lunes, 19 de febrero de 2018

EXAMEN DE FE… Y DE CONCIENCIA (I)



Desde el siglo XIX se planteó una propuesta metodológica para la interpretación de Las Escrituras, esta perspectiva fue sistematizada por Jhon Nelson Darby (18 de noviembre de 1800 – 29 de abril de 1882) y desarrollada por Cyrus Ingerson Scofield (19 de agosto de 1843 – 24 de julio de 1921), este último muy reconocido en el ambiente evangélico fundamentalista más que todo por La Biblia comentada que lleva su nombre.

Cuando hablamos de dispensacionalismo es el sistema de interpretación y teología, contenido en las notas de la Concordancia Bíblica de Cyrus Scofield y desarrollada en plenitud dogmática en la Teología Sistemática de Lewis Sperry Chafer –con su obra de ocho tomos– aun cuando ha hecho muy pocas incursiones en teología académica o escolástica, ha recibido mucha atención y aceptación del elemento laico a través de la Concordancia Bíblica de Scofield[1].

Etimológicamente, el término se sacó de la palabra griega oikonomia, que aparece en el Segundo Testamento en diversos textos –Lc 16,2-3; 1ª Cor 9,17; Ef 1,10; 3,2; Col 1,21; 1ª Tim 1,4– donde el termino se traduce como edificación, del griego oikonomē, Charles Hodge señala el doble uso de la palabra: primero, con respecto al uno de autoridad, significa un plan o esquema; segundo, con respecto a uno bajo de autoridad significa mayordomía o administración[2].
Dicha postura estableció inicialmente que hay siete dispensaciones: de la inocencia, de la conciencia, del gobierno humano, de la promesa, de la ley, de la gracia, del reino, además se hablaba de un antiguo pacto y un nuevo pacto y se hizo ver en aquel entonces como un método o forma de dividir correctamente la palabra de verdad[3], aunque esto ha variado debido a que algunos neo-dispensacinalistas reducen todas las dispensaciones anteriores a dos: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento.
Si quisiéramos explorar si somos o no dispensacinalistas podríamos hacernos en privado las siguientes preguntas:
 
  1. ¿Interpreto Las Escrituras utilizando el método gramático-histórico-literal?
  2. ¿Sostengo que Dios trabaja a través de diferentes pactos o acuerdos con la humanidad en los diferentes períodos de la historia?
  3. ¿Creo en la completa y absoluta inerrancia de La Biblia, especialmente de la versión Reina Valera?
  4. ¿Son los israelíes, judíos o judaizantes los descendientes y herederos de las promesas y pacto que Dios hizo literalmente a Abraham no solamente en el ámbito espiritual?
  5. ¿Es Moisés el modelo previo de Cristo?
  6. ¿Hay dos agendas diferentes: una para Israel y la otra para la Iglesia?
  7. ¿Empezó la Iglesia en Pentecostés?
  8. ¿Es por fe la salvación de acuerdo a la revelación dada en la dispensación de la gracia?
  9. ¿Habita El Espíritu Santo única y exclusivamente durante la dispensación de la gracia?
  10. ¿Reinará Cristo en el futuro mil años lo cual ocurrirá después del arrebatamiento o rapto de la Iglesia?[4].
Podemos intuir entonces que si alguien cree, afirma, defiende y reconoce ciegamente –con un sí a secas– a las proposiciones anteriores, es una persona que profesa la fe dispensacionalista, además de dar prioridad y depender de manera exclusiva de una versión extremadamente tradicional de Las Escrituras, como la única y exclusivamente asumida con el apelativo de la palabra revelada de Dios, sin dar espacio a otras nuevas propuestas.

En este caso, esta postura ideológico-religiosa, tiende a ser más afín a políticas partidarias ultra-conservadoras de derecha, alentando a ver la vida y la historia de la humanidad como una hierocracia, es decir, designar el estado en el que toda la vida social se explica por el factor religioso[5], sin dar cabida a razonar la fe y la manera de ver la vida, a tal grado de caer en un dogmatismo casi insoportable y completamente intolerante, intentando sustentarlas con alegorías insostenibles, nihilistas e incluso de ciencia ficción.

Al llegar a este punto, podemos destacar que en este momento de Nuestras Historias Personales, Familiares, Comunitarias, Eclesiales, Nacionales, Regionales y Mundiales, debemos tener claro algo: el dispensacionalismo pasó de ser un método propuesto de estudio de Las Escrituras a ser una doctrina que influenció y sentó las bases para las ideologías nefastas del fundamentalismo y neofundamentalismo actualmente.
El desarrollo de los estudios teológicos, históricos, lingüísticos, económicos, sociológicos, antropológicos, arqueológicos, políticos, semióticos, pedagógicos, didácticos, psicológicos y de muchas otras ciencias durante un poco más de medio siglo atrás, nos han brindado La Luz necesaria para poder superar posiciones aberrantes, recalcitrantes y erróneas, de tal manera que pueden abolirse y dejar de sostener posturas tradicionalmente dispensacionalistas y retrógradas que rayan en el moralismo farisaico y anticatolicismo completamente infundamentados.

Otro craso error en el que se cae si se es un dispensacionalista, es que se tiende a ver la historia de forma lineal, casi plana, remitiéndose a la famosa frase tradicional y conformista: todo está escrito ya, animando así para que se den expresiones de fanatismo religioso de corte evangelicalista, además de caer en una especie de aislamiento de ciertos textos de Las Escrituras, de donde se tienden a elaborar doctrinas que muchas veces no existen, por ejemplo: la llamada teología de la retribución, sustentada en la ley babilónica del Talión: ojo por ojo...


¿Se puede salir del dispensacionalismo?, es quizás una pregunta de rigor a estas alturas, darle respuesta depende de las formas que nos acercamos a Las Escrituras, la madurez de aceptar nuestros errores y superarlos con nuevas propuestas más creativas y sustentadas que fortalezcan la Fe y la Esperanza con el cuidado de no caer en una especie de intransigencia, con propuestas teológico-pastorales aterrizadas en la realidad para que contribuyan a tener una práctica comunitaria y eclesial más enfocada en los Valores y Principios del Proyecto del Reinado de Dios hoy, una relectura ético-cristiana del Sermón del Monte nos ayudaría mucho para iniciar este proceso (Mateo 5-7 cfr. Lucas 6,20-49).

Antonio Salomón Medina Fuentes, Miembro de Fundación Nuevo Esfuerzo Familiar para un El Salvador más Humano


[1] Bernard Ramm: Diccionario de teología contemporánea. Editorial Mundo Hispano y Casa Bautista de publicaciones. EEUU. 2008. Página 35.
[2] E. F. Harrison y otros: Diccionario de teología. Edición revisada. Libros Desafío. Impreso en EEUU. 2002. Páginas 186-187.
[3] Idem.
[4] Ampliado y adaptado de: http://www.miapic.com/que-es-el-dispensacionalismo
[5] http://etimologias.dechile.net/?hierocracia

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