Hay un dicho popular que se comenta y dice: la esperanza es lo último que se pierde, muchas personas lo mencionan de manera natural y casi inmediata cuando se ve que no hay salida ante alguna situación o crisis que se está atravesando... desde Las Escrituras esta palabra proviene del vocablo hebreo מִקְוֶה (miqueweh) que significa literalmente esperanza en el Antiguo Testamento, así como también del vocablo ἐλπίς (elpis), el cual es usado en el Nuevo Testamento y significa: esperanza, la acción de esperar, con confianza, lo que se espera, base para la esperanza, la causa o razón para esperar.
En estos tiempos donde lo que abunda es la desesperanza, la violencia y la discordia, es de suma importancia poder contar con algunas visiones o signos que nos generen esperanza, que también generen como consecuencia fe, vida y armonía, que se levanten algunas expectativas que incentiven a las personas de buena voluntad a que puedan ir construyendo otra manera de ver el mundo.
El Salvador, también ha tenido personas que han brindado esperanza – en el sentido bíblico-teológico del término – para las grandes mayorías, por ello es necesario resaltar el caso indiscutible e incuestionable de los grandes aportes de la vida de Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, quien en este día – 24 de marzo’2011 – cumple treinta y un años de su martirio, sin embargo su legado aun continua vigente, su labor profética aun más viva que antes y todos sus valiosos aportes y compromiso de vida a favor de las y los pobres son envidiables en todo sentido, siendo un referente ético para Latinoamérica y el mundo entero.
Por otro lado en el marco de esta conmemoración, es digno resaltar también la visita a nuestro país del presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, considerado el hombre más poderoso del mundo… algo que llama la atención es que el día de su arribo al país – 22 de marzo’2011 – uno de los puntos de su agenda en nuestro país fue la visita a la cripta de Catedral Metropolitana, donde yacen los restos de Romero. Este curioso acto puede ser valorado como un gesto de esperanza, ya que nos puede indicar que Obama – a pesar de los grandes inconvenientes – es otra persona la que ostenta dicho cargo.
Por el momento no sabemos a ciencia cierta si esta visita tendrá frutos que se hagan visibles a la población, por ello es necesario estar vigilantes y seguir el ejemplo de Romero, en cuanto a la lucha por la verdad y la justicia, el amor y por supuesto dar esperanza a quienes están por perderla, abriendo espacios de acción y reflexión en un país donde los espacios y oportunidades de cierran y son limitados para todas aquellas personas que creemos en la paz que viene por el camino del bien y la misericordia.
Que nuestra oración vigilante sea que el legado de Romero continúe vivo en nuestras vidas, para que más personas seamos las que brinden esperanza como él lo hizo a la luz del Evangelio de Cristo, sin buscar nuestro propio provecho, más bien el bienestar de quienes de todos y todas (Mateo 5,1-10; 1ª Corintios 13,12-13).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
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