procesos en los cuales haya existido: Verdad, Justicia, Perdón y Reconciliación, lamentablemente no puede darse la Paz, en este sentido la clase política actual vela más por sus intereses y agendas político-partidarias que por el bienestar de todo un Pueblo que necesita más participación en la toma de decisiones y validación de sus derechos humanos básicos fundamentales.

4.    Cuarto: hace veintiséis años se tuvo la gran e inédita oportunidad de poder platear un Plan de Nación, lo cual no ocurrió, por poner un ejemplo: lejos de ello hubo un proceso donde se desmovilizó de manera viciada a quienes participaron combatiendo, sin pasar por ningún proceso de recuperación de trauma, además de asesoría técnica y legal para su reincorporación a la vida cotidiana.


Al llegar a este punto, debemos reconsiderar que a pesar de los errores históricos, la Vida a prevalecido hasta hoy, pero es probable que aún no sea tan tarde para restaurar el Tejido Social, generar nuevas oportunidad, velar como Pueblo como un ente contralor para que no se continúen dando actos legales de corrupción, ser mucho más conscientes y que nuestra participación política no solamente sea de manera utilitarista al momento de ir a votar, superar esa agenda con una Participación Ciudadana cuyas propuestas trasciendan.


Si en caso asumiéramos este reto como Sociedad Civil y no dejar solamente el rumbo de Nuestro País a las y los políticos, podríamos soñar en otro País diferente, con un Índice de Desarrollo Humano alto, con leyes y políticas publicas más apegadas a la Justicia Restitutiva, con una economía autosostenible, con un medio ambiente sano que hacemos uso de energía limpia para el desarrollo, en resumen impulsar un nuevo sistema que no solamente se quede en el discurso, que se acerque más a la Propuesta del Reinado de Dios, el Verdadero Buen Vivir.

Antonio Salomón Medina Fuentes, miembro de Fundación Nuevo Esfuerzo Familiar para un El Salvador más Humano

sábado, 13 de enero de 2018

¿SE APAGA LA LUZ?



327 años después…

Los hechos de la historia nos deben servir para ir superándonos como humanidad, en cuanto a la manera de cómo nos relacionamos e ir construyendo un mundo mejor, en donde los ideales de la Justicia y la Paz sean tomados en cuenta y nos hagan actuar de forma más coherente con la utopía de una sociedad más enfocada en la Vida, esto lo reconocemos en el legado de Jesús, quien nos enseño acerca del Reinado de Dios.

Intentando reflexionar en algunos hechos que han acontecido, vemos con ciertas reservas que los modelos económico-políticos continúan siendo un factor determinante en el uso y abuso del poder en todo sentido, además de ello nos cambian la visión del ser humano, ya sea por su manera de cumplir sus propósitos, en este sentido podemos recordar de forma puntual, desde lo más cercano a la más lejano:

1.    Dentro de tres días estaremos celebrando el 26 aniversario de la firma de los acuerdos de paz en Nuestro País.

2.    Uno de los terremotos ocurridos el 2001.

3.    Las declaraciones de desprecio emitidas por un presidente neonazi.

4.    El fallecimiento de Jorge Fox.


¿Acuerdos de Paz?
Es de dominio popular y público que estos precisos momentos, la Paz continua siendo un ideal para las y los habitantes de El Salvador, al intentar analizar el caso en este momento tenemos que remitirnos necesariamente a la historia y sin caer en valoraciones peyorativas o simplistas, en verdad lo que se necesitaron desde el inicio fueron procesos de Reconciliación, no solamente el cese al fuego y la desmovilización, lo cual en este momento se pone mucho en duda.


¿Quiénes se beneficiaron el 2001?
A estas alturas nos damos cuenta que las donaciones que se captaron durante los terremotos del 2001, el beneficiado fue un grupo reducido de persona pertenecientes al partido de gobierno de turno en ese momento, lo cual es catalogado como un acto de corrupción repudiable en todo sentido, más que todo para todas aquellas personas afectadas, situaciones que llevaron a juicio al presidente de ese periodo, quien se llevó muchas dudas y declaraciones inconclusas al hacer público su deceso, dejando muchas cosas a la imaginación y serias dudas al respecto en muchos sentidos…


¿Ha resurgido el nazismo?
Las declaraciones nefastas realizadas por el actual presidente de Los Estados Unidos de América, cargadas de violencia, desprecio, racismo y xenofobia, causaron no solamente indignación a nivel nacional sino también a nivel mundial, pareciera que se ha retrocedido en el tiempo, donde las comunidades no anglodescendientes, es decir, con rasgos caucásicos son quienes tienen derecho a decir, actuar y aplastar a quien tenga características étnicas distintas, esto realmente es trágico para la humanidad en muchos sentidos.


¿Podemos seguir su ejemplo?
En estos momentos tenemos algunos datos que nos brinda la historia sobre aquel buen Amigo que con su mística, actitud no-violenta y desobediencia civil, continua desafiándonos de tal forma que al seguir El Ejemplo Máximo del Gran Maestro, podemos también seguir sus pasos y continuar recordando que en nuestra labor de misión podemos intentar generar algunas propuestas ante las problemáticas sociales, económicas, políticas, ecológicas y éticas.

Jorge Fox, nos hace recordar que en algún momento necesitamos alzar la voz por quienes la tienen, apoyar a las personas en sus cuitas y reivindicarles en sus derechos humanos básicos, intentar ser lo más coherentes en la búsqueda de la Verdad y la Justicia, siendo creativos y mantener relaciones interpersonales duraderas y lo más igualitarias posible, generar otro tipo de trato entre los seres humanos, más aun las personas de buena voluntad, facilitando un sentido de comunidad, mas fraterno.

Nuevamente el desafío es llegar a seguir los pasos de este hombre de Dios, así como el siguió los Pasos de Jesús, ver que podemos repensar la Vida incluso desde la periferia de nuestras vidas, familias, comunidades, comunidades de fe, países, regiones y mundo.

Antonio Salomón Medina Fuentes, miembro de Fundación Nuevo Esfuerzo Familiar para un El Salvador mas Humano