Testimonio del Equipo Facilitador del Taller PAV Avanzado en El Espino,
Ahuchapan, El Salvador
Existen ciertas experiencias y metodologías vivenciales que nos
ayudan a ver que hay esperanza –como PAV– para el caso, al sostener un nuevo
encuentro con adolescentes y jóvenes del centro El Espino en Ahuchapán, El
Salvador, nos damos cuenta como Equipo Facilitador que encontramos una nueva
Luz en las mentalidades de parte de esta población, una manera más consciente y
madura de ver la vida, considerar que hay otras maneras creativas de hacer las
cosas.
Ha sido interesante ver actitudes diferentes a las que usualmente
creemos que hacen los adolescentes y jóvenes afectados por la violencia
–conocidos popularmente como pandilleros– ahora ellos, notamos que valoran las
opiniones mucho más que antes, tienen un sentido de trabajo y responsabilidad muy
marcadas, con deseos de superarse e iniciar una familia, en resumen: ¡ser seres
humanos con ganas de vivir la vida de forma plena!, esto es algo que hemos
evidenciado, una manera tangible de La Luz en medio de la oscuridad.
Los diálogos que sostuvimos, estuvieron cargados de una tremenda
sabiduría nos hicieron pensar que realmente ellos de alguna forma han
comprendido que amarse asimismos tiene
un nuevo significado en sus vidas dentro de las paredes de este recinto, donde se
les ha privado de libertad por razones obvias… dándose luego de manera natural
el vincularse y hacer de su prójimos a quienes le rodean.
En su manera peculiar y cultural, también notamos que respetar y cuidar al prójimo, es algo
que lo demuestran en su manera única de ver el mundo –o bajo mundo como lo
mencionan ellos– que les rodea, se hacen cargo de velar no solo por los
intereses personales, también toman en cuenta a sus compañeros y amigos, esto
los lleva a buscar soluciones
no-violentas en su relaciones y diálogos interpersonales y grupales, a pensar antes de reaccionar, para tener
una mejor convivencia.
Finalmente, el considerar esperar
lo mejor en un ambiente –y sistema– hostil, nos lleva tanto a ellos y a nosotros
a tener mucha esperanza de vida, que las mentalidades pueden cambiar, que la
sorpresa y el buen sentido del humor tienen sentido y son importantes cuando
las cosas parecen adversas, ¡la risa es un recurso infalible para la desesperanza,
el temor y el aburrimiento!
El fuerte deseo de aprender es otro aspecto que ellos consideran
importantes, el tener habilidades como jugar ajedrez, interesarse en el
pensamiento abstracto o científico, el arte, mejorar considerablemente su nivel
de estudios, su sentido de servicio y otros buenos intereses que desconocemos
nos animan a ver que hay esperanza, que las cosas pueden cambiar para el bien,
que esto puede ser el inicio de una nueva vida basada en la Paz, la
Reconciliación, la Justicia, la Tolerancia y la Equidad, donde no hay que
excluir o reinsertar a nadie, más bien vernos como lo que somos: seres humanos.
Por el Equipo Facilitador que compartió el taller,
Antonio Salomón Medina Fuentes, Iglesia Amigos de El Salvador,
Coordinador del Proyecto Alternativas a la Violencia
No hay comentarios:
Publicar un comentario