jueves, 31 de marzo de 2011

Teoría y Praxis: instruirse, agitarse, organizarse. 30 03 2011

Rev. Héctor Fernández
Coordinador IED Esteban.
San Salvador, El Salvador, Centro América.

“La esperanza no es ni realidad ni quimera.
Es como los caminos de la Tierra:
sobre la Tierra no había caminos;
han sido hechos por
el gran número de transeúntes.”
En el treinta y un aniversario de la resurrección de Mons. Romero en el pueblo salvadoreño y latinoamericano.

“Que se capacite a los niños y a los jóvenes a analizar la realidad de su país. Que los prepare para ser agentes de transformaciones, en vez de alienarlos con un amontonamiento de textos y de técnicas que los hacen desconocer la realidad. Así hay muchos técnicos, muchos sabios, muchos profesionales que saben su ciencia, su profesión, pero que son como ángeles, desencarnados de la realidad en que actúan su profesión. Lo primero que debe buscar una educación es encarnar al hombre en la realidad, saberla analizar, ser críticos de su realidad. Una educación que sea educación para una participación política, democrática, consciente. Esto, ¡cuánto bien haría!” (Homilía 30 de abril de 1978, IV p. 194. Día a día con Mons. Romero).

En estas semanas con mayor acentuación, conmemoramos la vida de Nuestro Obispo Mártir Mons. Oscar Arnulfo Romero, si con mayor auge, ya que a pesar del transcurso del tiempo, pues su voz y actitud está presente en nuestras vidas.

En la realidad de hoy, aunque muy poco ha cambiado a la realidad de ayer que valiente y acertadamente denunciaba Mons. Romero, los salvadoreños y salvadoreñas, estamos enfrentando infinidad de problemáticas, y tal parece que a los que dedicamos la vida para que el reino de Dios se refleje cada vez mas plenamente, nos está haciendo falta considerablemente hacer análisis de la realidad que parta de los intereses de la población y desde ahí construir pensamiento socio teológico que proponga y denuncie proféticamente.

Para los que somos cristianos, necesitamos iniciar, retomar, o reforzar, los análisis de la realidad nacional a partir de los valores del reino y pensando como pueblo de Dios, puesto que el análisis y reflexión teológica debe de tener como base fundamental, partir de la realidad, pues de otra manera tal reflexión se vuelve enajenadora, manipuladora y especialmente contraria a los valores del reino de Dios.

Uno de nuestros estancamientos en la producción de pensamiento teológico coherente y que contribuya a la lucha histórica de los pueblos, ha sido y continua siendo, fundamentalmente el esperar que otros nos digan cómo interpretar la realidad, como acercarnos a ella y como actuar; tal acomodamiento puede provocar que solo seamos instrumentos de los intereses de a quien acudimos para analizar la realidad.

Lo que deberíamos de hacer es utilizar métodos que nos permitan contar con análisis propios a partir de nuestra identidad de pueblo de Dios de forma incluyente. Considero vital para la militancia del reino que se escuche y atienda la voz de los jóvenes, no hablando en su nombre sin incluirlos realmente, plateo esto como vital, debido a que se hacen necesarios e inevitables los cambios generacionales en este trabajo cotidiano por la Plenitud de vida.

Para nosotros, cristianos salvadoreños es recomendable analizar la realidad a partir de la palabra y la acción de Jesús, y de Mons. Romero, y debo hacer énfasis en lo siguiente: recordando que Monseñor fue calidad de Pastor y Profeta, ser humano de profundo amor, fiel a la Iglesia de Cristo, a la proclamación de la Buena Nueva, transparente en todas sus relaciones, apasionado de la Vida y la Verdad, realizó esfuerzos mas allá de lo imaginable para que este pueblo algún día disfrutara de la paz fruto de la Justicia, por eso se dice que “con Mons. Romero Dios paso por El Salvador” en ese sentido podríamos hacernos algunas preguntas e intentemos responderlas sin bagajes ideológicos, recordando que la Verdad tiene más tonalidades que negro o blanco, que si bien las causas estructurales continúan siendo injustas, hay situaciones que han cambiado en treinta y un años:

¿Mons. Romero hubiese recibido y aceptado conversar con el Sr. Obama? En el supuesto caso que hubiese decidido recibirle y conversar con él Sr. Obama ¿Qué le hubiese dicho Mons. Romero al Sr. Obama?
¿Qué le diría al presidente Mauricio Funes y su gabinete de gobierno? ¿Y al FMLN?
¿Qué diría Mons. Romero ante las actitudes de las izquierdas y las derechas salvadoreñas?
¿Qué les diría a los señores empresarios?
¿Qué diría Mons. Romero de los jerarcas de las iglesias no romanas y católico romana de hoy?
¿Qué les diría Mons. Romero a las personas que orientan las Organizaciones No gubernamentales y agencias cooperantes?

Citare dos frases de Monseñor Romero que nos ayudan a reflexionar acerca de nuestra realidad hoy. Las letras son resaltadas por mí:

“Dios es la vida. Dios es evolución. Dios es novedad. Dios va caminando con la historia del pueblo. Y el pueblo creyente en Dios no debe aferrarse a tradiciones, a costumbres; sobre todo cuando esas costumbres, esas tradiciones empañan el verdadero Evangelio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Tiene que estar siempre atento a la voz del Espíritu: ¡Convertirse, ir en pos de ese Evangelio, de ese llamamiento del Señor! Todo aquél que se sienta seguro y que crea que no tiene necesidad de cambiar, es fariseo, es hipócrita, es sepulcro blanqueado, que está muy seguro; pero a saber su conciencia qué reclamos le está haciendo” (Homilía 11 de junio de 1978, V p. 33. Día a día con Mons. Romero).

“Seremos firmes, sí, en defender nuestros derechos, pero con un gran amor en el corazón. Porque el defender así, con amor, estamos buscando también la conversión de los pecadores. Esa es la venganza del cristiano” (Homilía 19 de junio de 1977, I-II p. 101. Día a día con Mons. Romero)

“La palabra es fuerza. La palabra, cuando no es mentira, lleva la fuerza de la verdad. Por eso hay tantas palabras que no tienen fuerza ya en nuestra patria, porque son palabras mentira, porque son palabras que han perdido su razón de ser” (Homilía 25 de noviembre de 1977, I-II p. 342. Día a día con Mons. Romero).

Considero que debemos revisar nuestras actitudes, ser consecuentes con la causa del reino, lo cual también significa ser autocríticos y recordar que en los procesos de liberación siempre necesitamos Acción – Reflexión – Acción, en franco y saludable equilibrio, y que a pesar de todo lo negativo de hoy, debemos siempre buscar la esperanza, allí donde en ocasiones no la queremos ver, es necesario limpiar nuestros lentes revolucionarios para estar siempre a tono con el desarrollo de la historia, de manera que esta no nos rebase, sino que como pueblo de Dios, nos coloquemos a la altura de los procesos de liberación. Esas actitudes pueden contribuir para que cotidianamente hagamos homenaje a nuestro guía espiritual Mons. Romero.

Concluyo esta reflexión citando a Antonio Gramsci y quiero dedicarla principalmente a los jóvenes y también a los adultos que están entendiendo la necesidad de los relevos generacionales en los procesos de liberación, así como son consientes y actúan en consecuencia en cuanto a la urgente necesidad de no caer en desequilibrios de activismo extremo o teorización extrema: "Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

jueves, 24 de marzo de 2011

ESPERANZA…

Hay un dicho popular que se comenta y dice: la esperanza es lo último que se pierde, muchas personas lo mencionan de manera natural y casi inmediata cuando se ve que no hay salida ante alguna situación o crisis que se está atravesando... desde Las Escrituras esta palabra proviene del vocablo hebreo מִקְוֶה (miqueweh) que significa literalmente esperanza en el Antiguo Testamento, así como también del vocablo ἐλπίς (elpis), el cual es usado en el Nuevo Testamento y significa: esperanza, la acción de esperar, con confianza, lo que se espera, base para la esperanza, la causa o razón para esperar.

En estos tiempos donde lo que abunda es la desesperanza, la violencia y la discordia, es de suma importancia poder contar con algunas visiones o signos que nos generen esperanza, que también generen como consecuencia fe, vida y armonía, que se levanten algunas expectativas que incentiven a las personas de buena voluntad a que puedan ir construyendo otra manera de ver el mundo.

El Salvador, también ha tenido personas que han brindado esperanza – en el sentido bíblico-teológico del término – para las grandes mayorías, por ello es necesario resaltar el caso indiscutible e incuestionable de los grandes aportes de la vida de Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, quien en este día – 24 de marzo’2011 – cumple treinta y un años de su martirio, sin embargo su legado aun continua vigente, su labor profética aun más viva que antes y todos sus valiosos aportes y compromiso de vida a favor de las y los pobres son envidiables en todo sentido, siendo un referente ético para Latinoamérica y el mundo entero.

Por otro lado en el marco de esta conmemoración, es digno resaltar también la visita a nuestro país del presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, considerado el hombre más poderoso del mundo… algo que llama la atención es que el día de su arribo al país – 22 de marzo’2011 – uno de los puntos de su agenda en nuestro país fue la visita a la cripta de Catedral Metropolitana, donde yacen los restos de Romero. Este curioso acto puede ser valorado como un gesto de esperanza, ya que nos puede indicar que Obama – a pesar de los grandes inconvenientes – es otra persona la que ostenta dicho cargo.

Por el momento no sabemos a ciencia cierta si esta visita tendrá frutos que se hagan visibles a la población, por ello es necesario estar vigilantes y seguir el ejemplo de Romero, en cuanto a la lucha por la verdad y la justicia, el amor y por supuesto dar esperanza a quienes están por perderla, abriendo espacios de acción y reflexión en un país donde los espacios y oportunidades de cierran y son limitados para todas aquellas personas que creemos en la paz que viene por el camino del bien y la misericordia.

Que nuestra oración vigilante sea que el legado de Romero continúe vivo en nuestras vidas, para que más personas seamos las que brinden esperanza como él lo hizo a la luz del Evangelio de Cristo, sin buscar nuestro propio provecho, más bien el bienestar de quienes de todos y todas (Mateo 5,1-10; 1ª Corintios 13,12-13).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

lunes, 14 de marzo de 2011

PARA NUESTRA VERGÜENZA

Algunas personas jóvenes de nuestro país están atravesando por una fase de desencanto, no quieren expresamente tener algo que ver o que les vincule al mundo adulto – o adulto-céntrico – lamentablemente tejido a la imagen y semejanza de quienes marginan, excluyen y explotan… por mencionar algunos casos puntuales: a las y los jóvenes se les cierran los espacios para obtener empleos dignos, se les exige experiencia laboral cuando el mismo sistema no les ha brindado los espacios necesarios para poder desarrollarse, en otras palabras dicha experiencia laboral no ha sido adquirida según los parámetros que define el sistema.

Con relación a la creatividad y las expresiones artísticas propias de los espíritus inquietos, se les coarta e intenta frenar, lo cual les acarrea desanimo para no continuar en una nueva búsqueda de nuevas propuestas cargadas de gran lucidez e innovción, que trascienden los esquemas tradicionales… un aspecto también que afecta es con relación al género, las jóvenes son casi anuladas en un ambiente cargado de machismo, incluso con las personas de su edad.

Al hablar de la ciencia y la tecnología modernas, estas dictaminan la manera que ellas y ellos deben cantar, bailar, su estética e incluso espiritualidad, como si esa mano tierna y salvadora estuviera más interesada en apretar y exprimir, no en abrazar y acariciar – sin abusos – las causas justas de una juventud alienada por la cultura light y el consumismo, hedonismo, relativismo y permisividad que trae como consecuencias inmediatas.

En cierta ocasión durante una celebración devocional el predicador hablaba con tono fuerte, desafiante y prepotente acerca de la sujeción que la juventud en general debe tener ante los parámetros establecidos por las estructuras adulto-céntricas nefastas y el reclamo hacia la juventud de no alejarse de las personas adultas… ante semejantes planteamientos escuché con sumo dolor el murmullo salido desde lo más profundo del corazón de una adolescente que pronunció entre dientes y sollozando: nos alejamos porque ustedes nos obligan a hacerlo…

Esas palabras de esta muchacha continúan sonando y haciendo eco, ya que es una de las miles de voces proféticas que nos serían de amplia utilidad para repensar nuestra fe y prácticas de poder dentro de nuestros respectivos espacios eclesiales, debido a que como generación adulta nos hemos dado el lujo y la osadía de negarnos a entablar un dialogo con las generaciones emergentes y por si esto no bastara, hemos cometido los pecados de coartarles, controlarles, utilizarles y entretenerles, visiones completamente alejadas y descontextualizadas de lo que es realmente el Reino.

No hay que caer ingenuamente en una especie de neocracia – es decir el poder o dominio de la juventud por sobre las personas adultas – o incluso en una neolatría – la idolatría o adoración insana hacia la juventud o todo aquello que nos parezca nuevo o novedoso – esto es necesario aclararlo ya que nuestra juventud con todo su energía y gran potencial normal de su edad, su inigualable creatividad, son capaces de generar una manera predecible e impredecible de propiciar los cambios que necesitamos aceptar y asumir en nuestra sociedad, por ello como adultos deberíamos estar prestas y prestos a acompañarles haciendo a un lado nuestro ego adulto y abrir paso a estas generaciones que se merecen todo nuestro amor limpio y sincero, nuestra comprensión, de verles como a iguales, aprender a verles como aquel que dijo que hay que ser como niños y niñas (Mateo 18,1-5).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

viernes, 4 de marzo de 2011

LAUSANA III BAJO LA MIRADA DE UNA MUJER

Las expectativas que llevaban más de cuatro mil delegados y delegadas de 198 países a Ciudad del Cabo, Sudáfrica eran variadas y me imagino abundantes. El Congreso mundial de evangelización que se celebró del 16 al 25 de octubre del año recién pasado, se vislumbró como el evento más representativo de la iglesia evangélica, además como un evento histórico del cual se esperaba aportara un impulso al trabajo evangelizador de la iglesia en este mundo.

Como una de las delegadas a ese congreso, llevaba entre mis expectativas el conocer el quehacer de la mujer como agente de reconciliación en medio de una sociedad que le sigue marginando. El número de asistentes femeninas en el congreso confirma la desigual participación en el liderazgo que, en muchos países, la mujer tiene. De nuestro país El Salvador, la asistencia fue de dos mujeres y doce hombres. La asistencia total fue en la misma tendencia: Aproximadamente el treinta por ciento fue de mujeres, un poco más de mil doscientas.

Tuvimos la oportunidad de expresarnos, de levantar la voz de la mujer. De hecho en la mesa en la que me correspondió compartir, asentir y diferir en algunas posiciones, fui la única mujer. Compartí mesa con un español, un chileno, un japonés y un ecuatoriano. El coordinador de la mesa me dio la bienvenida y me dijo: “Usted pondrá el toque femenino en nuestras discusiones”.

Nos imbuimos como un todo en un mar de alabanzas, de reflexiones, de escuchar ponencias, de disertar, de discutir, de servir, todo dentro del “espíritu de Lausana”: “Aprender de cada uno, todo lo que podamos, de compartir todo lo que cada uno tenemos y de servirnos unos a otros con humildad”.

“La defensa de la verdad de Cristo en un mundo pluralista y globalizado”; “Cómo edificar la paz de Cristo en nuestro mundo dividido y quebrantado”; “Dar testimonio del amor de Cristo a personas de otras confesiones religiosas”; “Discernir la voluntad de Cristo para la evangelización mundial en el siglo XXI”, “Un llamado a la Iglesia de Cristo a volver a la humildad, la integridad y la simplicidad “ y “Asociarse en el cuerpo de Cristo hacia un nuevo equilibrio global”, fueron ponencias centrales del congreso.

Tuvimos espacios en donde escuchamos a la mujer. Nuestra representante de Latinoamérica Ruth Padilla DeBorst expuso de forma magistral su ponencia: “Morada de Dios: La comunidad reconciliada” Una reflexión bíblica –teológica que impactó o todos y a todas. ¿Dónde vive Dios? preguntó y en el transcurso de la ponencia dijo:”Dios vive en nuestra humanidad”. Nos desafió a dejar el orgullo. Nuestros dones son otorgados por Dios. Es su favor inmerecido.

Nos desafió a “regresar a nuestros países, viéndonos como agentes de la paz de Cristo y a trabajar para alcanzar los buenos propósitos de Dios para su cosmos”. Fue un enorme regocijo escucharla y confirmar que Dios habla a la mujer y por medio de ella. La mujer tiene qué aportar y, en algunos ámbitos, mucho.
La mujer está trabajando en el mundo en algunos espacios, incluso arriesgando su vida. Hago referencia a algunos testimonios escuchados en el congreso:

• Pranitha Timothy (India) trabaja con la Misión Internacional de Justicia. Ha trabajado y trabaja en pro de la liberación de esclavos en su país. Pelea sus batallas legales. Además trabaja en ayuda de personas que han sufrido abuso sexual.

• Shadia Qubti (Palestina) Ha decidido dedicar su vida a buscar la reconciliación entre Palestina e Israel.

• Irma Espinoza (Perú) tiene 35 años trabajando con los indígenas en la Amazonía, creando redes sociales y presentando el Evangelio en sociedades en donde la mujer no tiene espacios para el liderazgo. “Hay una gran necesidad de la sensibilidad de la mujer en la obra de Dios” dijo.

• Ildikó Kovacs (Bulgaria) es Presidenta del Ministerio Bautista de mujeres en ese país y trabaja en la Alianza Evangélica mundial en el área de las mujeres.

• Lute Powell (Islas Fiji) Trabaja en el área de las mujeres incentivándolas a involucrarse en el quehacer de la sociedad. “Dios está colocando a mujeres en el gobierno en las Islas Fiji para influenciar a la mujer”, dijo. Añadió: “Es nuestro momento, levantémonos”.

Me falta espacio para trasladar lo que fue Lausana III bajo la mirada y el oído de una mujer, pero baste este artículo para evidenciar la gran tarea que la mujer está librando. Lo escuchado nos muestra que la mujer ha entendido cuál es su posición y el rol que debe desempeñar. Es una protagonista de la historia y no una espectadora. Ha ido más allá, y seguramente avanzará aún más en la batalla que se libra, extendiendo el Reino de Dios.

A mi regreso, la expectativa de conocer lo que la mujer está haciendo fue satisfecha y además desafiante.

Cierro este artículo con las palabras de otra mujer participante en el Congreso Lausana en Ciudad del Cabo 2010: Elke Werner (Alemania). Ella nos dijo en su participación: “El mundo necesita respuestas. Las mujeres no son ciudadanas de segunda clase. La esclavitud cultural se rompe por medio de Cristo. Como iglesia podemos hacer la diferencia”. Añadió: “No hemos liberado a la mujer de la opresión. La hemos mantenido lejos del quehacer de Dios. Tenemos que ser una voz para las mujeres. Dios nos llama a liberar a las mujeres para que ejerzan sus dones. Dejémonos de pelear. Tenemos que atesorar las diferencias de los sexos y respetar nuestros dones”.

Al escucharla, miré los rostros de los que estaban a mí alrededor y pensé: ¡Vaya valentía!, pero también expresé ¡excelente! Ejerzamos nuestros dones, respetemos la dignidad de la mujer. Dejemos que actúe, que trabaje, que se exprese, que se involucre en la extensión del Reino de Dios el cual es Verdad, Justicia, Perdón, Solidaridad, Misericordia.
Traslado a las mujeres que leerán este artículo, y por qué no también a los hombres, el llamado que se nos hizo en Ciudad del Cabo, con la esperanza que accionemos en el ámbito donde Dios nos ha colocado. Ejerzamos nuestros dones sin temores o limitaciones. Aceptemos el desafío que Dios nos hizo en Lausana III, porque aclaro, los asistentes fuimos los encargados de ir y escuchar para luego compartir el llamado de Dios a asumir acciones de reconciliación en este mundo.

Carmen de Castro
Misión Cristiana Elim
28/02/2011