Con la llegada del invierno a nuestro país y la región, se ha vuelto popular el término cárcava, el cual es referido a las socavones producidas en los suelos de lugares con pendiente a causa de las aguas lluvias. Estas producen la llamada erosión retrogradante. Se concretan normalmente, en abarrancamientos formados en los materiales ablandados por el agua arroyada que cuando falta una cobertura vegetal suficiente, ataca las pendientes excavando largos surcos de bordes vivos. Dicha definición nos ayudará para poder leer algunos de los signos presentes en nuestro tiempo (Mateo 16,1-4 cfr. Marcos 8,11-13; Lucas 12,54-56).
Históricamente, nuestra nación comparte muchas cosas con los países latinoamericanos, una de las cosas es la invasión y saqueo realizado por parte de los países europeos, hecho que se ha querido disfrazar con el nombre de “conquista”, que raramente se dice puntualmente las verdaderas razones y consecuencias que se tuvieron para nuestra historia y desarrollo (o sub desarrollo) como países. Quizá lo más grave e innegable es el gran derramamiento de sangre que hubo aquí, para con nuestros antepasados indígenas, a quienes se les exterminó de manera directa e inmediata, hay algunos datos que revelan que hubo un promedio de 100 millones de personas asesinadas en todo el territorio americano, ¡mucho más que las guerras mundiales y las guerras que se han justificado en el medio oriente juntas!, ¡esto debería escandalizarnos!; a nuestros antepasados se les acusaba de salvajes, pero ¿quiénes fueron realmente los salvajes?
Tenemos un poco más de 500 años de ser dependientes, esto es más que evidente, nuestros países – con grandes recursos – han sido y son empobrecidos por justificarse una deuda económica que ha llegado hasta los límites de causar la muerte pausada de nuestros pueblos, lo cual nos hace preguntarnos: ¿qué es lo que debemos?, es decir, si fuimos invadidos, ¿no será que quienes nos invadieron son quienes tienen la deuda real con nosotros y nosotras?
El sistema neoliberal y globalizador, nos oprime con su economía perversa cobrándonos grandes intereses, nos ahoga con sus políticas exteriores anti migrantes que levanta muros entre naciones y etnias, el seudo asistencialismo que viene a imponernos cuáles son nuestras necesidades, nos aliena con su cultura postmoderna y light vinculada al consumismo, nos envuelve en su manto de piedad y falsa religiosidad (ateísmo práctico), queriendo vendernos la idea de que así debe ser, de conformarnos al status quo, siendo borregos del sistema es como se entra y se es parte del sistema, el cual durante un buen tiempo nos ha marginado y excluido, en donde las personas responsables de todo ello son unas pocas que se hicieron acreedoras del capital mundial y de los medios de producción que deberían de pertenecer a toda la humanidad, para que dejara de haber tanta sobre-explotación y desigualdad (apartheid social).
La gravedad del problema de la violencia, vista de manera integral, como un mal endémico, que no es natural, el cual nos agobia y estremece, manifestándose de muchas maneras: violencia intrafamiliar y doméstica, maltrato y discriminación de cualquier tipo, burocracia del sistema, perversión del sistema bancario, falta de oportunidades de todo tipo, maras o pandillas, bandas del crimen organizado, narcotráfico y terrorismo en sus múltiples facetas.
A lo anterior hay que añadirle el grave deterioro ecológico, la única tierra que tenemos ha entrado a una fase de calentamiento irreversible, pareciendo que la única forma de poder vivir actualmente es teniendo algunas acciones individuales y comunitarias para aminorar y hacer un tanto más lenta este grave proceso de deterioro que nos avanza cada vez mas…
En este contexto de análisis coprohistórico – el estudio de las heces de la llamada civilización de la riqueza, generada por el sistema neoliberal y golbalizador – es digno recordar las palabras esperanzadoras pronunciadas por uno de los más grandes seguidores de Jesús, Pablo, que bajo un contexto de subversión y desobediencia civil, animaba a los creyentes que vivían en Roma a observar con atención y actuar con sabiduría, justicia y cautela ante un sistema idolátrico que envestía cual feroz bestia sus vidas, sus familias y sus comunidades, motivando a que tomaran acciones mucho más allá, instando a reflexionar que el refugio y el camino a seguir es mas de entrega y vinculándose a su prójimo, solo así ponemos encarnarnos en la realidad para ver algunas maneras sanas de cómo transformarla para el bien de todos y todas (Romanos 12,1-2).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
La Fe sin Justicia no nos lleva a nada al igual que la Justicia sin la Paz...
Buscamos brindar herramientas con el objeto de encontrar La Paz de manera vivencial, despertando el sentido de comunidad entre las personas.
lunes, 26 de julio de 2010
miércoles, 21 de julio de 2010
LOS EXTREMOS DEL HAMBRE
Recientemente fuimos testigos de cómo una familia de la zona rural de nuestro país por la falta de alimentos ingirió tortillas hechas con semilla mejorada, la cual fue proporcionada por el gobierno, a un buen porcentaje de personas que cultivan la tierra en la zona rural, éste producto en ninguna manera es apto para comer por poseer elementos químicos que el organismo no puede digerir y aún mas consumir.
Este lamentable acontecimiento, pone una vez más en evidencia varias situaciones que los sectores vulnerables de nuestra sociedad salvadoreña viven constantemente:
1. Las grandes carencias en cuanto a la alimentación de las familias en extrema pobreza y la poca seguridad alimentaria.
2. El acceso casi nulo a los servicios básicos, que repercute directamente en aspectos de salud.
3. La falta de trabajo y remuneración adecuada y equitativa, la cual se traduce en las grandes ausencias que se visualizan en los hogares.
4. La ignorancia de nuestro pueblo, lo cual debería servir de alerta a las familias, las comunidades, las iglesias y al sistema educativo formal.
5. Las muy escasas oportunidades y abandono del sector agropecuario, esto se vincula directamente al factor migración, debido a que las personas que trabajan la tierra – en su mayoría jóvenes – son mejor remunerados saliendo del país y realizando otros trabajos, algunos denigrantes y esclavizantes.
6. El alza de los alimentos y productos de la canasta básica, tanto así que entre el 2006 y 2010, se ha experimentado un aumento del 100%, es decir el doble de los alimentos que consumimos.
7. La poca orientación para con los consumidores y consumidoras, poniéndose por encima los derechos económicos – de las grandes empresas – que los derechos de las personas que viven en una situación deplorable y paupérrima.
Hay un dicho popular que dice: el hambre no conoce de ideologías; el caso es que lo ocurrido hace ver una enorme falta de condiciones que la familia salvadoreña enfrenta, que es mucho más allá de brindar algunos insumos para que los empleen para adquirir su humilde sustento.
El caso no debería de verse tan fríamente como se ha retomado, según algunos datos en nuestro país un poco más del 45% de los hogares son pobres y el 13% viven en pobreza extrema, de los cuales los niños y las niñas menores de 5 años son los que más sufren; esta es una dura realidad, tanto así que 1 de cada 5 niños y niñas, es decir el 20% que oscila entre estas edades, posee retardo en talla.
En el Mapa de pobreza urbana y exclusión social en El Salvador, realizado por del PNUD se menciona que: los jóvenes constituyen uno de los sectores más vulnerables, así, se tiene que el 75% de los jóvenes entre 18 y 24 años de los Asentamientos Urbanos Precarios (AUP) carecen de la acreditación mínima para continuar con estudios superiores, contra un 70% para el resto urbano, por lo cual se les reducen las oportunidades de acceder a mejores trabajos y romper con el ciclo de pobreza y exclusión.
Así, los datos anteriores nos llevan a analizar la pobreza en nuestro país a nivel global en base a los territorios rurales y urbanos, dando prioridad a las personas que viven en vulnerabilidad y exclusión en dichos sectores, esto, debería ponernos en alerta para que puedan realizarse algunas alternativas y propuestas de trabajo como parte del llamado del Reino y que nos conduzcan a obtener un nuevo significado al concepto de justicia social, teniendo en cuenta a quienes no solamente les abate las condiciones extremas en las cuales viven, sino mas bien que tiene hambre y sed de justicia en todo sentido, que puede considerarse como un tipo de violencia (Mateo 5,6 y 6,33).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
Este lamentable acontecimiento, pone una vez más en evidencia varias situaciones que los sectores vulnerables de nuestra sociedad salvadoreña viven constantemente:
1. Las grandes carencias en cuanto a la alimentación de las familias en extrema pobreza y la poca seguridad alimentaria.
2. El acceso casi nulo a los servicios básicos, que repercute directamente en aspectos de salud.
3. La falta de trabajo y remuneración adecuada y equitativa, la cual se traduce en las grandes ausencias que se visualizan en los hogares.
4. La ignorancia de nuestro pueblo, lo cual debería servir de alerta a las familias, las comunidades, las iglesias y al sistema educativo formal.
5. Las muy escasas oportunidades y abandono del sector agropecuario, esto se vincula directamente al factor migración, debido a que las personas que trabajan la tierra – en su mayoría jóvenes – son mejor remunerados saliendo del país y realizando otros trabajos, algunos denigrantes y esclavizantes.
6. El alza de los alimentos y productos de la canasta básica, tanto así que entre el 2006 y 2010, se ha experimentado un aumento del 100%, es decir el doble de los alimentos que consumimos.
7. La poca orientación para con los consumidores y consumidoras, poniéndose por encima los derechos económicos – de las grandes empresas – que los derechos de las personas que viven en una situación deplorable y paupérrima.
Hay un dicho popular que dice: el hambre no conoce de ideologías; el caso es que lo ocurrido hace ver una enorme falta de condiciones que la familia salvadoreña enfrenta, que es mucho más allá de brindar algunos insumos para que los empleen para adquirir su humilde sustento.
El caso no debería de verse tan fríamente como se ha retomado, según algunos datos en nuestro país un poco más del 45% de los hogares son pobres y el 13% viven en pobreza extrema, de los cuales los niños y las niñas menores de 5 años son los que más sufren; esta es una dura realidad, tanto así que 1 de cada 5 niños y niñas, es decir el 20% que oscila entre estas edades, posee retardo en talla.
En el Mapa de pobreza urbana y exclusión social en El Salvador, realizado por del PNUD se menciona que: los jóvenes constituyen uno de los sectores más vulnerables, así, se tiene que el 75% de los jóvenes entre 18 y 24 años de los Asentamientos Urbanos Precarios (AUP) carecen de la acreditación mínima para continuar con estudios superiores, contra un 70% para el resto urbano, por lo cual se les reducen las oportunidades de acceder a mejores trabajos y romper con el ciclo de pobreza y exclusión.
Así, los datos anteriores nos llevan a analizar la pobreza en nuestro país a nivel global en base a los territorios rurales y urbanos, dando prioridad a las personas que viven en vulnerabilidad y exclusión en dichos sectores, esto, debería ponernos en alerta para que puedan realizarse algunas alternativas y propuestas de trabajo como parte del llamado del Reino y que nos conduzcan a obtener un nuevo significado al concepto de justicia social, teniendo en cuenta a quienes no solamente les abate las condiciones extremas en las cuales viven, sino mas bien que tiene hambre y sed de justicia en todo sentido, que puede considerarse como un tipo de violencia (Mateo 5,6 y 6,33).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
jueves, 15 de julio de 2010
LO QUE NO SE DICE
Es curioso que en los últimos días se ha dado una gran cobertura en cuanto a la captura de Francisco Chávez Abarca, de origen salvadoreño y vinculado al terrorista internacional y ex agente de la CIA Luis Clemente Faustino Posada Carriles; éste compatriota nuestro vivía en Venezuela y al mismo tiempo asegura en sus declaraciones la participación en maniobras de desestabilización en el gobierno del presidente Hugo Rafael Chávez Frías en los últimos años.
Hace ya un poco más de un año también se perpetró en el vecino país de Honduras, un hecho grotesco y lleno de perversidad en todo sentido en el que confabularon – y ahora se dice abiertamente – el ejército hondureño, los sectores de derecha hondureña, empresarios hondureños, empresarios salvadoreños y otros poderes que han estado permeando las estructuras económicas-sociales y políticas a nivel internacional. El acto como se recuerda, fue muy denigrante, a tal grado que a punta de fusil se obligó a Manuel Zelaya a salir en ropa de cama hacia Costa Rica, donde se le dio asilo político eventualmente.
Al escudriñar un poco en los hechos anteriores, nos despertamos ante una situación de violencia con envergaduras más allá de lo que podemos imaginar, e incluso las diferentes instancias informativas nos quieren hacer creer que son situaciones aisladas que no nos afectan, lo cual es completamente lo contrario, ya que la visión de una “aldea global”, es completamente contraria a lo que se expresa; esto nos hace levantar algunos cuestionamientos: ¿acaso las maniobras de desestabilización son algunos de los principales generadores de violencia en nuestros países?, ¿cómo identificar a los autores intelectuales de dichas maniobras?, ¿cómo pueden frenarse dichas actividades que van más allá de la delincuencia común?, ¿es posible que aprendamos a “leer entre líneas” cuando ocurren actos de terrorismo que no es posible explicar?
Las estructuras del terrorismo internacional y el crimen organizado, parecen en algún momento muy afines en su manera de actuar en nuestro países, lo cual es sumamente preocupante, ya que como sociedad civil nos limitamos únicamente a contemplar con miedo y asombro lo que ocurre, generándose un estado de impotencia e incertidumbre ante el estado de guerra que nos agobia hoy en día a nivel nacional e internacional.
Todo esto puede llegar a verse como signos de nuestro tiempo (Mateo 16,1-4 cfr. Marcos 8,11-13 y Lucas 12,54-56), de una crisis internacional generada por el ansia de obtener ganancias desmedidas y poder desenfrenado. Vale la pena recordar la frase dicha por el historiador católico británico John Emerich Edward, conocida como dictum de Acton: El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente; recordemos lo dicho en su momento por Carlos Marx: el capitalismo llevaba en si el germen de su propia destrucción. El coro de una canción popular escrita por Juan Carlos Baglietto e interpretada por Lito Nebbia (y otros artistas argentinos), nos hace reflexionar también ante lo que ocurre: Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia: la verdadera historia, quien quiera oír que oiga.
Las voces silenciosas de todas aquellas personas que amamos la justicia, el amor, la paz, la fe y la reconciliación, se alzan ante tantos sistemas basados en la muerte y el terror, el camino es arduo y tortuoso, no existen fórmulas o instructivos a seguir, lo que si tenemos y nos impulsa a continuar son los deseos inmensos de que nuestra realidad pueda cambiar, soñar e imaginarnos: ¿cómo sería un país y un mundo sin todos estos vicios que nos están llevando hacia un colapso global, debido a la ambición desenfrenada de unos cuantos?
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
Hace ya un poco más de un año también se perpetró en el vecino país de Honduras, un hecho grotesco y lleno de perversidad en todo sentido en el que confabularon – y ahora se dice abiertamente – el ejército hondureño, los sectores de derecha hondureña, empresarios hondureños, empresarios salvadoreños y otros poderes que han estado permeando las estructuras económicas-sociales y políticas a nivel internacional. El acto como se recuerda, fue muy denigrante, a tal grado que a punta de fusil se obligó a Manuel Zelaya a salir en ropa de cama hacia Costa Rica, donde se le dio asilo político eventualmente.
Al escudriñar un poco en los hechos anteriores, nos despertamos ante una situación de violencia con envergaduras más allá de lo que podemos imaginar, e incluso las diferentes instancias informativas nos quieren hacer creer que son situaciones aisladas que no nos afectan, lo cual es completamente lo contrario, ya que la visión de una “aldea global”, es completamente contraria a lo que se expresa; esto nos hace levantar algunos cuestionamientos: ¿acaso las maniobras de desestabilización son algunos de los principales generadores de violencia en nuestros países?, ¿cómo identificar a los autores intelectuales de dichas maniobras?, ¿cómo pueden frenarse dichas actividades que van más allá de la delincuencia común?, ¿es posible que aprendamos a “leer entre líneas” cuando ocurren actos de terrorismo que no es posible explicar?
Las estructuras del terrorismo internacional y el crimen organizado, parecen en algún momento muy afines en su manera de actuar en nuestro países, lo cual es sumamente preocupante, ya que como sociedad civil nos limitamos únicamente a contemplar con miedo y asombro lo que ocurre, generándose un estado de impotencia e incertidumbre ante el estado de guerra que nos agobia hoy en día a nivel nacional e internacional.
Todo esto puede llegar a verse como signos de nuestro tiempo (Mateo 16,1-4 cfr. Marcos 8,11-13 y Lucas 12,54-56), de una crisis internacional generada por el ansia de obtener ganancias desmedidas y poder desenfrenado. Vale la pena recordar la frase dicha por el historiador católico británico John Emerich Edward, conocida como dictum de Acton: El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente; recordemos lo dicho en su momento por Carlos Marx: el capitalismo llevaba en si el germen de su propia destrucción. El coro de una canción popular escrita por Juan Carlos Baglietto e interpretada por Lito Nebbia (y otros artistas argentinos), nos hace reflexionar también ante lo que ocurre: Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia: la verdadera historia, quien quiera oír que oiga.
Las voces silenciosas de todas aquellas personas que amamos la justicia, el amor, la paz, la fe y la reconciliación, se alzan ante tantos sistemas basados en la muerte y el terror, el camino es arduo y tortuoso, no existen fórmulas o instructivos a seguir, lo que si tenemos y nos impulsa a continuar son los deseos inmensos de que nuestra realidad pueda cambiar, soñar e imaginarnos: ¿cómo sería un país y un mundo sin todos estos vicios que nos están llevando hacia un colapso global, debido a la ambición desenfrenada de unos cuantos?
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
jueves, 8 de julio de 2010
POR DECRETO
A raíz de los altos índices de violencia que hemos estado viviendo en nuestro amado país El Salvador últimamente, como población civil estamos sumamente preocupados y con una gran incertidumbre, buscando de una manera casi desesperada algunas alternativas y propuestas que puedan contribuir a minimizar los actos violentos y delictivos de los que somos testigos y víctimas diariamente.
Por ahora, el estado ha impulsado medidas para el control de los hechos de violencia, con la llamada “Ley anti-pandillas y grupos de exterminio”, la cual ha sido una de las iniciativas que se hacen ver como la solución definitiva y la fórmula casi perfecta para la erradicación de la criminalidad, es así como ya es común ver en nuestras calles agentes de la PNC fuertemente armados y elementos del ejército desplegados “haciendo su trabajo”; diversos sectores también han pretendido contribuir en esta labor, algunos escuchados, otros criticados y algunos ignorados por las instancias gubernamentales respectivas; lo realmente cierto es que hay situaciones que se nos escapan de la manos a todos y todas.
Dentro de esas medidas paliativas, entra en discusión la lectura de La Biblia en los centros educativos, lo cual ha traído hechos que merecen ser puestos al análisis: el primero de ellos, son las opiniones encontradas entre el Vicepresidente y Ministro de Educación Salvador Sánchez Cerén, que está de acuerdo en ello y el arzobispo de San Salvador Monseñor José Luis Escobar Alas, quien claramente ha comentado que la postura oficial de la iglesia católica-romana es no estar de acuerdo con ello por razones proselitistas, más que de fe, una postura un tanto contradictoria por el hecho de venir de un religioso; en segundo lugar, es sumamente curioso que esta iniciativa se está volviendo más un debate intra-religioso, que un dialogo constructivo en pro de generar valores, y en base a ello desarrollar algunas ideas y acciones que puedan servir para aminorar el fenómeno de la violencia en nuestro país. Recordemos también que la lectura de La Biblia en los centros educativos es de carácter opcional según esta ley que ya fue aprobada, en espera que el Presidente Mauricio Funes, la sancione, haga observaciones o la vete; además de ello es importante recalcar que esta actividad ya se ha venido dando durante años atrás como parte de la formación de valores.
Por otro lado, se ha generado también un debate de tinte ideológico, por el origen de la propuesta en sí, ya que el grupo parlamentario de ARENA fueron quienes levantaron el tema en la Asamblea Legislativa. Esto también es algo que nos pone en que pensar y preguntarnos: ¿será que las problemáticas que genera la violencia en nuestro país van a resolverse solamente por leer La Biblia en los centros educativos?, ¿quién puede garantizar que esto no es más que una estrategia político-mercantilista de los partidos políticos que pretenden jugar nuevamente con las necesidades reales nuestras?
Existe un hecho innegable: los orígenes de la violencia en nuestro país, se generan en el hogar, los padres y las madres de familia, hemos fallado en cuanto a la enseñanza de vida y práctica de los valores y principios que nos han traído hasta este punto, donde se ha desplazado desde un inicio la verdadera enseñanza bíblica, a eso hay que añadirle los factores de índole migratorio y del crimen organizado… Como que la conversación debe ser más cercana a las necesidades reales de todas las generaciones que aún estamos con vida. Esto es sumamente grave y debería causarnos escándalo, no en el sentido fundamentalista o puritano del término, más bien en un sentido de conversión por ser un país “creyente en Dios”.
Bajo todo este contexto podemos preguntarnos: ¿por qué normar la lectura de La Biblia cuando es algo que debería surgir naturalmente en el seno de nuestros hogares?; pueden existir innumerables respuestas y debates, sin embargo, es necesario partir del hecho que La Escritura es un bien universal, por ello debería de ser leída de manera espontanea, responsable, ética, sin imposiciones. Quiera Dios que el enfoque en sí de esta ley no sea visto como una excusa para caer en un radicalismo religioso generando confrontaciones infundadas e incitar así a más violencia (de la que estamos cansados), sino más bien sacar provecho y generar puentes que nos lleven a poder dialogar con las generaciones emergentes – sin utilitarismos – y motivar a poder reconciliarnos con Dios y nuestros semejantes, e incitar a una cultura de paz real, para que en verdad se cumpla lo que dice acertada y poéticamente el segundo Isaías:
Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé semilla al sembrador y pan para comer, así mi Palabra, que sale de mi boca: no volverá a mi vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo (Isaías 55,10-11).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
Por ahora, el estado ha impulsado medidas para el control de los hechos de violencia, con la llamada “Ley anti-pandillas y grupos de exterminio”, la cual ha sido una de las iniciativas que se hacen ver como la solución definitiva y la fórmula casi perfecta para la erradicación de la criminalidad, es así como ya es común ver en nuestras calles agentes de la PNC fuertemente armados y elementos del ejército desplegados “haciendo su trabajo”; diversos sectores también han pretendido contribuir en esta labor, algunos escuchados, otros criticados y algunos ignorados por las instancias gubernamentales respectivas; lo realmente cierto es que hay situaciones que se nos escapan de la manos a todos y todas.
Dentro de esas medidas paliativas, entra en discusión la lectura de La Biblia en los centros educativos, lo cual ha traído hechos que merecen ser puestos al análisis: el primero de ellos, son las opiniones encontradas entre el Vicepresidente y Ministro de Educación Salvador Sánchez Cerén, que está de acuerdo en ello y el arzobispo de San Salvador Monseñor José Luis Escobar Alas, quien claramente ha comentado que la postura oficial de la iglesia católica-romana es no estar de acuerdo con ello por razones proselitistas, más que de fe, una postura un tanto contradictoria por el hecho de venir de un religioso; en segundo lugar, es sumamente curioso que esta iniciativa se está volviendo más un debate intra-religioso, que un dialogo constructivo en pro de generar valores, y en base a ello desarrollar algunas ideas y acciones que puedan servir para aminorar el fenómeno de la violencia en nuestro país. Recordemos también que la lectura de La Biblia en los centros educativos es de carácter opcional según esta ley que ya fue aprobada, en espera que el Presidente Mauricio Funes, la sancione, haga observaciones o la vete; además de ello es importante recalcar que esta actividad ya se ha venido dando durante años atrás como parte de la formación de valores.
Por otro lado, se ha generado también un debate de tinte ideológico, por el origen de la propuesta en sí, ya que el grupo parlamentario de ARENA fueron quienes levantaron el tema en la Asamblea Legislativa. Esto también es algo que nos pone en que pensar y preguntarnos: ¿será que las problemáticas que genera la violencia en nuestro país van a resolverse solamente por leer La Biblia en los centros educativos?, ¿quién puede garantizar que esto no es más que una estrategia político-mercantilista de los partidos políticos que pretenden jugar nuevamente con las necesidades reales nuestras?
Existe un hecho innegable: los orígenes de la violencia en nuestro país, se generan en el hogar, los padres y las madres de familia, hemos fallado en cuanto a la enseñanza de vida y práctica de los valores y principios que nos han traído hasta este punto, donde se ha desplazado desde un inicio la verdadera enseñanza bíblica, a eso hay que añadirle los factores de índole migratorio y del crimen organizado… Como que la conversación debe ser más cercana a las necesidades reales de todas las generaciones que aún estamos con vida. Esto es sumamente grave y debería causarnos escándalo, no en el sentido fundamentalista o puritano del término, más bien en un sentido de conversión por ser un país “creyente en Dios”.
Bajo todo este contexto podemos preguntarnos: ¿por qué normar la lectura de La Biblia cuando es algo que debería surgir naturalmente en el seno de nuestros hogares?; pueden existir innumerables respuestas y debates, sin embargo, es necesario partir del hecho que La Escritura es un bien universal, por ello debería de ser leída de manera espontanea, responsable, ética, sin imposiciones. Quiera Dios que el enfoque en sí de esta ley no sea visto como una excusa para caer en un radicalismo religioso generando confrontaciones infundadas e incitar así a más violencia (de la que estamos cansados), sino más bien sacar provecho y generar puentes que nos lleven a poder dialogar con las generaciones emergentes – sin utilitarismos – y motivar a poder reconciliarnos con Dios y nuestros semejantes, e incitar a una cultura de paz real, para que en verdad se cumpla lo que dice acertada y poéticamente el segundo Isaías:
Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé semilla al sembrador y pan para comer, así mi Palabra, que sale de mi boca: no volverá a mi vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo (Isaías 55,10-11).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
jueves, 1 de julio de 2010
Cristología Hondureña, una perspectiva de esperanza en medio de la persecución - Sábado 26 de junio de 2010
Rev. Héctor Fernández
Coordinador IED Esteban.
San Salvador, El Salvador, Centro América.
“Pero sin una revolución en el concepto de Dios,
nunca habrá una fe revolucionaria.
Y si Dios no queda liberado de las imágenes
Idolátricas de la angustia y de la hibrys ,
nunca habrá una teología liberadora”
Introducción.
Realmente este es un tema muy profundo e importante, de tal manera que aquí vamos hacer algunos aportes, por cierto muy limitados, daremos algunas pinceladas al respecto de un caminar en la construcción de una Cristología Hondureña en el nuevo momento histórico que vive este pueblo.
No es mi objetivo hacer aquí un tratado teológico, mucho menos un quehacer teológico academicista que opaque lo central: Jesús, el hombre, que es el mismo Cristo de la fe.
Hoy en día muchas personas que se dicen cristianos, en la práctica no lo son y otras personas que dicen no creer en Dios actúan como deberíamos actuar los cristianos, por ello si bien es cierto que para hacer Cristología, es clave el texto bíblico, creo importante decir que todas las personas, se digan o no cristianas, estamos invitadas a conocer y descubrir en los evangelios, al Dios que en Jesús se rebela contra las acciones injustas de los poderes tenebrosos y pecaminosos representados en las autoridades judías e imperialistas romanas.
Por ello, esta reflexión va intencionadamente para ser un aporte para toda aquella persona que ama la vida y actúa en defensa de la Vida de la Justicia, aunque en palabras no se confiese cristiano, aporte también para personas que se confiesan cristianas, en fin, un aporte, que contribuya a que el pueblo hondureño organizado en torno a la Resistencia y a los movimientos que trabajan por la Justicia en este país comprendan, estén consientes, que el Dios de la Justicia y la Vida les acompaña en sus trabajos y luchas por hacer que la Justicia se viva, se sienta, se respire en territorio del General Morazán y de los mártires hondureños.
Muchas personas al ver la actitud de líderes cristianos en este país, que no son coherentes con el evangelio de Jesús, se sienten defraudados, pues pensaron que aquellos eran personas consecuentes con el reino de Dios y su Justicia, pero las actitudes de esos personajes durante y posteriormente al Golpe de Estado el 28 de junio del 2009 desenmascaro, sus intenciones, no había en ellos compromiso con el reinado de Dios, no son testigos del crucificado. De allí que ese golpe, un evento tan negativo, saco a la luz un Proyecto de Inclusión que estaba dormido y el golpe lo ha comenzado a despertar, algo parecido también a sucedido a algunas personas cristianas que hoy evidentemente son parte de la Iglesia de Cristo y lo confiesan en sus actos de justicia. Por tanto también hoy en Honduras existe una caricatura de una iglesia excluyente y una verdadera Iglesia Cristiana Incluyente. Recordando que la iglesia no son templos construidos por manos humanas.
Cristología desde la realidad Hondureña.
Para una reflexión Cristológica las fuentes principales son los cuatro evangelios.
No hay Cristología sin Eclesiología, pero si puede darse remedos de Eclesiología sin Cristología o una Cristología y Eclesiología, que avale los actos de injusticia de los poderosos de este país y se distancie de la Buena Nueva del reino.
Hay muchos tipos de Cristología, unas anulan al Jesús histórico y enaltecen al Cristo de la fe, otras hacen lo inverso. En nuestro tiempo hay también remedos de pastoral sin cristología evidente, el Jesús histórico y Cristo, para algunos, quedaron en el baúl de los recuerdos.
Algunas expresiones eclesiales más parecen una extensión del falso ídolo del Mercado, pues promueven una actitud de éxito, victoria, escapismo de la realidad injusta. La “salvación” “sanación” “aceptación del señor” son parte de las mercancías Algunos cantos que allí se utilizan hablan de un reino extra mundano, un reino extra histórico, un reino más allá de la muerte, olvidando que el reino tiene ya presencia hoy. Lc. 11. 20
Antes de continuar, es importante compartir que La palabra aprender viene del latín apprenhedere , del prefijo ad y el verbo prenhedere atrapar, se puede relacionar a la acción de un estudiante cuando quiere atrapar conocimiento.
Por cuestión de método teológico es necesario decir que partimos del aprender al Jesús histórico para ir aprendiéndolo y entendiéndolo encarnado (Jn.1. 1 - 18) en la realidad histórica, humana, entendido lo humano como una realidad globalizante, mundial, pero acentuando, en nuestro caso, una perspectiva de los hombres y mujeres que habitamos Meso América. E ir aprendiendo que ese Jesús histórico encarnado, es el Cristo de la fe cristiana. Dios encarnado inicia un proceso en el cual se asume como una persona más, de las excluidas en su tiempo y continúa encarnándose en las personas marginadas, excluidas en todo tiempo y lugar, el vive hoy encarnado en los sectores que son parte vital del proyecto incluyente de Resistencia.
El nombre Jesús, proviene del Hebreo Yeshuah = yoshuah (Josué) y Yehoshuah, y transliterado al N.T. helenizado es Iesous. Tanto en Hebreo con en Griego el termino significa Salvador.
Cuando se habla de salvación hay que contextualizar y desmitificar esta salvación, en el sentido de que no es una salvación que se logra de manera escapista mediante la muerte, sino salvación ahora, mediante el trabajo constante por la Justicia, mediante el cual nos vamos salvado colectivamente de los poderes de la muerte y el pecado que nos amenazan cotidianamente en las formas pecaminosas en que esta “ordenada” la sociedad hondureña. En realidad al hablar de Salvación estamos hablando de Liberación.
Por lo anterior es importante que la Cristología surja de una conjunción de las realidades injustas: a.- en las que vivió Jesús y b.- en las que vivimos nosotros hoy. Deberíamos ir,aprender la realidad en la cual vivió materialmente, físicamente Jesús histórico, visto en su realidad de ser humano originario de un pueblo conquistado, subyugado, sometido, explotado, obligado a vivir en la pobreza y miseria económica y también en la pobreza y miseria espiritual en que habían sumido los invasores romanos a los jefes religiosos judíos, situación que profundizaba la ausencia de esperanza en algunos sectores de la población.
Jesús el ser humano, su palabra y actitud son coordenadas a conocer, reflexionar y poner en praxis en la realidad latina, consientes que la realidad en que vivió Jesús tiene coincidencias pero también diferencias con nuestra realidad.
El contenido y las conclusiones de cada evangelio nos trasmiten los momentos más evidentes del Jesús histórico y de una compresión de la Teología de la Cruz, la cual está presente en todo el ministerio de Jesús Lucas 4. 1 – 30; Mateo. 12. 14 y 15.
Jesús, el ser humano, al ir desarrollando su proyecto de Vida y Justicia va encontrando obstáculos a su proyecto, y va, en la experiencia práctica, cada vez más, aprendiendo y comprendiendo que para enseñar a sus discípulos y discípulas no se puede obviar o tomar otro camino que el de la denuncia del pecado y el anuncio de la Buena Nueva, el proyecto Incluyente de Dios, y que al hacer eso, lo que se perfilaba era la persecución y muy probablemente, la cruz.
El poder de la muerte y del pecado había ganado tanto terreno que se había introducido en la sinagoga, en los doctores de la ley, en los escribas, en los teólogos de su tiempo, en los que en su tiempo eran religiosos y se creían salvos.
La practica y palabra de Jesús va generando confrontación. Se fue volviendo necesario aclarar lo prioritario en el proyecto de Dios y ello implicaba ser profético: 1.- Denunciar, desenmascarar el pecado de los opresores y 2.- Anunciar la Buena Nueva a los oprimidos a los marginados a los que estaban sufriendo.
Jesús al asumir el rol profético se confronto con los poderes de su tiempo (Poderes políticos, económicos, religiosos, militares) y fueron esos poderes los que lo asesinaron. La predicación central de Jesús fue el reino, y fue la causa a la cual dedico su vida por entero. De ese reino Jesús nos dejo algunas pistas, no nos dijo claramente lo que es en su totalidad, pero si nos dejo algunos signos de ese reino, ese reino, como veíamos antes, ya hizo irrupción en la historia humana: las pistas de ese reino han sido retomadas y reconstruidas de los hechos y palabras del Jesús histórico, y por ello hoy hablamos en el sentido que los valores del reino son: Paz, Justicia, Solidaridad, Amor, Libertad, Inclusión. Este ultimo valor está siendo recuperado y reconstruido en los últimos años, lo cual nos brinda otra pista importante: los valores del reino, si bien están en la Biblia, principalmente en las enseñanzas y palabras del Jesús histórico, en el desarrollo de la teología desde los más pobres y excluidos, vamos encontrando en la historia de la liberación y redescubriendo en la Palabra de Dios, otros valores que son signos del reino, y así poco a poco vamos acercándonos y haciendo más visible el reino. En la puesta en práctica de esos valores.
Para entrar en el Reino de Dios que el Jesús histórico anuncia, es necesaria una transformación interior (metanoia) que alcanza todos los ámbitos de la existencia humana; así, quien no se hace como un niño, no entrará en el Reino Mt 18, 1-5 Quien no logra avanzar en el proceso de liberación de manera coherente en todos los ámbitos en los cuales desarrolla su vida (ámbitos: personal, familiar, comunidad de fe, comunidad mayor, sociedad) difícilmente logra comprender, entender y mucho menos ser parte de este reinado, Entendido esto como cuestión ética de reino y no de moralismos o doctrinas que en lugar de transparentar el reino, lo alejan, lo nublan.
En el tiempo de Jesús, y hoy, denunciar el pecado de la injusticia y anunciar el reino de Dios y su Justicia es una actitud que al mismo tiempo que nos abre los ojos y nos coloca ante la posibilidad de la persecución y de cruz, también nos enseña a descubrir los signos de esperanza en nuestro tiempo.
Jesús el Cristo.
Cristo del griego "ho Christos" significa "ungido" y en Hebreo "Mesías"
Según los evangelios, Jesús tres días después de ser asesinado, resucita, noticias de su muerte comienzan a circular, se murmuran historias de que Jesús estaba vivo y allí se abre en la fe cristiana la perspectiva escatológica, “el YA, pero TODAVIA NO” el reino que ya esta presente pero se va haciendo progresivo, esto nos recuerda a Bonhoeffer.
La cruz no puso fin al proyecto de liberación, con la cruz no se terminaba la expectativa del reino, sino, al contrario, con la cruz, vencida mediante la resurrección de Jesús de entre los muertos, el reino se va haciendo más presente.
En las primeras comunidades cristianas al Jesús histórico, se le fue aprendiendo como el Mesías, el Cristo liberador prometido, el Cristo que venció a la muerte el pecado y todas sus formas de expresión y sometimiento que hacían sufrir a las personas marginadas, oprimidas, explotadas, excluidas.
Las personas en esas comunidades fueron aprendiendo y construyendo la idea y reforzando la fe, en el sentido de que fue el poder de Dios que levanto a Jesús de entre los muertos, aclarando así que no hay otro Dios más que el que ama la vida y la justicia y que aunque el final en la cruz, parecía derrota del proyecto de Jesús, el Proyecto Incluyente, la situación se volvió victoria para los sufridos.
Este elemento fue fundamental pues entonces se fortalecían y fortalecían a otras personas que sufrían la persecución fundamentaban, alentaban así, la esperanza. Victoria para apuntalar los procesos liberadores en cualquier tiempo y lugar de la historia; para consolidar un inicio de procesos de cambio en personas alrededor del planeta a fin de que vayamos construyendo signos que evidencien que la Vida prevalece sobre la muerte. Nada que ver con victoria al estilo del éxito y la gloria sin cruz que hoy día, algunos promueven.
Desde esta perspectiva, por la actitud y la fe con la cual el Jesús histórico confronto al sistema excluyente de su tiempo, fue resucitado por el Dios de la historia, el mismo Dios que siglos antes participo en el proceso liberador del pueblo esclavizado por los egipcios y este proceso en aquel momento les proporciono a las personas una perspectiva alternativa de cómo vivir la vida. (Éxodo)
Por ello esa perspectiva de la resurrección de Jesús, que se tejió desde abajo en las comunidades alternativas e incluyentes se va configurando desde entonces y hasta hoy y hasta la consumación de los tiempos, y gracias a ello, hoy aprendemos que todo poder terrenal queda cuestionado, todo imperio o gobierno sea o no sea eclesial queda expuesto para ser interpelado, pues no hay otro poder en la tierra que este más arriba de Jesús. Hech. 4.12: Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
En el caso específico de Honduras este detalle es importante: ningún poder temporal tiene el poder total, el poder total esta solo en el Dios de la justicia y la vida y ese poder es transferido a toda la persona que confiesa y vive la vida en coherencia con los trabajos y las luchas por la paz con justicia. ¨Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados¨. Rom. 8:17; Colos. 1. 15 - 20
Esta Cristología trabajada desde el lado de las víctimas, no va a ser siempre agradable a los que ostentan el poder temporal, o personas que acostumbradas y acomodadas en el sistema. Pero tampoco podríamos decir que es imposible que algunos de ellos en el proceso de la vida puedan comprender y asumir el Proyecto Incluyente del Cristo liberador. Dios en Jesús y Dios en nosotros/as llevando al ser humano a la realización plena.
José Comblin, teólogo dice:
Quien no es pobre, puede aprender de los pobres, con la condición de ser muy humilde. Jesús vivió la impotencia, la fragilidad de los pobres. Para entenderle hay que entrar en la misma condición. Jesucristo es el centro del Reino de Dios, el centro de toda la historia de la salvación, el centro de la vida de cada discípulo. Pero no se trata del nombre de “Jesucristo”, sino de la realidad. Pues, esa realidad de Cristo solamente se manifiesta a quien vive en él, con él, viviendo la misma
experiencia humana. Por ello hay una centralidad de la pobreza como acceso a la centralidad de Jesucristo.
El martirio en esta perspectiva Cristológica.
La Cristología latinoamericana, y en este caso hondureña, si bien se fundamenta en la historia del Jesús histórico y los testimonios evangélicos acerca de su vida, así como en el Cristo de la fe, es una reflexión y un aprender que se va construyendo, se va hilando, el tejido de su elaboración y comprensión en el transcurso de la historia de los seres humanos, y principalmente de aquellos que con fe hacen suyas las causas coincidentes con los valores del reino de Dios.
En ese sentido, hay un elemento que no podemos soslayar, es una Cristología que se escribe con sangre. Una sangre que va mezclada en la historia, sangre de mujeres y hombres que a través de la historia se van haciendo parte del reino, optan por el reino y la sangre de Jesús se vincula se relaciona, totalmente con esa sangre de inocentes derramada por Jesús en la búsqueda en la consecución del acercamiento del reino, de allí que para nosotros que somos cristianos que actuamos desde el revés de la historia no nos es posible hacer Cristología desde el escritorio, sino desde el hermano/a que es hijo/a de Dios y que sufre a causa de un sistema injusto, se hace Cristología desde la sangre derramada de los inocentes, hacemos Cristología desde la sangre de los mártires hondureños.
La vida, las actitudes, enseñanzas del Jesús histórico son evidentemente parte de un proceso de confrontación del movimiento y las propuestas practicas de ese movimiento con las formas de opresión, manipulación, explotación y marginación que impulsaban las fuerzas invasoras del imperio romano coludidas con los poderes religiosos, políticos, económicos y militares del pueblo judío, ese proceso de confrontación entre dos reinos, el reino que impulsaba Jesús y el reino de la muerte, llega a un momento de máxima expresión con el elemento traición, captura, lo que se conoce como pasión, que realmente fue tortura, y asesinato del Jesús de la historia.
En la cruz, la Vida misma lucha contra las fuerzas del pecado y la muerte.
La cruz, el instrumento extraño para la consumación del reino, el instrumento de tortura y muerte de los dominadores, se revierte, y en la cruz encontramos al Dios de la vida muriendo por la injusticia de un grupo de seres humanos que no entendían el proyecto incluyente de Dios dado a conocer en Jesús el Cristo, y o si lo entendían no les favorecía el proceso de vida que Dios en el Jesús histórico les ofrecía.
En la Cristología desde los que dedicamos la vida al proyecto incluyente de Dios, el elemento del martirio debe ser recuperado. Mártires, los cristianos que inocentemente han vertido su sangre y nos abonan el camino hacia la liberación, testificación y Camino, en el cual va adelante Jesús, el Mártir del Calvario.
Se puede, pero no es coherente con el evangelio, hacer cristología latinoamericana, hondureña, que no considere, tenga como uno de los puntos de partida, el elemento martirial
La raíz de la Cristología en perspectiva latinoamericana, es el hecho especifico en el cual la persona, toma la decisión de relacionarse con el reino de Dios y ser parte y participe de ese reino que ya está pero todavía no, o bien, toma la decisión de colocarse en el lado opuesto, negar y confrontar el reino de Dios que ya está en medio de nosotros/as Luc. 11. 20
Las personas en el tiempo de Jesús, que fueron parte de ese movimiento, imaginaban que el reino vendría con gran poder y gloria y además que llegaría pronto, pero se dio un abrupto, algo extraño en el caminar de reino: la cruz.
Esa situación condujo a la desesperación, al temor, a la desesperanza. Pero,.. poco a poco en un proceso histórico, las comunidades que acogían la Buena Nueva, el proyecto incluyente de Jesús y que practicaron los apóstoles, los discípulos y discípulas de Jesús, ese mismo Proyecto Incluyente que practicaron las comunidades en los primeros dos siglos de la historia de la Iglesia, re elaboran el elemento esperanza, y esa re elaboración es un proyecto que alcanza nuestras vidas hoy.
La gloria de Dios dada a conocer en el Jesús histórico y en el Cristo de la esperanza, se mantienen en un constante y agudo contraste y confrontación con la miseria que expresa el pecado en cada momento y lugar en la historia humana.
Las personas que intentamos seguir las huellas de Dios en nuestras sociedades, siempre tenemos presente al Jesús de la Historia y al Dios que en Jesús el Cristo irrumpe en la historia, diciéndole no al pecado, no a la muerte y pronunciando un enorme si a la vida. Colos. 2. 15
Y esto con la finalidad de que nos ayude en la orientación de la acción de la persona cristiana, en este caso la persona cristiana en una realidad como es la hondureña
La esperanza Cristiana dio inicio con la resurrección. En ella se levanta del sepulcro el Jesús histórico y el Cristo de la fe.
Todo lo que Jesús hizo antes de ser asesinado, todo lo que enseño y practicó son una bofetada a los planes de quienes luchaban y siguen luchando, tramando en contra del Hijo de Dios, contra Dios, contra la vida, y contra los hijos e hijas de Dios, y van así en un proceso, las primera comunidades cristianas comprendiendo e hilando con la fe y esperanza viva, una nueva vida en Cristo.
El evento de la resurrección de Jesús, más que un debate teológico, filosófico, fue en sus orígenes y debería ser hoy, acciones de Dios mediante sus hijas e hijos que vivimos como resucitados/as, así el reino de Dios y su justicia va adquiriendo significado, siendo evidencia y realidad resucitadora.
El hombre Jesús, el Cristo resucitado es fuente de vida para toda la humanidad. El es vida que se derrama y se comunica. El reinado de Cristo consiste en vida plena; vida que derrota a las fuerzas del mal y capacita al creyente para enfrentar el futuro con esperanza.
Los hijos de Dios y los hijos del diablo se reconocen en esto: El que no obra (hace) la justicia no es de Dios y tampoco el que no ama a su hermano. Pues se les enseño desde el principio que se amen los unos a los otros. Primera de Juan 3. 10 y 11.
Aquí hoy en Honduras a casi un año del Golpe de Estado. ¿Dónde esta Jesús? ¿A dónde le vemos? ¿Si él dijo que su reino ya esta en medio de nosotros?
Esta en toda persona que hace Justicia, que actúa con Justicia, Jesús el Cristo esta presente en los que aman y por amor trabajan en la construcción de la liberación del pueblo hondureño. Las personas que así actúan son hijos e hijas de Dios, los que no hacen eso, perdonen, pero el apóstol Juan lo dice en el texto arriba citado: Son hijos del diablo.
Aquí en Honduras, un instrumento como el Golpe de Estado, acción negativa del proyecto excluyente, los que poseen el poder temporal seguramente no imaginaron que un sector importante de la población reaccionaria y sin esperárselo, surge la Resistencia ante el Golpe, Resistencia que surge, va y seguirá configurándose como expresión explicita del Proyecto Incluyente de Dios en tierras hondureñas.
La fe en el Jesús que es Cristo, o sea salvador, y liberador, se consolida, se afina, se depura se reconstruye, se consolida y se vive en las luchas justas en la medida que cada persona víctima del sistema excluyente va liberándose como persona y así consciente y organizada va buscando y generando organización colectiva, entendiéndose como persona que es parte del cuerpo de Cristo en la historia, persona que en colectividad busca, intenta, construye caminos de liberación, mediante el Proyecto Incluyente que perfile hoy, en esta tierra hondureña signos, señales del reino de Dios.
En el Apocalipsis se anuncia la victoria de la Vida sobre la muerte. Y aún mas, en Apocalipsis se promete que tanto las huestes satánicas al igual que la muerte serán destruidas. El Cristo resucitado reinará eternamente sobre un universo en el cual el mal, el llanto, el sufrimiento y la pobreza y los que la provocan, serán echados fuera, allí para ellos, será el llanto y el crujir de dientes. Pues como dice el apóstol Juan:
El que no ama, permanece en la muerte, el que odia a su hermano es un asesino, y, como lo saben ustedes, en el asesino no permanece la vida eterna. Primera de Juan 3. 15
Cuando alguien goza de las riquezas de este mundo y, viendo a su hermano en apuros, le cierra su corazón. ¿Cómo permanecerá el amor de Dios en el? Primera de Juan 3. 17
El pueblo hondureño y latinoamericano esta invitado a tomar nuevos alientos, nuevos brillos, nuevas fuerzas, el resucitado mediante el accionar de reino de sus hijos e hijas, nos conduce a la liberación del pecado aunque las cosas parecen que no van bien, el Dios, con sus hijos e hijas, hermanos/as del Jesús Cristo, vencerá definitivamente las fuerzas del mal.
Quisiera concluir citando una paráfrasis que hace la teóloga Nelly Ritchie, en un trabajo acerca de Cristología y que considero nos ayuda a comprender y practicar mejor una Cristología encarnada en la realidad hondureña:
Entre nosotras, adoptemos el estilo de vida de Jesús: El, siendo Dios, no se apropio de los beneficios de su condición, al contrario, se hizo servidor de la humanidad. Y fue uno de los nuestros. Su entrega de amor fue total. No evito el dolor ni temió la cruz. Prosiguió su causa hasta el fin. Por ello, no murió, Sino que recibió del Padre una vida nueva. Por su resurrección un mundo diferente se está gestando. Es por esto que nosotras, sus hermanas no doblegamos nuestras banderas, ni tememos enfrentar la lucha. De la entrega liberadora, nace la vida verdadera.
Coordinador IED Esteban.
San Salvador, El Salvador, Centro América.
“Pero sin una revolución en el concepto de Dios,
nunca habrá una fe revolucionaria.
Y si Dios no queda liberado de las imágenes
Idolátricas de la angustia y de la hibrys ,
nunca habrá una teología liberadora”
Introducción.
Realmente este es un tema muy profundo e importante, de tal manera que aquí vamos hacer algunos aportes, por cierto muy limitados, daremos algunas pinceladas al respecto de un caminar en la construcción de una Cristología Hondureña en el nuevo momento histórico que vive este pueblo.
No es mi objetivo hacer aquí un tratado teológico, mucho menos un quehacer teológico academicista que opaque lo central: Jesús, el hombre, que es el mismo Cristo de la fe.
Hoy en día muchas personas que se dicen cristianos, en la práctica no lo son y otras personas que dicen no creer en Dios actúan como deberíamos actuar los cristianos, por ello si bien es cierto que para hacer Cristología, es clave el texto bíblico, creo importante decir que todas las personas, se digan o no cristianas, estamos invitadas a conocer y descubrir en los evangelios, al Dios que en Jesús se rebela contra las acciones injustas de los poderes tenebrosos y pecaminosos representados en las autoridades judías e imperialistas romanas.
Por ello, esta reflexión va intencionadamente para ser un aporte para toda aquella persona que ama la vida y actúa en defensa de la Vida de la Justicia, aunque en palabras no se confiese cristiano, aporte también para personas que se confiesan cristianas, en fin, un aporte, que contribuya a que el pueblo hondureño organizado en torno a la Resistencia y a los movimientos que trabajan por la Justicia en este país comprendan, estén consientes, que el Dios de la Justicia y la Vida les acompaña en sus trabajos y luchas por hacer que la Justicia se viva, se sienta, se respire en territorio del General Morazán y de los mártires hondureños.
Muchas personas al ver la actitud de líderes cristianos en este país, que no son coherentes con el evangelio de Jesús, se sienten defraudados, pues pensaron que aquellos eran personas consecuentes con el reino de Dios y su Justicia, pero las actitudes de esos personajes durante y posteriormente al Golpe de Estado el 28 de junio del 2009 desenmascaro, sus intenciones, no había en ellos compromiso con el reinado de Dios, no son testigos del crucificado. De allí que ese golpe, un evento tan negativo, saco a la luz un Proyecto de Inclusión que estaba dormido y el golpe lo ha comenzado a despertar, algo parecido también a sucedido a algunas personas cristianas que hoy evidentemente son parte de la Iglesia de Cristo y lo confiesan en sus actos de justicia. Por tanto también hoy en Honduras existe una caricatura de una iglesia excluyente y una verdadera Iglesia Cristiana Incluyente. Recordando que la iglesia no son templos construidos por manos humanas.
Cristología desde la realidad Hondureña.
Para una reflexión Cristológica las fuentes principales son los cuatro evangelios.
No hay Cristología sin Eclesiología, pero si puede darse remedos de Eclesiología sin Cristología o una Cristología y Eclesiología, que avale los actos de injusticia de los poderosos de este país y se distancie de la Buena Nueva del reino.
Hay muchos tipos de Cristología, unas anulan al Jesús histórico y enaltecen al Cristo de la fe, otras hacen lo inverso. En nuestro tiempo hay también remedos de pastoral sin cristología evidente, el Jesús histórico y Cristo, para algunos, quedaron en el baúl de los recuerdos.
Algunas expresiones eclesiales más parecen una extensión del falso ídolo del Mercado, pues promueven una actitud de éxito, victoria, escapismo de la realidad injusta. La “salvación” “sanación” “aceptación del señor” son parte de las mercancías Algunos cantos que allí se utilizan hablan de un reino extra mundano, un reino extra histórico, un reino más allá de la muerte, olvidando que el reino tiene ya presencia hoy. Lc. 11. 20
Antes de continuar, es importante compartir que La palabra aprender viene del latín apprenhedere , del prefijo ad y el verbo prenhedere atrapar, se puede relacionar a la acción de un estudiante cuando quiere atrapar conocimiento.
Por cuestión de método teológico es necesario decir que partimos del aprender al Jesús histórico para ir aprendiéndolo y entendiéndolo encarnado (Jn.1. 1 - 18) en la realidad histórica, humana, entendido lo humano como una realidad globalizante, mundial, pero acentuando, en nuestro caso, una perspectiva de los hombres y mujeres que habitamos Meso América. E ir aprendiendo que ese Jesús histórico encarnado, es el Cristo de la fe cristiana. Dios encarnado inicia un proceso en el cual se asume como una persona más, de las excluidas en su tiempo y continúa encarnándose en las personas marginadas, excluidas en todo tiempo y lugar, el vive hoy encarnado en los sectores que son parte vital del proyecto incluyente de Resistencia.
El nombre Jesús, proviene del Hebreo Yeshuah = yoshuah (Josué) y Yehoshuah, y transliterado al N.T. helenizado es Iesous. Tanto en Hebreo con en Griego el termino significa Salvador.
Cuando se habla de salvación hay que contextualizar y desmitificar esta salvación, en el sentido de que no es una salvación que se logra de manera escapista mediante la muerte, sino salvación ahora, mediante el trabajo constante por la Justicia, mediante el cual nos vamos salvado colectivamente de los poderes de la muerte y el pecado que nos amenazan cotidianamente en las formas pecaminosas en que esta “ordenada” la sociedad hondureña. En realidad al hablar de Salvación estamos hablando de Liberación.
Por lo anterior es importante que la Cristología surja de una conjunción de las realidades injustas: a.- en las que vivió Jesús y b.- en las que vivimos nosotros hoy. Deberíamos ir,aprender la realidad en la cual vivió materialmente, físicamente Jesús histórico, visto en su realidad de ser humano originario de un pueblo conquistado, subyugado, sometido, explotado, obligado a vivir en la pobreza y miseria económica y también en la pobreza y miseria espiritual en que habían sumido los invasores romanos a los jefes religiosos judíos, situación que profundizaba la ausencia de esperanza en algunos sectores de la población.
Jesús el ser humano, su palabra y actitud son coordenadas a conocer, reflexionar y poner en praxis en la realidad latina, consientes que la realidad en que vivió Jesús tiene coincidencias pero también diferencias con nuestra realidad.
El contenido y las conclusiones de cada evangelio nos trasmiten los momentos más evidentes del Jesús histórico y de una compresión de la Teología de la Cruz, la cual está presente en todo el ministerio de Jesús Lucas 4. 1 – 30; Mateo. 12. 14 y 15.
Jesús, el ser humano, al ir desarrollando su proyecto de Vida y Justicia va encontrando obstáculos a su proyecto, y va, en la experiencia práctica, cada vez más, aprendiendo y comprendiendo que para enseñar a sus discípulos y discípulas no se puede obviar o tomar otro camino que el de la denuncia del pecado y el anuncio de la Buena Nueva, el proyecto Incluyente de Dios, y que al hacer eso, lo que se perfilaba era la persecución y muy probablemente, la cruz.
El poder de la muerte y del pecado había ganado tanto terreno que se había introducido en la sinagoga, en los doctores de la ley, en los escribas, en los teólogos de su tiempo, en los que en su tiempo eran religiosos y se creían salvos.
La practica y palabra de Jesús va generando confrontación. Se fue volviendo necesario aclarar lo prioritario en el proyecto de Dios y ello implicaba ser profético: 1.- Denunciar, desenmascarar el pecado de los opresores y 2.- Anunciar la Buena Nueva a los oprimidos a los marginados a los que estaban sufriendo.
Jesús al asumir el rol profético se confronto con los poderes de su tiempo (Poderes políticos, económicos, religiosos, militares) y fueron esos poderes los que lo asesinaron. La predicación central de Jesús fue el reino, y fue la causa a la cual dedico su vida por entero. De ese reino Jesús nos dejo algunas pistas, no nos dijo claramente lo que es en su totalidad, pero si nos dejo algunos signos de ese reino, ese reino, como veíamos antes, ya hizo irrupción en la historia humana: las pistas de ese reino han sido retomadas y reconstruidas de los hechos y palabras del Jesús histórico, y por ello hoy hablamos en el sentido que los valores del reino son: Paz, Justicia, Solidaridad, Amor, Libertad, Inclusión. Este ultimo valor está siendo recuperado y reconstruido en los últimos años, lo cual nos brinda otra pista importante: los valores del reino, si bien están en la Biblia, principalmente en las enseñanzas y palabras del Jesús histórico, en el desarrollo de la teología desde los más pobres y excluidos, vamos encontrando en la historia de la liberación y redescubriendo en la Palabra de Dios, otros valores que son signos del reino, y así poco a poco vamos acercándonos y haciendo más visible el reino. En la puesta en práctica de esos valores.
Para entrar en el Reino de Dios que el Jesús histórico anuncia, es necesaria una transformación interior (metanoia) que alcanza todos los ámbitos de la existencia humana; así, quien no se hace como un niño, no entrará en el Reino Mt 18, 1-5 Quien no logra avanzar en el proceso de liberación de manera coherente en todos los ámbitos en los cuales desarrolla su vida (ámbitos: personal, familiar, comunidad de fe, comunidad mayor, sociedad) difícilmente logra comprender, entender y mucho menos ser parte de este reinado, Entendido esto como cuestión ética de reino y no de moralismos o doctrinas que en lugar de transparentar el reino, lo alejan, lo nublan.
En el tiempo de Jesús, y hoy, denunciar el pecado de la injusticia y anunciar el reino de Dios y su Justicia es una actitud que al mismo tiempo que nos abre los ojos y nos coloca ante la posibilidad de la persecución y de cruz, también nos enseña a descubrir los signos de esperanza en nuestro tiempo.
Jesús el Cristo.
Cristo del griego "ho Christos" significa "ungido" y en Hebreo "Mesías"
Según los evangelios, Jesús tres días después de ser asesinado, resucita, noticias de su muerte comienzan a circular, se murmuran historias de que Jesús estaba vivo y allí se abre en la fe cristiana la perspectiva escatológica, “el YA, pero TODAVIA NO” el reino que ya esta presente pero se va haciendo progresivo, esto nos recuerda a Bonhoeffer.
La cruz no puso fin al proyecto de liberación, con la cruz no se terminaba la expectativa del reino, sino, al contrario, con la cruz, vencida mediante la resurrección de Jesús de entre los muertos, el reino se va haciendo más presente.
En las primeras comunidades cristianas al Jesús histórico, se le fue aprendiendo como el Mesías, el Cristo liberador prometido, el Cristo que venció a la muerte el pecado y todas sus formas de expresión y sometimiento que hacían sufrir a las personas marginadas, oprimidas, explotadas, excluidas.
Las personas en esas comunidades fueron aprendiendo y construyendo la idea y reforzando la fe, en el sentido de que fue el poder de Dios que levanto a Jesús de entre los muertos, aclarando así que no hay otro Dios más que el que ama la vida y la justicia y que aunque el final en la cruz, parecía derrota del proyecto de Jesús, el Proyecto Incluyente, la situación se volvió victoria para los sufridos.
Este elemento fue fundamental pues entonces se fortalecían y fortalecían a otras personas que sufrían la persecución fundamentaban, alentaban así, la esperanza. Victoria para apuntalar los procesos liberadores en cualquier tiempo y lugar de la historia; para consolidar un inicio de procesos de cambio en personas alrededor del planeta a fin de que vayamos construyendo signos que evidencien que la Vida prevalece sobre la muerte. Nada que ver con victoria al estilo del éxito y la gloria sin cruz que hoy día, algunos promueven.
Desde esta perspectiva, por la actitud y la fe con la cual el Jesús histórico confronto al sistema excluyente de su tiempo, fue resucitado por el Dios de la historia, el mismo Dios que siglos antes participo en el proceso liberador del pueblo esclavizado por los egipcios y este proceso en aquel momento les proporciono a las personas una perspectiva alternativa de cómo vivir la vida. (Éxodo)
Por ello esa perspectiva de la resurrección de Jesús, que se tejió desde abajo en las comunidades alternativas e incluyentes se va configurando desde entonces y hasta hoy y hasta la consumación de los tiempos, y gracias a ello, hoy aprendemos que todo poder terrenal queda cuestionado, todo imperio o gobierno sea o no sea eclesial queda expuesto para ser interpelado, pues no hay otro poder en la tierra que este más arriba de Jesús. Hech. 4.12: Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
En el caso específico de Honduras este detalle es importante: ningún poder temporal tiene el poder total, el poder total esta solo en el Dios de la justicia y la vida y ese poder es transferido a toda la persona que confiesa y vive la vida en coherencia con los trabajos y las luchas por la paz con justicia. ¨Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados¨. Rom. 8:17; Colos. 1. 15 - 20
Esta Cristología trabajada desde el lado de las víctimas, no va a ser siempre agradable a los que ostentan el poder temporal, o personas que acostumbradas y acomodadas en el sistema. Pero tampoco podríamos decir que es imposible que algunos de ellos en el proceso de la vida puedan comprender y asumir el Proyecto Incluyente del Cristo liberador. Dios en Jesús y Dios en nosotros/as llevando al ser humano a la realización plena.
José Comblin, teólogo dice:
Quien no es pobre, puede aprender de los pobres, con la condición de ser muy humilde. Jesús vivió la impotencia, la fragilidad de los pobres. Para entenderle hay que entrar en la misma condición. Jesucristo es el centro del Reino de Dios, el centro de toda la historia de la salvación, el centro de la vida de cada discípulo. Pero no se trata del nombre de “Jesucristo”, sino de la realidad. Pues, esa realidad de Cristo solamente se manifiesta a quien vive en él, con él, viviendo la misma
experiencia humana. Por ello hay una centralidad de la pobreza como acceso a la centralidad de Jesucristo.
El martirio en esta perspectiva Cristológica.
La Cristología latinoamericana, y en este caso hondureña, si bien se fundamenta en la historia del Jesús histórico y los testimonios evangélicos acerca de su vida, así como en el Cristo de la fe, es una reflexión y un aprender que se va construyendo, se va hilando, el tejido de su elaboración y comprensión en el transcurso de la historia de los seres humanos, y principalmente de aquellos que con fe hacen suyas las causas coincidentes con los valores del reino de Dios.
En ese sentido, hay un elemento que no podemos soslayar, es una Cristología que se escribe con sangre. Una sangre que va mezclada en la historia, sangre de mujeres y hombres que a través de la historia se van haciendo parte del reino, optan por el reino y la sangre de Jesús se vincula se relaciona, totalmente con esa sangre de inocentes derramada por Jesús en la búsqueda en la consecución del acercamiento del reino, de allí que para nosotros que somos cristianos que actuamos desde el revés de la historia no nos es posible hacer Cristología desde el escritorio, sino desde el hermano/a que es hijo/a de Dios y que sufre a causa de un sistema injusto, se hace Cristología desde la sangre derramada de los inocentes, hacemos Cristología desde la sangre de los mártires hondureños.
La vida, las actitudes, enseñanzas del Jesús histórico son evidentemente parte de un proceso de confrontación del movimiento y las propuestas practicas de ese movimiento con las formas de opresión, manipulación, explotación y marginación que impulsaban las fuerzas invasoras del imperio romano coludidas con los poderes religiosos, políticos, económicos y militares del pueblo judío, ese proceso de confrontación entre dos reinos, el reino que impulsaba Jesús y el reino de la muerte, llega a un momento de máxima expresión con el elemento traición, captura, lo que se conoce como pasión, que realmente fue tortura, y asesinato del Jesús de la historia.
En la cruz, la Vida misma lucha contra las fuerzas del pecado y la muerte.
La cruz, el instrumento extraño para la consumación del reino, el instrumento de tortura y muerte de los dominadores, se revierte, y en la cruz encontramos al Dios de la vida muriendo por la injusticia de un grupo de seres humanos que no entendían el proyecto incluyente de Dios dado a conocer en Jesús el Cristo, y o si lo entendían no les favorecía el proceso de vida que Dios en el Jesús histórico les ofrecía.
En la Cristología desde los que dedicamos la vida al proyecto incluyente de Dios, el elemento del martirio debe ser recuperado. Mártires, los cristianos que inocentemente han vertido su sangre y nos abonan el camino hacia la liberación, testificación y Camino, en el cual va adelante Jesús, el Mártir del Calvario.
Se puede, pero no es coherente con el evangelio, hacer cristología latinoamericana, hondureña, que no considere, tenga como uno de los puntos de partida, el elemento martirial
La raíz de la Cristología en perspectiva latinoamericana, es el hecho especifico en el cual la persona, toma la decisión de relacionarse con el reino de Dios y ser parte y participe de ese reino que ya está pero todavía no, o bien, toma la decisión de colocarse en el lado opuesto, negar y confrontar el reino de Dios que ya está en medio de nosotros/as Luc. 11. 20
Las personas en el tiempo de Jesús, que fueron parte de ese movimiento, imaginaban que el reino vendría con gran poder y gloria y además que llegaría pronto, pero se dio un abrupto, algo extraño en el caminar de reino: la cruz.
Esa situación condujo a la desesperación, al temor, a la desesperanza. Pero,.. poco a poco en un proceso histórico, las comunidades que acogían la Buena Nueva, el proyecto incluyente de Jesús y que practicaron los apóstoles, los discípulos y discípulas de Jesús, ese mismo Proyecto Incluyente que practicaron las comunidades en los primeros dos siglos de la historia de la Iglesia, re elaboran el elemento esperanza, y esa re elaboración es un proyecto que alcanza nuestras vidas hoy.
La gloria de Dios dada a conocer en el Jesús histórico y en el Cristo de la esperanza, se mantienen en un constante y agudo contraste y confrontación con la miseria que expresa el pecado en cada momento y lugar en la historia humana.
Las personas que intentamos seguir las huellas de Dios en nuestras sociedades, siempre tenemos presente al Jesús de la Historia y al Dios que en Jesús el Cristo irrumpe en la historia, diciéndole no al pecado, no a la muerte y pronunciando un enorme si a la vida. Colos. 2. 15
Y esto con la finalidad de que nos ayude en la orientación de la acción de la persona cristiana, en este caso la persona cristiana en una realidad como es la hondureña
La esperanza Cristiana dio inicio con la resurrección. En ella se levanta del sepulcro el Jesús histórico y el Cristo de la fe.
Todo lo que Jesús hizo antes de ser asesinado, todo lo que enseño y practicó son una bofetada a los planes de quienes luchaban y siguen luchando, tramando en contra del Hijo de Dios, contra Dios, contra la vida, y contra los hijos e hijas de Dios, y van así en un proceso, las primera comunidades cristianas comprendiendo e hilando con la fe y esperanza viva, una nueva vida en Cristo.
El evento de la resurrección de Jesús, más que un debate teológico, filosófico, fue en sus orígenes y debería ser hoy, acciones de Dios mediante sus hijas e hijos que vivimos como resucitados/as, así el reino de Dios y su justicia va adquiriendo significado, siendo evidencia y realidad resucitadora.
El hombre Jesús, el Cristo resucitado es fuente de vida para toda la humanidad. El es vida que se derrama y se comunica. El reinado de Cristo consiste en vida plena; vida que derrota a las fuerzas del mal y capacita al creyente para enfrentar el futuro con esperanza.
Los hijos de Dios y los hijos del diablo se reconocen en esto: El que no obra (hace) la justicia no es de Dios y tampoco el que no ama a su hermano. Pues se les enseño desde el principio que se amen los unos a los otros. Primera de Juan 3. 10 y 11.
Aquí hoy en Honduras a casi un año del Golpe de Estado. ¿Dónde esta Jesús? ¿A dónde le vemos? ¿Si él dijo que su reino ya esta en medio de nosotros?
Esta en toda persona que hace Justicia, que actúa con Justicia, Jesús el Cristo esta presente en los que aman y por amor trabajan en la construcción de la liberación del pueblo hondureño. Las personas que así actúan son hijos e hijas de Dios, los que no hacen eso, perdonen, pero el apóstol Juan lo dice en el texto arriba citado: Son hijos del diablo.
Aquí en Honduras, un instrumento como el Golpe de Estado, acción negativa del proyecto excluyente, los que poseen el poder temporal seguramente no imaginaron que un sector importante de la población reaccionaria y sin esperárselo, surge la Resistencia ante el Golpe, Resistencia que surge, va y seguirá configurándose como expresión explicita del Proyecto Incluyente de Dios en tierras hondureñas.
La fe en el Jesús que es Cristo, o sea salvador, y liberador, se consolida, se afina, se depura se reconstruye, se consolida y se vive en las luchas justas en la medida que cada persona víctima del sistema excluyente va liberándose como persona y así consciente y organizada va buscando y generando organización colectiva, entendiéndose como persona que es parte del cuerpo de Cristo en la historia, persona que en colectividad busca, intenta, construye caminos de liberación, mediante el Proyecto Incluyente que perfile hoy, en esta tierra hondureña signos, señales del reino de Dios.
En el Apocalipsis se anuncia la victoria de la Vida sobre la muerte. Y aún mas, en Apocalipsis se promete que tanto las huestes satánicas al igual que la muerte serán destruidas. El Cristo resucitado reinará eternamente sobre un universo en el cual el mal, el llanto, el sufrimiento y la pobreza y los que la provocan, serán echados fuera, allí para ellos, será el llanto y el crujir de dientes. Pues como dice el apóstol Juan:
El que no ama, permanece en la muerte, el que odia a su hermano es un asesino, y, como lo saben ustedes, en el asesino no permanece la vida eterna. Primera de Juan 3. 15
Cuando alguien goza de las riquezas de este mundo y, viendo a su hermano en apuros, le cierra su corazón. ¿Cómo permanecerá el amor de Dios en el? Primera de Juan 3. 17
El pueblo hondureño y latinoamericano esta invitado a tomar nuevos alientos, nuevos brillos, nuevas fuerzas, el resucitado mediante el accionar de reino de sus hijos e hijas, nos conduce a la liberación del pecado aunque las cosas parecen que no van bien, el Dios, con sus hijos e hijas, hermanos/as del Jesús Cristo, vencerá definitivamente las fuerzas del mal.
Quisiera concluir citando una paráfrasis que hace la teóloga Nelly Ritchie, en un trabajo acerca de Cristología y que considero nos ayuda a comprender y practicar mejor una Cristología encarnada en la realidad hondureña:
Entre nosotras, adoptemos el estilo de vida de Jesús: El, siendo Dios, no se apropio de los beneficios de su condición, al contrario, se hizo servidor de la humanidad. Y fue uno de los nuestros. Su entrega de amor fue total. No evito el dolor ni temió la cruz. Prosiguió su causa hasta el fin. Por ello, no murió, Sino que recibió del Padre una vida nueva. Por su resurrección un mundo diferente se está gestando. Es por esto que nosotras, sus hermanas no doblegamos nuestras banderas, ni tememos enfrentar la lucha. De la entrega liberadora, nace la vida verdadera.
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