En memoria de las mártires Doroty Kassel, Jean Donovan, Ita Ford y
Maura Clark - 2 de diciembre de 2015
Hay personas que vienen del extranjero que traen La Luz del
Espíritu consigo, esto reflejado con las acciones de Fe, Esperanza y Caridad, evidenciadas
en La Buena Noticia, este es el caso de estas mujeres, siervas del Dios de la
Vida, que tuvimos el privilegio de tener un muy breve tiempo y que el mounstro
llamado sistema les arrebató la vida, haciendo uso de las artimañas corruptas
del error…
El acto conmemorativo del 35 aniversario del vil e indecible
asesinato de estas hermanas, fue un hecho de violencia que aun continua siendo
recordado y repudiado por quienes creemos aún que otro mundo construido sobre
la base de la Justicia, la Reconciliación, la Libertad y la Paz, puede ser
posible, esto nos involucra de manera ideal a nivel nacional e internacional.
Lo interesante en todo esto, es que al escuchar los testimonios de
quienes tuvieron el enorme privilegio de conocerlas, al momento persiste una
frase: ¡continúan presentes!; ellas son semillas de Esperanza, la muerte no
tuvo la última palabra, ha sido relegada por la Vida, resucitando el mensaje
transfigurado del Servicio a las y los pobres.
Al recordarlas, como lo que son: testigas –mártires– de la humanidad,
por un lado la autoridad brindada por Nuestro Padre-Madre les da la suficiente solvencia
para demandar de manera clara y enfática, la tan anhelada Justicia y también por
otro lado, nos brindan Esperanza, nos animan a tener una Fe más genuina,
demostrada en el involucramiento encarnado hacia las y los más pequeños.
Dios se complace al ver que hay personas que han dado continuidad
a su legado, en este momento de nuestra historia de País, las semillas no solo
murieron, cayeron en buena tierra, germinaron y han producido flores que nos
han dado frutos, visto como un proceso natural tiene sentido, pero debemos de
recordar que no podemos dejar de lado el sentido crítico todo lo injusto y
malvado que les ocurrió.
Por ello al asegurar que siguen presentes, es precisamente lo que
necesitamos en El Salvador de hoy asumir de manera consciente su legado –al igual que el de Oscar Arnulfo Romero y
Galdámez– ser agentes de la Paz, no quedarnos inertes –aunque en vida – ante lo
que sucede con sumo horror a diario, la manera en que: Cesar invade, aplasta y
arrebata espacios que necesita para sus fines, Pilatos aplasta al Pueblo económica
y militarmente para luego lavarse las manos, Herodes se burla e inventa
impuestos para extorsionar a las y los más pequeños, la religión se desvincula
para continuar manteniendo su status quo y Caín asesina a su hermano Abel
porque ha descubierto que las armas es uno de los negocios más rentables del
planeta…
Antonio Salomón Medina
Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia, El
Salvador
