viernes, 15 de agosto de 2014

Necesitamos pastores y sacerdotes como Monseñor Romero.

Rev. Héctor Fernández.
Instituto Ecuménico Diaconal “Esteban”
San Salvador, El Salvador, Centroamérica.
08/ agosto / 2014.

En la confrontación velada y evidente del proyecto de muerte con el proyecto de Jesús, o proyecto de vida, se suceden muchísimos hechos en el planeta y también en nuestro pequeño país.

Franja de Gaza: Parecieran fotografías del holocausto causado por Hitler las que se nos trasmiten las redes sociales y otros medios de comunicación, increíble como a resurgido lo peor que puede existir en la mente y el corazón humano en la actitud de los conductores israelíes en contra del pueblo palestino. En este tema, como en muchos otros, la actitud del gobernante norteamericano, Barack Obama,aunque no nos parezca correcta y no coincidamos para nada con él, es necesario reconocer que es coherente con su postura contra la vida ¿Qué se puede esperar de este señor? Por sus frutos se conocen los arboles, como bien lo dijo Jesús. Allí, en una zona del planeta, relativamente alejada de la nuestra, está una confrontación bruta y brutal del proyecto de muerte con el proyecto de vida. Que el Dios de la vida ayude al pueblo palestino y a nosotros también, para que la estupidez sea derrotada.

En El Salvador, la confrontación de los poderes fácticos en contra del nuevo gobierno que evidentemente responde a un partido que se ha caracterizado por su vocación de pueblo es cada vez más cruel, más sanguinaria, en la medida que los poderes fácticos, vean amenazados sus intereses, la lucha puede adquirir dimensiones aun mas macabras, aunque no por ello más fáciles de comprender por el  ciudadano poco informado o con poca formación política, o ciudadano con ideas demasiado románticas de lo que es en realidad una sociedad altamente infectada por los poderes oligárquicos y poderes del crimen organizado, sin olvidar el poder que aun mantiene el gobierno norteamericano.  Nunca hay que olvidar que para el proyecto del falso ídolo de la muerte: “el fin justifica los medios.” Y la vida del contrario “no vale nada”

Un factor clave en el momento actual en nuestra realidad, es generar confusión, con mucha razón dijo Maquiavelo: “La política es el arte de engañar”: Asesinatos, acciones y opiniones de algunos “analistas profesionales” opiniones de individuos u organizaciones vinculadas o parte de alguna iglesia, o la Sala de lo Constitucional, de algunos auto denominados “jurisconsultos” no todas, ni siempre son de fiar.
Aun más, puede suceder y ya ha ocurrido, no es para sorprenderse tampoco, el hecho de que algunas personas con vocación cristiana y humanitaria, pero con poca brújula política, caen y caigan en los juegos de las “derechas” o de intereses de grupos sociales, alejados de los intereses de promover la vida en el país. Estas situaciones no son nada nuevo en el país, ni en otras sociedades, por ello, no en vano Jesús orienta a sus discípulos y discípulas, en Mateo 10: 16 “Miren, los envío como ovejas en medio de lobos. Por lo tanto, sean astutos como serpientes e inofensivos como palomas.”

En una situación tan delicada como la que vive nuestro país, necesitamos muchas dosis de humanidad, de amor; líderes religiosos con talante y actitud pastoral, que no trabajen priorizando “proyectos financieros” que no hablen o actúen con el afán de obtener  “Poder, fama y fortuna” buscando cargos en el aparato gubernamental, sino a la imagen de Monseñor Romero; necesitamos mucha formación política, para contar con las herramientas teóricas que nos permitan “olfatear” y descubrir donde y cuando, lo que parece bien está mal y lo que parece mal está bien, pues es muy cierto que:  “Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos” Nicolás Maquiavelo. Dios ayude a su pueblo para actuar y decir la verdad del Evangelio.

miércoles, 6 de agosto de 2014

REFLEXIONES EN LAS FIESTAS PATRONALES

¿Quién te salva San Salvador?
Ni Tolomeo Primero Sóter
Tal vez Topilzin con su bravura
Que no utiliza tuiter ni guazap
Guazapa guarda mitologías
Desde antes de las bombas con fósforo
¿Quién te salva capirucha?
De las maras de los cínicos
Del folklor de los corruptos? 
Guanacos prostitutos prostituidos
Yo no soy guanaco
Sinónimo de pendejo de taimado
De comelotodo
Hijos de la gran puta como dijo Roque
Con ese “gran” que duele a invectiva
Yo no quiero ser guanaco, no señor
¿Quién te salva salvatrucha?
¿El Colocho, Quetzalcoat, el zombi de las maras
O el virus del destino manifieto?
¿O más allá la ira
Del muslo roto de don Pedro
Que decía Claudia Lars?
¿Quién te salva en este desvergue universal
Donde dios anda medio saturado tanto
Que no pudo salvar a los niños de El Mozote
Ni tampoco ahora a los niños de Gaza?
¿Quién te salva Quezaltepeque?
Ni el pájaro que ya no existe
La gente cree que Salvador el presidente
O quizás nadie
Es posible que no existamos
Desde hace mucho tiempo.

Miguel Angel Chinchilla Amaya

Escritor Salvadoreño
5/AGO/ 014