lunes, 30 de agosto de 2010

ABRIENDOSE OPORTUNIDADES

Es bien sabido que gran parte de la población de nuestro país es joven, se estima que el 61%, es decir 3.5 millones, son niños y jóvenes, predominando los primeros. Estos datos son sumamente importantes para cualquiera que tenga el deseo de realizar alguna labor con la juventud y trabajar de manera integral junto a ellos y ellas, e incluso plantear algunas políticas públicas, iniciativas económicas, de emprendedurismo, empleo, recreación, salud, educación y formación en valores éticos que les beneficien como seres humanos.

Por el momento esto ha sido una situación de exclusión y marginación para con la juventud, lamentablemente las personas tomadoras de decisiones en nuestro país, se han enfrascado en tener una visión utilitaria de los y las jóvenes, paulatinamente se les van cerrando los espacios para ser ellas y ellos mismos; las propuestas de educación y entretenimiento son alienantes y cargadas de superficialidad, incitando más bien al consumismo y hedonismo. El origen de ello: las grandes empresas con mentalidad neoliberal, las cuales si están aprovechando este potencial pero con fines de enriquecimiento desmedido, es decir, un fin perverso que atenta y opaca de manera paulatina la luz de esperanza que todavía se alberga en nuestra juventud.

Hoy es común ver a jóvenes intentando vender algún artículo o producto – realizado por ellos y ellas – en diferentes espacios como: calles, parques, vehículos del transporte colectivo, etc., en donde se les pide a las personas que se les comparten dichas artesanías, que ellos son quienes le deben de poner precio a dichos objetos, algunos de los cuales se nota que han llevado creatividad y esfuerzo para su elaboración; en otros casos hay quienes optan por desarrollar algunos números artísticos: con palos, sancos, fuego, malabares, mimos, payasos, cantos en donde hacen evidente sus grandes habilidades y dotes artísticos. Estas actividades se ven obligados y obligadas a realizarlas por habérseles cerrado un espacio para poder tener un empleo formal, entrando a las grandes filas de las personas que se inventan una manera sana y honrada para poder sobrevivir.

En otros casos a nuestra juventud se le ha obligado a migrar, ya que lejos, en otro país, pueden llegar a obtener y poseer las condiciones que necesitan actualmente para vivir, es así como se les exilia, se les manda a otra patria a que comercien su fuerza de trabajo, para que luego esto se traduzca en brindar condiciones de seguridad para su vida, familia y en algunos casos beneficiar a su comunidad de origen.

Por otro lado los partidos políticos, las empresas e instituciones, han seguido también el camino del adormecimiento, publicando y dando a conocer en algunos casos algunas iniciativas que impulsan mas con fines de imagen y cosmética, un ejemplo de ello han sido las llamadas ferias de empleo, en las que a nuestra juventud se les pide experiencia en algunos de los ramos donde pueden aplicar a algún empleo o más grave aún, cuando ellos y ellas mencionan que vienen de una determinada zona geográfica de nuestro país de les responde de una manera desleal, cínica y descarada: “le llamaremos después …”, sin obtener respuesta; otro ejemplo han sido las campañas políticas, las cuales se les ha manipulado para enfrentarse entre ellos y ellas.

Una de las situaciones más recientes – viéndolo sin fanatismos – ha sido el caso del fenómeno King Flyp, joven que audazmente hizo uso de los recursos que tuvo a la disposición – tecnológicos y mediáticos – desde uno de los municipios más pobres de nuestro país, quien por algunos ha sido vilmente denigrado, por otros apoyado… apoyarlo, fue lo más conveniente, en un país en donde a los y las jóvenes se les asesina, se les utiliza en el crimen, se les margina y excluye en todo sentido – más aún de las decisiones que les interesan – se les tira literalmente a la calle y lo más grave se les cierran las oportunidades integralmente, dándoles una muerte lenta y angustiosa, así este muchacho ha sido – como han mencionado algunos expertos – un ejemplo que se adelantó a su tiempo en muchos sentidos y contra todo pronóstico ha logrado tener cierto espacio que todo joven en nuestro país merece tenerlo.

Lamentablemente, este panorama no ha sido diferente en nuestro ambiente eclesial, la visión adulto-céntrica y utilitarista está bien arraigada, sin ánimos de cambiar, se siguen manipulando y entreteniendo a los y las jóvenes, dándoles “atol con el dedo” – como decimos popularmente aquí en El Salvador – seguimos sin escucharles, pensando por ellos y ellas, sin ser afín a la visión de seguridad pública y bienestar de país del profeta, en la que incluye a las personas mayores que contemplan – sin ningún tipo de morbo – a los niños y las niñas que juegan en la ciudad, celebrando la maravilla de la creatividad y de la vida, en una sociedad donde todas las personas sin distinción son incluidas a ser partícipes en un ambiente de paz y armonía, justicia y esperanza (Zacarías 8,4-6).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

jueves, 26 de agosto de 2010

17 DÍAS DE ESPERANZA Y LIBERACIÓN

Ciertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto.
Juan 5,24.


Orígenes
Un joven de 30 años llamado Julio Iván Argueta, hombre clave por su liderazgo y posición en la clica de la MS13 que opera de la Comunidad Iberia en San Salvador, se inicio a la misma, a la edad de 10 años y por los hechos delictivos que realizó, estuvo recluido en la correccional de menores, al cumplir su mayoría de edad – es decir 18 años – fue trasladado a uno de los penales de nuestro país, lugares que llegó a conocer muy bien desde entonces.

En este caminar, conoció a Keyri, con quien se unió, procreando a 2 niñas de 12 y 2 años y 2 niños de 5 y 7 años, familia que ahora se incluyen entre la larga lista de viudas, huérfanos y huérfanas que viven en nuestro país…

El enlace
Hacía 14 meses, había salido del penal, desde entonces, las pláticas eran en base a como realizar cambios concretos en la comunidad para hacer de ella un lugar mejor, realizando algunas actividades con la pandilla – y comunidad – que incluían las áreas de: deporte, cenas familiares, actividades eclesiales, salidas recreativas a balnearios, por mencionar algunos. Trabajo que El Espíritu Santo venía haciendo en la vida de Julio y de otros muchachos.

En ese dialogo inauguramos una panadería auspiciada por el Proyecto Semilla de Mostaza, el día 13 de mayo’2010, cuya cita bíblica de donde se retoma el proyecto es Mateo 13,31-32, la cual vendría a beneficiar prioritariamente las vidas de los muchachos y sus familias… ¿Trato de Dios o coincidencia: 13 de mayo, Mateo 13, para la pandilla 13?

En varias ocasiones, por influencia y labor pastoral, Julio tuvo contacto con personas en pobreza extrema en una situación paupérrima: niños y niñas en situación de calle, indigentes, enfermedades de la piel en niños y niñas, personas que viven una situación de vulnerabilidad en todo sentido, muchísimo más que en la comunidad. Estos contactos y oportunidades que El Espíritu permitió a Julio, sirvieron para que él tuviera otra perspectiva de vida hacia las necesidades humanas y ver la manera de cómo ayudar a quienes más lo necesitan, y más admirable aún, lo hizo desde su pobreza, es decir a pesar de su condición, creando sensibilidad y cercanía hacia estas personas.

La transformación
Cierta mañana de un domingo 18 de julio’2010, como era normal las hermanas y los hermanos de Iglesia Elim Central, se acercaron al templo, Julio, no quiso perderse dicha celebración, en donde el Espíritu hizo su labor y se manifestó en su vida impulsándolo a realizar su profesión y confesión de fe, como un acto público, seguidamente entra a las oficinas del distrito 8, con lagrimas no de tristeza, más bien de alegría, de gozo, por haber experimentado el perdón, la salvación y reconciliación en su vida, lo cual nos hace recordar que nuestro trabajo en El Señor no es en vano, que en toda labor hay fruto, que el evangelio transformador es real.

El tiempo de la reivindicación
Empezó a trabajar las partes débiles de las personas y en la comunidad. Este testimonio fue tan impactante, mucho más que cualquier persona que profesa su fe pero que sus hechos no reflejan lo que sus palabras dicen, pero este muchacho en los 17 días después de su conversión, su alcance fue tal y su testimonio tan real y concreto que después de ser temido, ahora era aceptado, debido a que no pedía cosas para él, no velando por sus propios intereses, sino para aquellas personas menos afortunadas: para los niños y las niñas descalzos, ancianos y ancianas, esta preocupación también tenía que ver con la pandilla, en estos 17 días, enviaba pan a los muchachos y sus familias, porque esta es administrada por ellos y algunos hermanos y hermanas. ¿Acaso no podría ser esto una búsqueda de redención impulsado por El Espíritu Santo?; por su posición e influencia, se dedico a visitar los pequeños negocios existentes en la comunidad, la simpatía iba creciendo por que la gente lo miraba como una persona de bien, la comunidad respiraba seguridad, tranquilidad, porque alivió las cargas de muchas personas y se fortalecieron las relaciones devolviéndoles la confianza; el producto de la panadería se multiplicaba, implementándose las ventas, por la aceptación de la comunidad hacia ellos.

Día 17: La liberación
Era una mañana de martes 3 de agosto’2010, una mañana llena de expectativas, de visión, de esperanza, estábamos afinando los últimos detalles de otra nueva fuente de trabajo, como parte del esfuerzo del Proyecto Semilla de Mostaza, en el que se vislumbraba la elaboración de lejía, para abrir nuevas fuentes de empleo que vendrían a beneficiar a mas muchachos y sus familias, aquellos considerados como los menos, los últimos y los perdidos, quienes viven en la marginación y la exclusión, que no tienen oportunidades, ni apoyo de ninguna clase para salir adelante… es así como se compraron algunos materiales previamente para durante la tarde inaugurar esta nueva iniciativa. Estando ya en esos menesteres llegó el momento de despedirnos, a eso de la 1 de tarde, el momento se volvió más emocionante debido a que se acercaba el instante de celebración inaugural, a Julio, se le veía en su rostro la felicidad, como un niño que ve cumplirse una promesa hecha anteriormente por Su Padre (Ἀββά = Abba), ya que se aproximaba otra oportunidad de bendición a la comunidad, la cual se daría a conocer a las 4:30 p.m. de ese día.

Cada quien se fue para su hogar. Estando yo en mi casa a eso de las 2:00 p.m., recibí una llamada telefónica, un hermano me dio la noticia: ¡Julio está herido!, ¡está tendido en el suelo!, en ese momento sentí un fuerte impacto, pero al mismo tiempo abrigué la esperanza de encontrarlo con vida, abordé mi carro y me dirigí hacia la comunidad, en el transcurso del camino, recibí otra llamada de una hermana, que entre lagrimas me dijo: ¡hermano Pedro mataron a Julio!, ese fue el momento más triste y difícil de aceptar que me ha ocurrido, por el vinculo estrecho que guardaba con él, se me hizo un nudo en la garganta y comencé a llorar. Lo primero que hice fue comunicarle al pastor general, el me consoló y me dijo que me apoyaría en esos momentos difíciles. Cuando llegué al lugar de los hechos, vi el cuerpo tendido bañado en sangre, en ese momento sentí perturbación y confusión, al ver aquel maravilloso fruto arrancado en tan solo 17 días.

A medida transcurría el tiempo, se me fue aclarando la mente y me vino a la memoria, el versículo que tomamos de base para estas lineas: Juan 5,24 que se menciona al inicio. Por lo cual recientemente esto sirvió para que se sumaran a la causa del Reino, convirtiéndose al evangelio de Cristo, otros 3 muchachos de la pandilla.

Cuando alguien como Julio, se arrepiente, se convierte, cambia de mentalidad que resulta en un cambio del estilo de vida (μετάνοια = metanoia), son quienes realmente tienen más impacto en una comunidad. Por ello, su muerte se convierte en una celebración, por los frutos de vida que surgieron de este hecho de violencia, siendo testigo (μάρτυς = martys) de Cristo, por haberse redimido (ἀγοράζω = agorazō) durante esos 17 días de esperanza y liberación.

Pedro Landaverde Centes
Pastor y director del Proyecto Semilla de Mostaza - EdT
Iglesia Elim, Comunidad Iberia, San Salvador

Salomón Medina
Misión para la Transformación Comunitaria – Estrategia de Transformación
Semillas de Nueva Creación

jueves, 19 de agosto de 2010

POR, PARA Y CON

Generalmente nuestra forma de hablar denota nuestra manera de pensar y actuar, esto si manejamos las cosas desde el punto de vista ético más que moral, implicaría hacer lo que se dice y no tener doblés en cuanto a nuestra forma de expresarnos. Por ello en esas pequeñas clausulas de nuestro lenguaje – incluso el popular – hay palabras que expresan claramente nuestra visión de vida, tal es al caso de las preposiciones que utilizamos para referirnos a las personas que atendemos, lo cual es aplicable en un ambiente de liderazgo basado en los valores y principios del Reino (Mateo 5 – 7).

Usualmente la preposición por es utilizada en casos donde se tiende a tener una visión un tanto maternalista de proceder en las relaciones que se establecen entre las personas con quienes tenemos contacto, aunque si de una manera cordial y horizontal. De esa forma, cuando se habla del trabajo por la niñez o por la juventud, se establecen vínculos sentimentales y afectivos que despiertan algunas iniciativas que no permiten en algún momento hacer ver que las mismas personas a las que se atiende tienen la capacidad de identificar y salir adelante en los proyectos que se emprendan; por otro lado, esta es una manera de crear dependencia de un líder o una lideresa, puede darse el caso de llegar a tener demasiada tolerancia, al grado de llegar a consentir o como se dice popularmente alcahuetear a quienes se atienden. Es bastante común en nuestro medio pensar así, ya que se dice que Latinoamérica es una sociedad que se ha visto afectada por la ausencia del padre dentro del seno del hogar, debido varios factores que incluyen: violencia (maltrato, homicidios, etc.), migración, divorcio y separaciones.

En el caso de la preposición para, se utiliza normalmente cuando todo el poder se concentra en un solo líder – lideresa o un grupo cerrado, que son quienes definen las reglas del juego en todo sentido, tornándose así un ambiente de verticalidad y los lazos de comunicación se establecen en función de las expectativas de quien (s) está (n) al frente y no de las personas que pretenden ser beneficiadas. La agenda se define con anterioridad debido a que el líder o lideresa pretende saber las necesidades reales del grupo que atiende. Esta es una visión de trabajo basada en un modelo paternalista, el cual para sobrevivir, tiene que alimentarse del poder que impone y ejerce hacia las personas que se atienden.

Cuando hablamos de tener trabajo con las personas, se nos obliga a cambiar la visión que se tiene, despertando el interés primeramente en conocer realmente a quienes atendemos, verles como personas y no como números o cifras, verles más desde una perspectiva que no tiene sus cimientos en el ejercicio del poder, mas enfocada en el trato entre iguales, sin importar quién es la persona mayor, mas experimentada, más culta o inteligente; al tener y promover esta manera de ver a la gente que atendemos, contribuimos a facilitar algunos procesos como: el autoconocimiento, la identificación de las necesidades reales de las comunidades, familias e individuos, el autodesarrollo y la autogestión, la conciencia colectiva, entre algunos de los beneficios directos que se obtienen. Por ello es sumamente importante no perder de vista que hay que escudriñar las posibilidades de establecer un diálogo directo, franco y sincero con las personas antes de asumir o pensar – irrespetuosamente – por o para ellos y ellas con relación a sus necesidades, así tenemos la oportunidad de encarnarnos en las vida de ellos, ellas y la comunidad a la que pertenecen, al mismo tiempo que nuestra forma de pensar y actuar cobra más relevancia, sin afán de protagonismo o búsqueda de poder, más bien se adquiere autoridad. Esta aparte de ser una visión más integral del trato hacia las y los seres humanos, es también una visión encarnacional.

Todo lo anterior es una breve reseña que puede servirnos para evaluar que tipo de labor estamos desempeñando, si buscamos servir o ser servidos, vernos confrontados con lo que Jesús enseñó (Mateo 18,10-14 cfr.: Marcos 9,33-37; Lucas 9,46-48), siendo más importante pensar desde el más pequeño, sin asumir roles de poder o afán de sobresalir o fanfarronear con nuestros conocimientos o habilidades, que lo que han traído al final son tristeza, descontento, malestar, dolor e incluso muerte de las personas que hemos pretendido atender disque integralmente.

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

viernes, 13 de agosto de 2010

ILUSIONES INOCENTES

¿Cómo es posible que se esté asesinando brutalmente a personas inocentes?: una niña indefensa de 6 años que iba camino a su escuela a estudiar, el día miércoles 10 de agosto'2010 a eso de las 7:00 a.m., eso, ¡no puede creerse!, este aparte de ser motivo de luto, es un grave indicio de que nuestra sociedad es una sociedad enferma y el diagnóstico inicial es violencia desenfrenada y propagada como un síndrome que arremete a quienes no deberían dañarse, ¡es un escándalo!, ¡es indignante!, ¡es triste!, ¡es horroroso!, no puede ser que esta pequeña ya no esté entre nosotros y nosotras, por el deseo pervertido de sangre de alguien que ya no puede ser considerado como ser humano, más bien se convirtió en un mounstro… ella ahora se cuenta tristemente entre las 31 personas asesinadas de centros educativos en El Salvador.

La violencia parece que está en una etapa imparable, y aunque el Ministro de Seguridad, declaró recientemente que han bajado los homicidios a de 13 a 9 diarios, esto no es un panorama nada alentador, ya que la violencia a quienes más golpea son a las personas inocentes, que sus principales aspiraciones eran: vivir tranquilamente con su familia, cumplir con sus tareas y graduarse de educación inicial, celebrar con quienes la aman y continuar normalmente su vida; esto ya no es posible para esta pequeña, el luto de la familia, es también luto de la comunidad, incluso luto de todos y todas en nuestro país, no es posible quedarnos inconmovibles o ver con frialdad tal barbarie…

Al sentirnos vulnerables y conmocionados ante los crímenes que están ocurriendo, en zonas donde se consideraban supuestamente “ausentes de violencia”, puede que se nos vengan a la mente muchas imágenes de la situación caótica que estamos viviendo, las cuales nos incitan y cuestionarnos: ¿hasta cuándo?, ¿qué caminos tomar?, ¿qué hemos hecho mal?, ¿habrá al menos una pisca de esperanza?

Es tiempo de ver la violencia no como algo natural, los sacrificios y desmembramientos humanos no son normales, las heridas abiertas no han recibido atención, estos son signos contundentes de una sociedad que está inmersa en una pandemia llamada violencia, la cual hoy más que nunca hay que meditar y tomar acciones creativas para ver la manera de frenarla, esto definitivamente bajo las perspectivas: sin coaccionar, es decir sin ejercer o generar violencia por violencia y una visión de cultura de paz, en la que están involucrados componentes de prevención a nivel primario, secundario y terciario, la educación ética y religiosa, el arte y la cultura, el deporte y la recreación, cuido del medio ambiente y todo un sistema integral que involucre a las personas, las familias, las comunidades y las diferentes instancias gubernamentales y no gubernamentales.
Por ahora nos queda derramar nuestras lágrimas, como madres, como padres, como hijos, como hijas, hermanos y hermanas, abuelos y abuelas, tíos y tías, primos y primas, pero ante todo recordar que tras esas lagrimas tienen que haber luces que nos hagan superar el luto y abrasar la fe y la esperanza que esta situación tiene que cambiar, por muy difícil que parezca. Quizá pueda servirnos para meditar detenidamente y luego actuar, el poder leer lo que escribió el salmista en el Salmo 34,14: … apártate del mal, obra el bien, busca la paz y sigue tras ella.

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

miércoles, 11 de agosto de 2010

BUSCAR SER TESTIGOS DEL BIEN

En la década de los años 80’s en nuestro país se volvió muy común el término mártir, mencionándose muy frecuente más que todo por ciertos medios de comunicación que funcionaban de manera clandestina, popularizándose al punto de ser parte incluso de nuestra jerga cotidiana, pero en si ¿qué significa esta palabra?: podemos decir que es de origen griego (μάρτυς: martys), que a su vez significa testigo, alguien que encuentra la muerte testificando – en un contexto cristiano – a favor de Jesús.

Recordar una palabra como esta, en nuestro contexto de violencia endémica y guerra social, implica revisar las prácticas que hemos considerado cristianas durante mucho tiempo, de vida piadosa y moral, las cuales no han sido suficientes hasta ahora para poder frenar todas aquellas acciones que coaccionan e impiden cerrar las heridas abiertas y por consiguiente generar procesos que nos llevan a la reconciliación.

En los últimos días ha habido muchas personas que pueden ser consideradas – en honor a la justicia del Reino – como verdaderos mártires en el sentido popular, ya que ha habido quienes se les ha segado la vida y son inocentes por no haber cometido algún delito o crimen de lesa humanidad, también ha habido quienes tuvieron algunas prácticas inadecuadas en algún momento de su vida, por lo que han querido de manera sincera buscar la redención, liberación, remisión y expiación de su antiguo mal proceder (ἀπολύτρωσις: apolytrōsis); este esfuerzo se convierte en una labor titánica al intentarlo en una cultura basada en la venganza, la recriminación, intimidación e individualismo, puede ser incluso que algunas personas lo alcancen, pero nuestras comunidades son cada vez mas insencibles ante el dolor y dar una oportunidad más a quien se arrepiente de las culpas que carga.

¿Qué está pasando?... los brutales asesinatos y hechos delincuenciales que nos transmiten a diario los diferentes medios ya no nos admiran, escandalizan o espantan; la sangre de víctimas inocentes y personas que han buscado redimirse alejándose las sendas de la violencia, como que no son importantes en una nación donde se le rinde culto a la muerte, esto debería ponernos en alerta, porque nos estamos convirtiendo en una sociedad enferma, apuñalándonos entre nosotros y nosotras; sintiéndonos inseguros e inseguras, lo que estamos dando a entender es que todas las personas que vivimos en nuestro país, nos volvemos sospechosas y que en cualquier momento quien sea puede convertirse en un Caín que se aprovecha de la buena voluntad y vulnerabilidad de su hermano Abel y lo asesina vilmente…

Todos y todas nos hemos convertido en victimas de nuestros miedos y la desesperanza, parece que el hablar y practicar la paz también nos puede traer serias implicaciones… ¿será que debemos buscar otras alternativas noviolentas?, ¿qué hacer ante un sistema en el que se le rinde culto a la muerte?, ¿cuál debería ser la buena noticia en situaciones como esta?

Buscar propuestas y alternativas basadas en el principio de la noviolencia (palabra que proviene de la traducción del término hindú "ahimsa"), nos pone en el lado difícil de la historia, no es un camino fácil, debido a que hay intereses perversos y pervertidos que no dan cabida a poder tomar acciones que nos liberen y rediman de tanto baño de sangre que estamos teniendo. Aquí es donde la fe basada en la justicia y la esperanza juegan un papel importante en nuestras vidas, si somos un país “creyente”, es necesario explorar otros niveles de la fe y otros mecanismos creativos basados en el amor que hasta ahora no hemos encontrado (2ª Corintios 3,17-18; 1ª Juan 3,1).

La necesidad es muy grande, el riesgo incluso es aún mayor, sin embargo es bueno intentar hacer un paro y meditar detenidamente que hacer ante este cuadro pintado acromáticamente de tonalidades fúnebres: ¿quién o quienes deberíamos ser los actores sociales para que esto pueda cesar o al menos minimizarse?, ¿cómo contribuir y dar primeros auxilios a un tejido social que esta tan enfermo y deteriorado?... nadie busca ser mártir, pero ¿qué hacer cuando la violencia está dejándonos demasiadas viudas, viudos, huérfanos y huérfanas?

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creacíón