327 años después…
Los hechos de la historia
nos deben servir para ir superándonos como humanidad, en cuanto a la manera de cómo
nos relacionamos e ir construyendo un mundo mejor, en donde los ideales de la
Justicia y la Paz sean tomados en cuenta y nos hagan actuar de forma más
coherente con la utopía de una sociedad más enfocada en la Vida, esto lo
reconocemos en el legado de Jesús, quien nos enseño acerca del Reinado de Dios.
Intentando reflexionar en
algunos hechos que han acontecido, vemos con ciertas reservas que los modelos
económico-políticos continúan siendo un factor determinante en el uso y abuso
del poder en todo sentido, además de ello nos cambian la visión del ser humano,
ya sea por su manera de cumplir sus propósitos, en este sentido podemos
recordar de forma puntual, desde lo más cercano a la más lejano:
1. Dentro de tres días estaremos celebrando el 26
aniversario de la firma de los acuerdos de paz en Nuestro País.
2. Uno de los terremotos ocurridos el 2001.
3. Las declaraciones de desprecio emitidas por un presidente
neonazi.
4. El fallecimiento de Jorge Fox.
¿Acuerdos de Paz?
Es de dominio popular y público
que estos precisos momentos, la Paz continua siendo un ideal para las y los
habitantes de El Salvador, al intentar analizar el caso en este momento tenemos
que remitirnos necesariamente a la historia y sin caer en valoraciones peyorativas
o simplistas, en verdad lo que se necesitaron desde el inicio fueron procesos
de Reconciliación, no solamente el cese al fuego y la desmovilización, lo cual
en este momento se pone mucho en duda.
¿Quiénes se beneficiaron el 2001?
A estas alturas nos damos
cuenta que las donaciones que se captaron durante los terremotos del 2001, el
beneficiado fue un grupo reducido de persona pertenecientes al partido de
gobierno de turno en ese momento, lo cual es catalogado como un acto de
corrupción repudiable en todo sentido, más que todo para todas aquellas
personas afectadas, situaciones que llevaron a juicio al presidente de ese
periodo, quien se llevó muchas dudas y declaraciones inconclusas al hacer público
su deceso, dejando muchas cosas a la imaginación y serias dudas al respecto en
muchos sentidos…
¿Ha resurgido el nazismo?
Las declaraciones nefastas realizadas
por el actual presidente de Los Estados Unidos de América, cargadas de
violencia, desprecio, racismo y xenofobia, causaron no solamente indignación a
nivel nacional sino también a nivel mundial, pareciera que se ha retrocedido en
el tiempo, donde las comunidades no anglodescendientes, es decir, con rasgos
caucásicos son quienes tienen derecho a decir, actuar y aplastar a quien tenga
características étnicas distintas, esto realmente es trágico para la humanidad
en muchos sentidos.
¿Podemos seguir su ejemplo?
En estos momentos tenemos
algunos datos que nos brinda la historia sobre aquel buen Amigo que con su mística,
actitud no-violenta y desobediencia civil, continua desafiándonos de tal forma
que al seguir El Ejemplo Máximo del Gran Maestro, podemos también seguir sus
pasos y continuar recordando que en nuestra labor de misión podemos intentar
generar algunas propuestas ante las problemáticas sociales, económicas,
políticas, ecológicas y éticas.
Jorge Fox, nos hace recordar
que en algún momento necesitamos alzar la voz por quienes la tienen, apoyar a
las personas en sus cuitas y reivindicarles en sus derechos humanos básicos,
intentar ser lo más coherentes en la búsqueda de la Verdad y la Justicia,
siendo creativos y mantener relaciones interpersonales duraderas y lo más
igualitarias posible, generar otro tipo de trato entre los seres humanos, más
aun las personas de buena voluntad, facilitando un sentido de comunidad, mas
fraterno.
Nuevamente el desafío es
llegar a seguir los pasos de este hombre de Dios, así como el siguió los Pasos
de Jesús, ver que podemos repensar la Vida incluso desde la periferia de
nuestras vidas, familias, comunidades, comunidades de fe, países, regiones y
mundo.
Antonio Salomón Medina Fuentes, miembro
de Fundación Nuevo Esfuerzo Familiar para un El Salvador mas Humano





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