lunes, 31 de mayo de 2010

LA MUERTE, ¡VENDE!

Usualmente se acepta que en 1979, Jean-François Lyotard – aunque algunas personas expertas aseguran que varios autores más habían utilizado el término con anterioridad – abordó el concepto de la posmodernidad en su obra La condición posmoderna; este fue el comienzo de la teorización de todas las implicaciones posibles que se tienen con relación a nuestra cultura e idiosincrasia que han llegado a afectar nuestra cultura salvadoreña hasta el día de hoy.

La posmodernidad, dicho de manera puntual y un tanto simplista, se ha definido como toda una corriente artístico-filosófica-literaria-cultural, que asevera que el modernismo fracasó en su intento de renovación y emancipación radical de las formas tradicionales del arte y la cultura, el pensamiento y la vida social.

Es bastante curioso que frente al compromiso riguroso con la innovación, el progreso y la crítica de las vanguardias artísticas, intelectuales y sociales al que considera una forma refinada de teología autoritaria, el posmodernismo defiende la hibridación, la cultura popular, el descentramiento de la autoridad intelectual y científica y la desconfianza ante los grandes relatos, pudiendo caer en un estado escéptico, irónico y hasta cínico, en cuanto a situaciones de la vida como el nacimiento, la adolescencia, la juventud, la muerte e inclusive la fe.

La muerte es una característica fundamental de un sistema perverso neoliberal y posmoderno, el cual exige víctimas y puede ser comparado como aquel ídolo al que se le rendían sacrificios humanos para que su ira sea apaciguada. Esto cayendo al plano de lo cotidiano, usualmente lo vemos en diferentes instancias de nuestra sociedad: los centros comerciales, como grandes templos que congregan a millones de personas al año y que promueven el deseo mimético que impulsa el querer tener y consumir más cada vez; las instancias jurídicas con sus grandes vacios legales; el arte manipulado para dichos fines en sus diferentes manifestaciones; los medios masivos de comunicación que tienen a ser los grandes transmisores vía satélite o micro onda, que propagan como verdades absolutas lo que allí difunden; todo esto sin contar los altos índices de violencia a los que hemos llegado, que de hecho nos han traído zozobra, inseguridad y muerte.

A todo lo anterior se contrapone el sistema de vida, el sistema del Reino (Mateo 6,33), la justicia como valor fundamental para la preservación de la vida abundante (Juan 10,10), lo cual sirve de contracultura ante las artimañas del anti reino, que hace parecer las malas noticias como buenas noticias (Lucas 16,1-8), esto, si pretendemos ser sencibles, debemos lamentarlo, ya que algunas veces los alcances que llegan a tener, el terreno que llegan a abarcar e impacto que alcanzan dichas estrategias de mercado no los podemos medir, en otras palabras: la muerte cumple su cometido.

En este esquema de vida, se hace necesario recordar una y otra vez – las veces que sean necesarias – las palabras de esperanza y consuelo de Pablo en 1ª de Corintios 15,26: El último enemigo que será destruido es la muerte; valdría la pena decir también que el mismo Jesús venció ese mismo sistema de muerte, al resucitar, Él, como principal víctima del sistema de muerte imperante en aquel entonces; ante todo ello: ¿cuáles deberían ser las señales de justicia y esperanza para el ser humano en este sistema que sacraliza la muerte?, ¿acaso hemos dejado de pensar creativamente ante los retos que dicho sistema nos provoca?, ¿será necesario repensar nuestra fe para que nos impulse a poner las propuestas en el plano de la praxis?

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

miércoles, 19 de mayo de 2010

PARTE DEL PAISAJE

Al finalizar el 2009, El Salvador, en el Índice Global de Paz ocupó el puesto número 94, en orden descendente con una puntuación de 2.068, estos no son datos para nada alentadores, ya que lo único que hace es resaltar que somos una cultura violenta, que tendemos a reproducir acciones violentas, que se propagan como un mal endémico.

Según la OPS y OMS, la violencia no es natural, debido a que son acciones que atentan contra la salud de una persona o varias personas según sea el caso, además no solamente entran allí factores físicos, también hay factores psicológicos, emocionales, verbales, sociales, políticos, económicos e incluso medio ambientales, siendo este un concepto que abarca todas las áreas del ser humano.

Normalmente muchas de las instancias que están entretejidas – y enquistadas – en nuestro país, ejercen algún tipo de violencia en contra de las personas, por ejemplo: la burocracia de los bancos o de las instancias gubernamentales, no suelen verse bajo esta perspectiva, pero si es un ejemplo de violencia, luego pasamos al plano intimo del hogar, pasando hacia los actos violentos y delictivos, que abarcan hasta segar la vida de una o varias personas en el peor de los casos; llegando a este punto es donde por lo general hacemos la diferencia entre víctimas y victimarios o agredidos y agresores, lo cual también tendemos a parcializar, ya que las personas que ejercen algún tipo de violencia contra otras personas, también en su momento – o llega su momento – de que han sido violentadas de alguna forma o llegaran a serlo.

El concepto de paz, deriva del latín pax, está en la cultura romana, es generalmente definida, en sentido positivo, como un estado de tranquilidad o quietud, y en sentido opuesto como ausencia de inquietud, violencia o guerra, es decir que tiene que ver más que todo con la ausencia de un estado bélico entre una persona y otra o yendo más allá dentro de un país o nación determinada.

La definición que encontramos en el Antiguo Testamento es la de Shalom, está a su vez tiene que ver con el estado de plenitud y liberación integral que viene como consecuencia de la justicia (Isaías 32,17). En el Nuevo Testamento, la palabra que se utiliza es eirēnē, la cual se define como paz, armonía, tranquilidad; en ciertos contextos se considera bajo el concepto de Shalom en el Antiguo Testamento, es decir, bienestar, salud, etc. (Juan 14,27).

Haciendo un contraste de la breve conceptualización anterior, es curioso que en las dos últimas definiciones solamente tengan un enfoque positivo, el cual es abordado como un camino, como un proceso, lejos de ser una imposición, más bien un “construyamos”, “hablemos”, “reflexionemos”. ¿No será esta una clave sencilla para iniciar todo un proceso real de paz y reconciliación en nuestro país?, ¿acaso será válido una conversión a la Buena Noticia del Evangelio de La Paz? (Efesios 6,15).

Salomón Medina
CNJ-MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

viernes, 14 de mayo de 2010

Poder de liberación - Reflexión domingo 16 de mayo 2010

Rev. Héctor Fernández
Coordinador IED Esteban.
San Salvador, El Salvador, Centro América.

Palabra de Dios escrita: Efesios 1. 17-23: “Que el Dios de Cristo Jesús nuestro Señor, el Padre que está en la gloria, se les manifieste dándoles espíritu de sabiduría para que lo puedan conocer. Que les ilumine la mirada interior, para que entiendan lo que esperamos a raíz del llamado de Dios, que herencia tan grande y gloriosa reserva Dios a sus santos, y con qué fuerza tan extraordinaria actúa en favor de los que creemos. Es la misma fuerza todopoderosa que actuó en Cristo cuando lo resucito de entre los muertos y lo hizo sentar a su lado en el mundo de arriba. Pues está muy por encima de todo Poder, Autoridad, Dominio y de toda otra Fuerza o Gobierno, más arriba de todo lo que cuenta en este mundo y en el otro. Dios, colocó todo bajo sus pies, y lo constituyo en Cabeza de la Iglesia. Ella es su cuerpo y en ella despliega su plenitud el que lo llena todo en todos.”
Iglesia con espíritu de sabiduría. Que realmente el conocimiento sea a partir de la fe, para “conocer” a Dios hay primero que creer en él y crecer en el conocimiento, descubrimiento del Dios liberador. Para el apóstol Pedro esto es importante también. 2 de Pedro 3. 18: “Crezcan en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”
Artemisa fue adorada en casi toda Grecia, sus lugares de culto más famosos fueron Braurón (en el Ática), Muniquia (situado en una colina junto al puerto Pireo) y Esparta. En Asia Menor, Artemisa era una deidad importante. La ciudad de Éfeso es probablemente el centro de culto asiático más conocido, por su grandioso templo. En los Hechos de los Apóstoles, cuando los herreros efesios que se sentían amenazados por las prédicas de la nueva fe que hacía Pablo, se alzaron en fervorosa defensa de la diosa, gritando: “¡Grande es Artemisa de los efesios!”. Les recomiendo leer Hechos de los apóstoles capitulo 19, para contar con información que ayuda a nuestra comprensión, hoy.
Entonces, Pablo está conversando con personas que viven en un ambiente en el cual a la Dios Artemisa se le rinde culto y los intereses que mueven ese culto son relacionados al poder económico, amparado en un poder religioso, ambos constituían un poder impresionante en su tiempo.
Ante ese poder de dominación, explotación, esclavitud, que aparentaba ser inquebrantable, Pablo recuerda a la Comunidad Cristiana de Éfeso que lo que se mueve en torno al culto de Artemisa es un poder, pero no al servicio del pueblo, sino al servicio de unos pocos que se lucraban de aquel culto y, les recuerda que es poder temporal, pues su centro no es la Vida, sino la estafa, la manipulación, la injusticia. Ante eso, Pablo propone el poder del carpintero de Nazaret, un poder de servicio, de diaconía, un poder que Pablo, los discípulos y discípulas que habían caminado con Jesús habían experimentado, así como las primeras comunidades cristianas. Poder de liberación.
A la comunidad de fe que comenzaba, conocía el impresionante templo de Artemisa, y el enorme poder económico que en torno a ese templo se movía, Pablo les recuerda: la Iglesia de Cristo, Iglesia domiciliaria, con poco o nada de recurso económico, debería moverse, actuar, hablar con Poder Autoridad y Dominio, autorizada, con fuerza extraordinaria, para denunciar el pecado. La fuerza, el poder extraordinario que resucito a Jesús, está en la Iglesia Comunión Comunidad Diaconal.
Palabra y realidad.
Hoy, a la Iglesia de Cristo Pablo vuelve a recordarnos: Que el Poder de Dios, no son los templos deslumbrantes, no es el poder económico que se mueve en torno a esos templos, ni es el poder que representan el o los pastores, sacerdotes, teólogos, por sus títulos, vestimentas, viviendas y carros de lujo, cortes de “acompañantes” que en realidad son guardaespaldas.
El poder del Dios liberador. El poder de Vida, de transformación, está en el carpintero de Nazaret, que cambió con palabra y obra el poder de dominación, por el poder de liberación, diaconal. Ese carpintero, hijo de carpintero, amigo de excluidos y excluidas, Dios lo resucito.
Para lograr avanzar hacia comunidades de fe con poder liberador, creo que hay que reconocer y ser consientes de que en la Comunidad en camino de liberación esta el poder de Dios, en esas comunidades que buscan y construyen la liberación, mediante la inclusión y la valorización de la persona, allí está el poder de Dios. En ocasiones parece imperceptible, pero el poder de resurrección está avanzando en medio de los poderes de tinieblas.
Para seguir evidenciando el reinado de Dios, es necesario estar dispuestos/as a una revisión interna, personal, personas que somos parte de núcleos eclesiales, para que así logremos alzar voz profética con calidad ética ante la violencia en todas sus expresiones, tan generalizada en la sociedad salvadoreña, denunciando toda fuerza tenebrosa que se moviliza (aun entre Estructuras “eclesiales”) propagando la injusticia y la muerte. Y anunciando que Dios ya venció la muerte y el pecado, venció la injusticia, su amor y misericordia son inconmovibles.
Hablar y actuar, con autoridad ética, a favor de todas las personas que son víctimas de la injusticia, exclusión, marginación, por los migrantes, por los portadores del VIH Sida, por los niños/as de la calle, por los adolecentes, las y los jóvenes. Hemos nacido y estamos en este país para ser Cuerpo de Cristo y desplegar, irradiar la plenitud liberadora de Cristo en la sociedad.
Evidentemente, una Iglesia con voz profética, con ética de reino, actuara y alzara su voz a favor de la persona victima de la injusticia y con ello pondrá en evidencia al sistema de producción que mal orienta esta sociedad salvadoreña, eso no gusta, no agrada al poder que se alimenta de la sangre y del dolor de los y las inocentes que les son sacrificados al falso dios, al capital, al mercado.
Nos ponemos en las manos del Cristo resucitado, como su cuerpo en la historia e invitamos a todo que se precie de ser cristiano/a y que pretenda ser discípulo/a del Cristo liberador, a las pocas, estructuras que aun están a tiempo de redimirse en la sangre del Cordero, para que actuemos con poder de liberación, de servicio, diaconalmente, y así contribuyamos a que brille la luz de Cristo, el poder del Dios liberador en la sociedad, para que hablemos y actuemos a la altura de lo que Dios nos demanda. Ponemos en las manos de Dios: Al actual gobierno salvadoreño, para que se deje interpelar por el poder del Dios liberador, que habla y actúa en su pueblo, para que, con el poder del Cristo resucitado y del pueblo de Mons. Romero, este gobierno también ejerza un poder de servicio, diaconal, aunque esto le represente dificultades con los poderes de las tinieblas acostumbrados a hacer sufrir al pueblo de Dios en El Salvador, si el gobierno actúa dando muestras de Justicia e, poder de Dios y el pueblo estarán con él.
Oración:
Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla. No me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo, y a no juzgarme como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso. Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza. Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso. Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme, y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
Señor... si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí. Mahatma Gandhi.
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En la memoria histórica de la Iglesia Cristiana Popular Salvadoreña:
Roque Dalton García. (San Salvador, 14 de mayo de 1935 - 10 de mayo de 1975) fue un poeta, novelista, y ensayista salvadoreño. Dalton, Fundó el Círculo Literario Universitario (1956) Considerado una de las voces más influyentes de la Generación Comprometida. Encarcelado en 1960, liberado en octubre de ese año. Creador de la pieza poética Poema de amor, donde presenta en forma mordaz ciertos rasgos de identidad de los salvadoreños, convertida en canción, casi “himno nacional” principalmente para algunas personas que se encuentran fuera de El Salvador. Roque fue asesinado, junto con el obrero Armando Arteaga, "Pancho", por sus propios compañeros. Después del asesinato de Dalton, el ERP sufrió una ruptura que generó la formación de la Resistencia Nacional (RN)
Masacre del río Sumpul - 14 de Mayo de 1980 - El Salvador Masacre del río Sumpul, donde perecen más de 600 personas.
José Gabriel Condorcanqui (Tupac Amaru II) 18 de Mayo de 1781. Perú. Es decapitado José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II, luchador por los derechos de los indios de Perú y Bolivia, después de haber presenciado el ahorcamiento de su esposa y de sus más próximos familiares y seguidores, y después de haber sido atado de brazos y piernas a varios caballos que debían correr en varias direcciones, en la Plaza de Hacaypata, en Cuzco (Perú). La justicia fue su credo, luchando contra las injustas situaciones de los campesinos, de cada 100 de los cuales que iban a las minas, sólo regresaban 20. luchó contra la esclavitud, que era la mayor injusticia. Victorioso en el sur, piensa en la toma de Cuzco, pero no lo logró. Él es el más grande precursor de los libertadores de América y Micaela Bastida de Túpac Amaru la heroína más ilustre hasta el siglo XX.

CINISMO Y HEDONISMO GENERACIONAL


Las generaciones emergentes en nuestro país están pasando por una especie de desencanto debido a la exclusión generada por el sistema neoliberal que propicia gran exclusión social y brutalidad para con ellos y ellas, dicho sistema, curiosamente viene de una visión adultocéntrica, la cual a su vez, causa distanciamiento e incentiva a que ocurra algo así como una cosificación de parte de las personas adultas hacia la juventud.

Dando seguimiento a lo anterior y en primer lugar, podríamos decir que el uso moderno que se le da a la palabra cinismo, sugiere la de una disposición a no creer en la sinceridad o bondad humana, ni en sus motivaciones y acciones, así como una tendencia a expresar esta actitud mediante la burla y el sarcasmo. En el caso de nuestra juventud, esto puede darse de manera explícita, asolapada o sutilmente disfrazada.
Por otro lado, el hedonismo, considera el placer como el fin de la vida, por lo que se deduce que los seres humanos deberíamos dedicarnos exclusivamente a vivir en su eterna búsqueda. Otro de los aspectos que pueden brindar elementos hedonistas en la vida de las personas, es el impulso compulsivo del consumismo, el deseo de querer tener más y más posesiones que en algún momento no se necesitan o de alguna forma son prescindibles.

El dicho popular “ojos que no ven, corazón que no siente”, ejemplifica y conjuga tanto cinismo como hedonismo debido a que se niega –y da por hecho– a ver la realidad que nos circunda y centrarse más en lo que el “yo” desea o quiere, teniendo una posición muy individualista y sesgada del contexto que nos rodea.
El primer Isaías –capítulo 22 verso13s.– aborda de manera muy particular este pensamiento bajo la consigna: comamos y bebamos que mañana moriremos, sin embargo al escudriñar un poco las razones históricas de esta celebración y por consiguiente esta expresión, vienen por una retirada de Senaquerib el rey asirio ante una inminente invasión a Jerusalén (año 701 a. C.), en la cual los habitantes –incluidos los y las jóvenes– cantan victoria, por ello, dicha expresión de triunfalismo, puede ser considerada como una clara incitación al desenfreno, fundamentando así razones meramente egoístas, que llegan a caer en el cinismo de hacer ver que no importa nada más que el auto-placer, dejando de lado un Sentido de Comunidad, Solidaridad, Justicia y Esperanza, no hay nada más allá, esto equivale a decir: los demás no me importan mientras yo me sienta bien…

¿No será que este mensaje del profeta aún está vigente en nuestros días?, ¿no será que el mundo frio, poco creativo e inestable de los adultos ha sido el causante de estos dos fenómenos presentes en nuestra juventud salvadoreña y de otros países?, ¿no será que debemos cambiar nuestra forma de ver las cosas y pensar con/desde la juventud?, ¿somos acaso las personas adultas responsables que nuestra juventud tome ese rumbo por no tener un acercamiento adecuado hacia ellos y ellas?, ¿quiénes en este caso son mas hedonistas y cínicos: las personas adultas o la juventud?, ¿acaso la iglesia ha sido una de las instancias de nuestra sociedad que mas a propiciado este tipo de formas de proceder?

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia El Salvador, Centroamérica

viernes, 7 de mayo de 2010

LA IGLESIA A PESAR DE TODO,… ESTA VIVA

Rev. Héctor Fernández
Coordinador IED Esteban.
San Salvador, El Salvador, Centro América.
Palabra de Dios escrita:
Apocalipsis 21. 1-5
Y escuché una voz potente que decía desde el trono: "Ésta es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo, y Dios estará con ellos y será su Dios. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado." Y el que estaba sentado en el trono dijo: "Todo lo hago nuevo."
Esta primera lectura, esta inscrita en el mensaje de aliento que encontramos en el pasaje de Apocalipsis. Muchos hombres y mujeres trabajaron para reproducir las enseñanzas de amor que les enseño Jesús, y trabajando para extender ese mensaje, muchos sufrieron torturas y persecuciones, pero los que sobrevivían no dejaban de trabajar por el reino de justicia. Trabajo por y para liberación.
Juan 13. 31-35
“Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los. Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado. En esto reconocerán todos que son mis discípulos."
La segunda lectura tiene como contexto, los últimos días de vida de Jesús, y como él, percibía que las fuerzas del mal avanzaban en su contra, por ello, cada minuto, que pasaba el Maestro y Compañero, lo aprovechaba para enseñar a sus discípulas/os, esta vez recalca su gran enseñanza: “Amarse unos a otros”
Muchos y variados ejemplos de amor recordaron y colectaron las y los discípulos de Jesús y nos lo compartieron en sus escritos evangélicos, para compartirnos la Buena Noticia que traía el Maestro: hay que amar a la persona para liberarla y que la persona liberada se deje impulsar, animar por el Espíritu de liberación y logre “andar”, recuperarse del “encorvamiento”, de la “ceguera”, “sordera”, y así comprender, entender, asumir y ser parte del reino de Dios y su justicia desde ya en esta tierra y caminar por caminos limpios de esperanza, de Vida Plena.
Palabra y realidad:
La lectura de Apocalipsis nos hace recordar, con mucho respeto y admiración, a las mujeres y hombres héroes, heroínas y mártires, que con tesón, compromiso con la Justicia trabajaron incansablemente por conquistar jornadas laborales con sentido humano, cambiar la situación del tiempo en que las jornadas laborales rondaban entre 12 y 14 horas de trabajo. El 4 de mayo de 1886, en Haymarket Square, Chicago, Estados Unidos para reivindicar la jornada laboral de ocho horas Durante una manifestación pacífica una persona desconocida lanzó una bomba a la policía que intentaba disolver el acto de forma violenta. Esto desembocó en un juicio ilegítimo y deliberadamente malintencionado, en el que se culpabilizo injustamente, a ocho trabajadores, cinco de ellos fueron condenados a muerte, uno de ellos se suicidó antes de ser ejecutado y tres fueron encarcelados. Ellos fueron denominados Mártires de Chicago por el movimiento obrero.
Antes y después de ellos hubieron otros hombres y también mujeres, todos ellos nos aportan grandes ejemplos de hombres y mujeres justos, que lograron, mediante el trabajo liberador, conquistar varias otras situaciones, en pro del rescate de los legítimos derechos de las y los trabajadores.
Los mártires de Chicago y todas las personas que han ofrendado su vida en el trabajo por condiciones justas de las personas trabajadoras, son nuestros mártires y están con Dios y Dios con ellos/as y con su ejemplo y con la ayuda de Dios vamos paso a paso haciendo nuevas las situaciones. Dios este primero de mayo 2010, hoy nos alienta y anima a seguir adelante para que juntos y juntas vayamos trabajando, reconstruyendo un nuevo mundo con Justicia para todos los seres humanos. Dios sigue con los trabajadores/as, en este trabajar que transforma las situaciones injustas por otras justas.
Por ello, desde nuestra naturaleza cristiana, nos unimos a todas las demandas justas que tienen las trabajadoras en la maquilas, las personas que trabajan en los llamados “Call Centres” y en todo lugar de trabajo, oramos y actuamos en coherencia a sus nobles demandas, sabemos que el Dios justo y solidario con el pueblo esta acompañando sus justas demandas, y estamos seguros que nosotros/as, con la ayuda de nuestro Dios liberador iremos conquistando situaciones en las que con el trabajo de seres humanos vayamos logrando, conquistando, situaciones mas coherentes y coincidentes con el reino de Dios y su Justicia.
En relación a la segunda lectura:
Lamentablemente las estructuras eclesiales no son siempre los mejores ejemplos de amor. En nuestra realidad, en la realidad del mundo actual, están sucediéndose tantos hechos que evidencia la falta de amor, tanto es así, que hemos llegado a una situación escandalosa en algunas expresiones eclesiales, larga seria una lista que recogiese los hechos, que se oponen a la practica del amor, al interior de algunas estructuras eclesiales, tal parece que algunas expresiones eclesiales han perdido el rumbo, el horizonte, se les a nublado lo que es el reino de Dios y su justicia, han olvidado, en la vida cotidiana, la enseñanza principal del Maestro y Compañero Jesús:
“Amarse unos a otros”
Estas palabras de Jesús, son hoy una voz que cuestiona e interpela, que debe resonar con fuerza y potencia ética: 1.- al interior de las estructuras eclesiales, allí donde todo parece ser justo y no lo es; 2.- al interior de algunas agencias cooperantes que tienen cierta relación con estructuras eclesiales, que no estén siendo fieles a la Iglesia de Cristo y que, al apoyarlas, contribuyen al engaño, a la mentira, a acciones que no están motivadas por el amor.
El cristiano/a debe auto examinarse cada día, y ver auto críticamente, si realmente esta contribuyendo al avance del reino de Dios o al avance del reino de las tinieblas, al reino del odio.
Las noticias son impresionantes, sociedades se desmoronan, se rompen a pedazos, al igual que se rompen y se desmoronan los icebergs en los polos del planeta.
¿Y los cristianos donde están? Ah,… algunos están en conferencias mundiales “solucionando” los problemas de sus confesiones, de sus proyecciones, de sus intenciones, de sus dilemas teológicos, de sus planes proselitistas, viendo como sustentan sus posturas que ocultan la doble moral, pensando, donde y con quien van a poner la plata, que aunque no ayude al avance del reino, parezca que si. ¿Amarse unos a otros? Si. Se utiliza el texto, las palabras, pero caen en vació. Porque primero hay que ver si conviene, apoyar a tal o cual persona o movimiento, hay que estar seguros si se van a someter a la doctrina de la iglesia, al Pastor General o al obispo de turno, mientras,…se dicen: sigamos apoyando la “causa de la justicia”.
Esas y muchas situaciones más les nublan la vista, el reino se les diluye, se les desdibuja,… y en tanto la tierra grita, gime de dolor al igual que grandes grupos humanos también gimen y gritan de dolor.
Pero aun ahora, hay esperanza. Si, porque con pocos recursos, y en muchas ocasiones sin ningún proyecto financiero hay personas que por fe, trabajan incansablemente por la Justicia con los seres humanos y con la Madre Tierra, hay “restos” “remanentes” del pueblo de Dios en El Salvador, así como en muchos rincones del planeta, que continúan con fe en el Dios liberador y actúan en coherencia con su fe. Esa es la verdadera Iglesia de Cristo trabajando constantemente, quizás en el anonimato, dando amor, sin mucho ruido haciendo realidad la Diaconía de Jesús, por ello podemos alzar nuestra voz diciendo: la Iglesia de Cristo esta viva.
Lo que esta muriendo son algunas estructuras,… la Iglesia de Cristo permanecerá para siempre.
En ocasiones esas mujeres y esos hombres que son la verdadera Iglesia de Cristo, no se congregan en algún templo, por acumulación de decepciones en sus “liderazgos eclesiales” o las estructuras de “orientación” que estos han animado,… a pesar de todo, siguen firmes en la fe y continúan adelante, como dice el famoso canto de Martín Lutero, siguen Firmes y Adelante, con fe en el único Dios y Señor de la historia, el que, como se dice en el Apocalipsis tiene en sus manos las llaves de la vida y la muerte, el Cordero, el que amó hasta el final. Ese Hijo de Dios e Hijo del Hombre que con amor liberador venció a la muerte y al pecado estructural, al pecado social, en todo tiempo de la historia, ese amor liberador de Jesús es el que nos anima e impulsa a la liberación total hacia la cual poco a poco vamos avanzando.
Dios nos ayude para que logremos amarnos para liberarnos, y amar a otros/as, para que amados y amadas, liberados, liberadas, en Cristo, trabajemos, avancemos en la liberación de la humanidad y de toda la creación, de todo lo bueno que Dios hizo y de lo que somos llamados/as a cuidar y proteger.
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En la memoria histórica de la Iglesia Cristiana Popular Salvadoreña:

Isaura Esperanza (Chaguita) - 05 de Mayo de 1980 - El Salvador. Catequista, de la Legión de María, identificada con las luchas de su pueblo, mártir.
Idalia López. Se distingue por la profundidad de su reflexión evangélica y por su entrega, su solidaridad con los jóvenes y con los más pobres. A la salida de una reunión, Idalia es emboscada por miembros de la defensa civil, que la hieren en una pierna. Una vez en el suelo le dan el tiro de gracia en la cara. Mayo 1984.

ORAR Y HACER JUSTICIA

Dietrich Bonhoeffer
En su libro El precio de la gracia

“Pero la oración es exactamente en el mismo grado una escuela de fe. ¿Qué es lo que une la esperanza con la oración? Es la vigilia. En las tentaciones de Getsemaní, Jesús sólo pregunta esto a sus discípulos adormecidos: “así que no habéis podido manteneros despiertos conmigo una hora? Vigilad y orad, que no caigáis en la tentación”.La oración siempre se relaciona con el despertar al mundo de Dios y con el despertar de los sentidos. En la oración oímos y hablamos, en la vigilia abrimos los ojos y todos nuestros sentidos, atentos a la llegada de Dios a nuestra vida y al mundo. Orar con Cristo pertenece a la espiritualidad de los sentidos alertas por lo que “vemos” a Cristo en los pobres, los enfermos, y los presos. Esa vigilia es el entorno adecuado para el aprendizaje de la esperanza.”
Horizontes de Esperanza: una crítica a la Spe salvi. Jürgen Moltmann. En el quincenal norteamericano The Christian Century, 18-5-2008.

Héctor Fernández.
Coordinación IED Esteban

Saludamos en nombre del Cristo resucitado a las personas que han considerado importante dedicar tres días a oraciones, ayunos, caravanas, concentraciones en plazas publicas, preocupados, según parece, por la grave situación de violencia que afecta a la sociedad salvadoreña por décadas, y que causa cada día mas derramamiento de sangre, luto, perdida, dolor, muerte. Realmente la situación actual de violencia es más que preocupante, escandalosamente interpeladora de las estructuras del sistema actual.

Es bueno orar y recordemos, que: es mejor orar y actuar, que solamente orar. El cristiano y la cristiana siempre estamos invitados/as a conversar con Dios y también escucharlo en el silencio, hay que orar y siempre hay que actuar, no hay que orar solamente cuando las cosas parecen incontrolables.

Muchos cristianos y cristianos hemos orado y actuado durante años, tiempos difíciles que ha enfrentado la Patria y seguramente Dios escucho los lamentos y vio y acompaño las acciones de su pueblo, y continuaremos orando y actuando, seguros de que Dios continuara actuando junto y en nosotros/as.

Dios, recordemos, actúa en la historia, mediante su cuerpo, ese cuerpo, recordemos es su Iglesia, la cual trasciende las denominaciones creadas por seres humanos.

Hoy las expresiones eclesiales de este país deberíamos recordar que hay, lamentablemente, demasiados tipos, formas de violencia, algunas de ellas se generan en casa, otras las aprendemos en la escuela y porque no decirlo, también en algunas estructuras eclesiales se practican, se aprenden y reproducen diversos tipos de violencia. Por ejemplo la marginación, exclusión de las mujeres en el pastorado, u otras instancias de decisión eclesiales, son agresión, un tipo de violencia que cotidianamente sufren muchas mujeres, violencia que no por darse en estructuras eclesiales es santa, por el contrario son mala noticia, no son Buena Nueva, no son evangélicas, pues se contradice con lo que Jesús y las primeras comunidades cristianas practicaron. Hay que aceptar, por mucho que duela, que las estructuras eclesiales en El Salvador, son en términos generales patriarcales y profundamente machistas, eso es violencia, eso es injusticia. Y toda violencia engendra, produce violencia.
Con mucha razón, Martin Luther King dijo: Guardarme de la violencia, ya se exprese mediante la lengua, el puño o el corazón.

La estructura económica social de este país ha sido históricamente violenta y continua siendo violenta.

No hay que olvidar que el orden socio económico del país es violento y tenemos años, de medio vivir en medio y de la violencia, de hecho una de las violencias más cruenta que esta presente en nuestro imaginario es la violencia de la Conquista y posteriores procesos de Castellanización y Colonización. Pero, no deja de inquietar, que tal pareciera que este año, precisamente cuando hay un poder ejecutivo que no ha llegado al poder mediante un partido de derecha, la violencia, adquiere niveles mas acentuados.

¿Quiénes están atrás, ocultos y siendo los únicos que ganan con la violencia anárquica? ¿Quién o quienes manejan los hilos violentos del crimen organizado? ¿Por qué se habla de las pandillas y los pandilleros y no se escucha nada o muy poco del crimen organizado? ¿Qué provoca que el pobre mate al pobre? ¿Quiénes se benefician de la muerte y el sufrimiento y la división de los económicamente pobres?

Un sector de la población que no hay que olvidar, ya que son victimas directas de violenta marginación y exclusión, son las y los jóvenes en El Salvador, ese sector poblacional que es el ya, y el futuro del país, esa realidad tan amplia y preciosa, a la vez tan marginada, excluida, un sector que sufre, pero que tiene una alta dosis de capacidad de pensamiento y evidentemente de acción.


Que bueno orar, es loable y practica importante de un cristiano o cristiana. Algo que nos enseño Jesús. Pero, un cristiano o cristiana que intente ser discípulo/a de Jesús siempre debería estar dispuesto/a a orar y también dispuesto/a a cuestionarse y preguntarse: ¿Cómo se actúa ante el sistema social injusto? ¿Se recrea o reproduce en las prácticas eclesiales? y ¿los jóvenes que ven eso en sus comunidades que están aprendiendo?

Hoy en la juventud salvadoreña, hay muchos y muchas que experimentan desencanto con respecto a algunas expresiones eclesiales en el país. O desencanto por lo que ven en algunos personajes que dirigen conglomerados humanos religiosos, y que no viven al estilo de Jesús de Nazaret. Algunos hasta con guarda espaldas, en tanto la población esta totalmente expuesta y vulnerable.

Esta situación debería ser una preocupación para las expresiones eclesiales, sus líderes y claro también sus miembros “adultos”, somos las personas convocadas por Dios a revisar que tipo de cristianismo se pregona y sobretodo que tipo de cristianismo se practica, pues no deberíamos olvidar que la mejor predicación es el ejemplo.

¿Será posible que una parte de la “juventud Cristiana” asiste, pero no participa, pues el discurso en los templos ya no les dice nada ante la realidad en que viven; o porque solo se les invita a un cambio espontáneo con poco o ningún compromiso evangélico que vaya mas allá del moralismo y con poca ética evangélica; o porque se intenta mantener “verdades evangélicas” que es imposible sostener a estas alturas de la historia? Por ello es interesante lo que dijo Martín Luther King: El brazo del universo moral es largo, pero se dobla hacia la justicia.

Un cristianismo vació, escapista, con doble moral, es un enorme riesgo y no contribuye positivamente en la transformación de una sociedad a la manera en que Dios quisiera que viviéramos.

Me pregunto: ¿Dónde esta la palabra coherente con el Evangelio y la oración, acción de la Iglesia de Cristo ante los salarios injustos? ¿Ante las injustas condiciones de trabajo de miles de mujeres salvadoreñas? ¿Ante la migración forzada?

¿Cuándo será el momento en que algunas de las expresiones eclesiales van a lograr superar sus acciones paternalistas, asistencialistas, clientelistas, empresariales, mercantilistas, por acciones diaconales realmente trasformadoras y liberadoras, coherentes con el reino de Dios y su justicia?

¿Cuándo, en algunas estructuras eclesiales, la ética del reino, prevalecerá sobre la doble moral?

Decía Mons. Romero: El cristianismo no es un conjunto de verdades que hay que creer, de leyes que hay que cumplir, de prohibiciones. Así resulta muy repugnante. El cristianismo es una persona que me amó tanto que reclama mi amor. El cristianismo es Cristo (Homilía 6 de noviembre de 1977, I-II p. 312)


Y algo más:

Un Evangelio que no tiene en cuenta los derechos de los hombres, un cristianismo que no construye la historia de la tierra, no es la auténtica doctrina de Cristo, sino simplemente instrumento del poder. (Homilía 27 de noviembre de 1977, III p. 6)

A mi manera de entender, la situación actual, que nos golpea de una u otra forma a todos los salvadoreños, hunde sus raíces en una enfermedad histórica y con profundas raíces en nuestra sociedad: la enfermedad de la Injusticia.

A lo anterior se agrega la poco o nula espiritualidad de reino que deberían producir y reproducir las instancias eclesiales. Tal pareciera que el anti reino a penetrado y ensombrece algunas estructuras eclesiales, y esas estructuras eclesiales, en lugar de que sean luz en medio de las tinieblas, parecen compartir las tinieblas o ser parte de ellas cuando quieren dejar todo “al cielo” olvidando que para algo estamos en la tierra.

Cuando se escuchan discursos diciendo que nuestra única misión y tarea como cristianos es “ganar almas para Cristo” olvidamos que deberíamos orar y hacer Justicia, para que Cristo mediante su cuerpo en la historia, la Iglesia, redima, salve, libere a su pueblo de las cadenas de la Injusticia

¿Cómo se pretende transformar la sociedad cuando algunas de las estructuras eclesiales no logran ni siquiera la transformación de sus lideres y de las relaciones interpersonales y laborales al interior de sus estructuras eclesiales?

¿Será que los lideres de las iglesias, dentro y fuera de ellas, son ejemplos coherentes (Coherencia entre palabra y Acción) de discipulado cristiano a la manera de Jesús y tal como lo reflexiono y lo sistematizo Dietrich Bonhoeffer en su libro El Discipulado?

Que bien orar, o rezar, pero uno no debería dejar de preguntarse: ¿Cuanto se hace por cambiar las acciones de injusticia desde los estudios bíblicos, las escuelas dominicales, la predicación, el culto, los campamentos juveniles, las reuniones de las asociaciones de damas de las iglesias.

La Iglesia de Cristo evidentemente debe orar y promover la oración, pero debe también, creo yo, actuar desde y para Justicia.
Acción de transformación, que provoque que las relaciones injustas en las congregaciones de fe no se den, al mismo tiempo que se trabaja en eso, con ayuda del Espíritu Santo, entonces si, será posible afectar positivamente a otras personas mas allá de la comunidad de fe y así, como reacción en cadena, se vaya contribuyendo en el cambio necesario de las estructuras injustas, para que estas sean redimidas, liberadas, transformadas y se vuelvan más coherentes con la voluntad de Dios.

Para contribuir en ese cambio que comienza en la vida personal y que se irradia hasta lo publico, lo social.

Algunas expresiones eclesiales cuentan desde hace años, desde que surgieron, con planes educativos, el kerigma o predicación, y algunas con bastantes recursos económicos y materiales, algunas hasta cuentan con medios de comunicación masivos, algunas hasta con canales de televisión, son evidentes los niveles de manejo de poder económico y mediático, se evidencian en los estilos de sus templos, así como en los estilos de vida de algunos pastores, pero todos esos recursos y estilos de vida, sino están al servicio de un Evangelio encarnado, sino están al servicio del reino de Dios y su Justicia solamente sirven para seguir reproduciendo, conciente o inconcientemente, los esquemas estructurales de violencia.

No hay que olvidar que la palabra profética, es en primera instancia para quienes decimos conocer el Evangelio y que esa palabra, ese elemento profético es Denuncia de lo que atenta o destruye la Justicia y Anuncio de las Buenas Nuevas que promueven la Justicia. La palabra profética debe transformar las vidas de los que aún diciéndose cristianos viven como sino lo fuesen pues actúan con doble moral y poca o ninguna Ética Cristiana, Ética de Reino.
Solamente redimidos por Cristo y su Ética de Reino, la palabra, la oración y la acción del cristiano y la cristiana contara con el poder del Espíritu de Justicia y Libertad.

Dietrich Bonhoeffer. En su libro Resistencia y sumisión dice:
“Hacerse y atreverse no ya a cualquier cosa, sino a lo que es justo; no planear en lo posible, sino emprender con valor lo real. No en los pensamientos que huyen, sino solo en la acción esta la libertad. Romper el circulo de tus dudas ansiosas para enfrentar la tempestad de los acontecimientos; guiado solo por la ley de Dios y por la fe, la libertad acogerá tu espíritu en el jubilo.”

No solo hay que orar cuando estamos enfrentando o experimentando o siendo victimas de grandes dificultades, solo cuando las cosas se ponen difíciles.
Todos y todas estamos invitados/as en todo momento y lugar a conversar con Dios nuestro creador y redentor, oraciones acompañadas de acciones de liberación del pecado estructural, económico, social, que provoca tanto pecado de Injusticia en la sociedad salvadoreña, Dios siempre nos invita a Orar y Actuar. La oración debería ser un dialogo permanente con el Dios que no quiere que sus hijos e hijas sufran bajo sistemas socio económicos injustos.
Seguramente Dios ya escucha el clamor de su pueblo salvadoreño y seguramente ya esta respondiendo a algunos de sus lamentos.
En la medida que los cristianos y cristianas salvadoreños desarrollemos vidas coherentes con lo que decimos, coherentes con el Evangelio del Cristo liberador, el pueblo salvadoreño va ir conduciendo sus pasos por los caminos de la liberación definitiva. Parafraseando al teólogo protestante J. Moltmann: no hay que olvidar, la esperanza de la promesa envolvente de Dios: Mirad, “vengo a renovar todas las cosas.” Horizontes de Esperanza: una crítica a la Spe salvi. Por Jürgen Moltmann. En el quincenal norteamericano The Christian Century, 18-5-2008.

“El pedir implica humildad y conciencia de necesidad, buscar es pedir más actuar, incluye la petición ferviente, pero eso solo no basta. Llamar es pedir, más actuar, mas perseverar.” William Hendriksen.


23 de abril de 2010

miércoles, 5 de mayo de 2010

MARTIR DE LA DISCORDIA

¿Qué está pasando con nuestra juventud salvadoreña?; el viernes 12 de marzo’2010, nuestro país fue conmocionado por la publicación por parte de varios medios de comunicación, de una secuencia de perturbadoras imágenes en donde se deja ver con detalles la agresión que culminó en un asesinato de un joven estudiante de una institución de educación media, esto producto de una riña histórica – sin causas reales o sentido – con esta muerte suman ya 20 personas asesinadas en menos de 2 meses de lo que va del año escolar.

Al escudriñar las causas que generaron este delito, pueden surgir varios insumos que nos incitan al análisis: es de suma importancia la educación y disciplina en el hogar, es necesario también analizar la influencia externa de factores epidémicos relacionados con la violencia y la marginación del sistema socio – político – económico y religioso.

La mayoría de expertos coinciden en que la educación en el hogar y las formas de disciplina – vista como un factor positivo y que implica un proceso y no eventos aislados – son de suma importancia para que el individuo adquiera los valores que le ayuden a definir su visión y rumbo de vida. Esto incluye en gran medida la prevención en el seno de la familia. Este crimen, rompe con la visión difundida comúnmente por algunos políticos y algunos medios de comunicación: los responsables de los crímenes en nuestro país son las pandillas, ya que en este caso el joven agresor y su cómplice, ambos provienen de hogares considerados normales.

Históricamente somos una cultura violentada y violenta, la cual tiene sus múltiples causas, estas, se propagan como una enfermedad infecto – contagiosa, en esto podemos considerar la influencia de los medios de comunicación, las pocas opciones de recreación, esparcimiento y entretenimiento, esto último lo hemos visto reducido a propuestas impersonales y malsanas enfocadas en el postmodernismo y cultura light, la cual ha traído cierto desenfreno y pocos controles de parte las madres y los padres de familia y las instancias del Estado.

El sistema en el que estamos inmersos, es sumamente excluyente, no brinda las oportunidades necesarias para que las vidas de los y las jóvenes puedan tener espacios de opinión y reflexión, participación ciudadana y ejercicio pleno de sus derechos como personas; los espacios son insipientes o se cierran aún dentro de las iglesias. Vale la pena citar lo que algunos teólogos y pensadores latinoamericanos comentan: el sistema se ha convertido en un dios – ídolo que para mantenerse con vida exige víctimas, en el caso en cuestión víctimas inocentes.

En este panorama de muerte, impotencia y desesperanza, es importante rescatar la ética del Reino de Dios, todo ese sistema de valores que caracterizó la opción de Jesús por las personas consideradas los menos, los últimos y los perdidos, los más pequeños que se están dando muerte entre sí por razones superficiales.

Salomón Medina
CNJ-MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación