jueves, 20 de noviembre de 2014

LOS CAMBIOS QUE NO SE VEN A SIMPLE VISTA…

Testimonio del Equipo Facilitador del Taller PAV Avanzado en El Espino, Ahuchapan, El Salvador
Algunas veces quienes contribuimos en procesos de formación en zonas y lugares considerados de alto riesgo, llegamos en algún momento a preguntarnos: ¿vale la pena este esfuerzo?, lo cual hace incluso reconsiderar, reevaluar y reestructurar algunas cosas en nuestras prácticas, que aunque buenas, son cuestionadas por quienes pasan sentados en un cómodo escritorio de una lujosa oficina o desde la comodidad del sistema que paga muy buenas cifras sin correr riesgos.

Existen ciertas experiencias y metodologías vivenciales que nos ayudan a ver que hay esperanza –como PAV– para el caso, al sostener un nuevo encuentro con adolescentes y jóvenes del centro El Espino en Ahuchapán, El Salvador, nos damos cuenta como Equipo Facilitador que encontramos una nueva Luz en las mentalidades de parte de esta población, una manera más consciente y madura de ver la vida, considerar que hay otras maneras creativas de hacer las cosas.

Ha sido interesante ver actitudes diferentes a las que usualmente creemos que hacen los adolescentes y jóvenes afectados por la violencia –conocidos popularmente como pandilleros– ahora ellos, notamos que valoran las opiniones mucho más que antes, tienen un sentido de trabajo y responsabilidad muy marcadas, con deseos de superarse e iniciar una familia, en resumen: ¡ser seres humanos con ganas de vivir la vida de forma plena!, esto es algo que hemos evidenciado, una manera tangible de La Luz en medio de la oscuridad.

Los diálogos que sostuvimos, estuvieron cargados de una tremenda sabiduría nos hicieron pensar que realmente ellos de alguna forma han comprendido que amarse asimismos tiene un nuevo significado en sus vidas dentro de las paredes de este recinto, donde se les ha privado de libertad por razones obvias… dándose luego de manera natural el vincularse y hacer de su prójimos a quienes le rodean.

En su manera peculiar y cultural, también notamos que respetar y cuidar al prójimo, es algo que lo demuestran en su manera única de ver el mundo –o bajo mundo como lo mencionan ellos– que les rodea, se hacen cargo de velar no solo por los intereses personales, también toman en cuenta a sus compañeros y amigos, esto los lleva a buscar soluciones no-violentas en su relaciones y diálogos interpersonales y grupales, a pensar antes de reaccionar, para tener una mejor convivencia.

Finalmente, el considerar esperar lo mejor en un ambiente –y sistema– hostil, nos lleva tanto a ellos y a nosotros a tener mucha esperanza de vida, que las mentalidades pueden cambiar, que la sorpresa y el buen sentido del humor tienen sentido y son importantes cuando las cosas parecen adversas, ¡la risa es un recurso infalible para la desesperanza, el temor y el aburrimiento!

El fuerte deseo de aprender es otro aspecto que ellos consideran importantes, el tener habilidades como jugar ajedrez, interesarse en el pensamiento abstracto o científico, el arte, mejorar considerablemente su nivel de estudios, su sentido de servicio y otros buenos intereses que desconocemos nos animan a ver que hay esperanza, que las cosas pueden cambiar para el bien, que esto puede ser el inicio de una nueva vida basada en la Paz, la Reconciliación, la Justicia, la Tolerancia y la Equidad, donde no hay que excluir o reinsertar a nadie, más bien vernos como lo que somos: seres humanos.

Por el Equipo Facilitador que compartió el taller,

Antonio Salomón Medina Fuentes, Iglesia Amigos de El Salvador, Coordinador del Proyecto Alternativas a la Violencia