lunes, 26 de septiembre de 2016

UNA VIDA CON MUCHO VALOR




Testimonio sobre PAV de Johny Aracely Domínguez García del municipio de Quezaltepeque, departamento de La Libertad, El Salvador
Desde que yo estuve por primera vez en los talleres de PAV ha sido para mí una experiencia bonita porque he aprendido a valorar aún más la vida, lo valiosa qué es porque aprendí a ser tolerante con los demás, que la violencia no lo lleva a nada bueno y desde que empecé a ir a los talleres he aprendido a ser dinámica no estresarme por nada, aunque la vida sea gris ¡yo la hago blanca!, porque muchos quieren resolver los problemas con violencia y eso afecta la salud y la autoestima de uno se baja.
Tener forma de hablarle al qué busca problemas no es fácil, verse en conflicto pero cuando uno pone de su parte las cosas se hacen mejor y se siente la paz interiormente, todo lo que he aprendido en PAV me ha servido para practicarlo con los demás, que tenemos que tratar a los demás como nos gustan que nos traten, ya que la vida no está llena de colores, pero nosotros la hacemos bonita ya que mi vida no ha sido de colores pero ¡yo he superado muchas cosas!, he tenido mis logros y espero seguir escalando más por eso asisto a las reuniones de la Fraternidad Cristiana de Personas con discapacidad, Asociación de Personas con discapacidad, OMADIS –Oficina Municipal de Atención Integral a la Persona con discapacidad– Red de sobrevivientes y talleres PAV, los cuales me han ayudado ha hacer un mundo diferente, ¡que no hay obstáculos que no pueda superar!
No es fácil, pero no difícil, ahora que ya inicie la segunda etapa de PAV –el taller avanzado– ¡me llena de entusiasmo saber que puedo! y me toman en cuenta como una miembro más, se les agradece al equipo por ser humanitarios y dar lo mejor de ellos para qué los grupos aprendan a conocer nuevas cosas, no hay nadie que nazca sabio, todos tenemos que aprender algo bueno.
Los talleres de PAV me han gustado porque me han servido en mi vida diaria, me he desestresado con sus dinámicas, aprendí a ser tolerante, además aprendí en la vida a tratar a los demás como me gusta qué me traten con respeto y cariño a dar de mi lo mejor, aprendí que el orgullo no es bueno, todas las dinámicas dejan una enseñanza a cada quien que lo pone en práctica, tenemos que ser personas dinámicas y optimistas, positivas, ser seguros de sí mismos y para mí es un privilegio ser parte de PAV, porque de los talleres he aprendido lo valiosa que es la vida.
Aracely es una jóven con discapacidad motríz en sus extremidades inferiores, por lo que usa silla de ruedas para poder movilizarce, actualmente vive con su familia, es catequista de la niñez de la Parroquia Nuestra Señora de los Mártires –donde bordó el traje de Cristo con el escudo de Nuestro País al centro– fue coronada reina de las fiestas patronales del municipio de Quezaltepeque el año pasado, además es reconocida por realizar bordados artísticos hechos a máquina de forma manual, algo que la enorgullece a ella, a su familia y las personas que le encargan dichos trabajos, quienes tenemos el enorme privilegio de conocerla, sabemos que ella es un gran ejemplo a seguir en cuanto a su buen humor, facilidad de palabras y amistad sincera, sus aportes, opiniones y carisma natural han sido de mucha ayuda e importancia durante el desarrollo de los talleres que hemos tenido con el grupo de la Fraternidad Cristiana de Personas con discapacidad.

Por el equipo,

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia El Salvador

jueves, 15 de septiembre de 2016

¿QUE CELEBRAMOS HOY?



–Por los 195 años–
El 15 de septiembre de 1821, es ahora recordado por las calles, instancias de gobierno y centros educativos con júbilo y celebraciones, es una obligación realizar estos actos por las y los estudiantes y personal docente de las escuelas de los países de Centro América, se resaltan nombres de supuestos héroes que no vamos a mencionar aquí, debido a que sería un total insulto y una gran falta de respeto a Nuestras y Nuestros antepasados de Nuestros Pueblos Originarios, ¡Nuestra Primera Nación en realidad!

Es importante recalcar aspectos, valores y principios que trascienden a un sistema que se nos fue implantado e instalado en todo sentido desde entonces, siendo un bochornoso acontecimiento documentado desde los que ganan, por ello es de suma urgencia replantear y proponer nuevas perspectivas desde quienes fuimos –en el pasado y presente– anulados para no ser tomados en cuenta, pero si utilizados por quienes tenían y tienen el capital.
Hasta el momento la realidad no ha cambiado mucho en esencia, el sistema continua siendo perverso, a favor de quienes tienen y siguen adorado al ídolo que más adeptos tiene desde hace muchos siglos: el dinero… el cual continúa causando todo tipo de problemáticas desde lo privado hasta llegar a dimensiones planetarias, pervirtiendo al liderazgo en todas las esferas, llegando a ser corrupto y funesto y con la opción de convertirse en operadores político-partidarios para perpetuarse en el sistema y no para servir a sus compatriotas.

En todo este tiempo si algo nos ha distinguido como salvadoreñas y salvadoreños, ciudadanos centroamericanos, latinoamericanos, americanos y del mundo, ha sido la Resiliencia, buena parte de las situaciones que hemos atravesado, tuvimos y tendremos la capacidad de readaptarnos y seguir adelante, sin dejar de lado que tenemos una historia que debemos reescribirla, siéndonos tan útiles para este cometido el revisar y analizar grandes obras de contenido histórico como: Júpiter, del maestro salvadoreño Francisco Gavidia, Las venas abiertas de América Latina del uruguayo Eduardo Galeano y La patria del criollo del guatemalteco Severo Martínez Peláez, las cuales nos dan claves histórico-culturales-económico-político-éticas importantes para el análisis y comprensión de nuestra realidad pasada y presente de Nuestro Pueblo, región y mundo.
La globalización de la Justicia es algo que debemos considerar en nuestra historia, un ideal que necesitamos seguir construyendo, no enfocarnos en el sistema legal, el cual ha sido creado y manipulado de tal forma que tenga vacíos que beneficien a quienes estén insertos en las instancias gubernamentales, lo cual no es conveniente y justo para la y el ciudadano común, en una frase de Oscar Arnulfo Romero Galdámez, tan vigente hasta ahora: hay que cambiar de raíz todo el sistema.

La Esperanza de que todo será mejor, en especial lo relacionado a la seguridad pública y que tengamos un tejido social de tal manera que la seguridad ciudadana surja naturalmente, que los funcionarios públicos no llegan a velar solamente por sus propios intereses siendo honestos, contentándose con lo que ganan, que los empresarios pagan sus impuestos y esto nos lleva a que la recaudación fiscal genera los suficientes ingresos a tal grado que los derechos humanos fundamentales posean un presupuesto justo para que haya una significativa mejora en nuestra calidad de vida.
Tenemos símbolos patrios muy interesantes, que apelan a una serie de valores y principios, muchos de ellos utópicos por el momento, pero en fin, pueden replantearse en toda sociedad donde la venganza, la hipocresía, el ostracismo, la holgazanería, el aprovecharse o abusar del prójimo y el etnocentrismo, nos ha dividido y causado muchos daños como países centroamericanos.

La Fe en un Dios, Padre-Madre Nuestro, sin importar la confesión que se profese, tener la Sabiduría suficiente para que puedan darse de manera respetuosa alianzas y proyectos inter-confesionales, ¿y porque no decirlo?, potenciar un macro-ecumenismo sano, cuyo fin principal sea llevar a cada persona hacia El Creador y ser más humanos, humildes, sencillos y tolerantes entre nosotras y nosotros.

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia El Salvador, Centro América