Actualización de Proverbios 31,1-9
De:
La Reina Madre
Para:
El Rey Lemuel, rey de Masá, las y los gobernantes del mundo
Amado
hijo Lemuel, quiero recordarte una vez más, todo lo que te he enseñado desde
que naciste hasta la fecha, espero me atiendas y lo tomes muy en cuenta, como
cuando estabas bajo mis cuidados, cuando te intentaba guiar y educar de manera
que desde tu niñez comprendieras realmente lo que es justo…
¡Hijo
amado!, ¡hijo que ves hacia el futuro!, al parecer se te han olvidado algunas
cosas, ¿qué ha ocurrido?, ¿qué te ha pasado?, ¿acaso sufres del mal de memoria
a corto plazo?, me siento apenada por tus comportamientos erráticos, con los
que te estás llevando de encuentro a tu familia, comunidades y país, incluso
estas dando de qué hablar en la región, creando un ambiente de desconfianza a
tu alrededor, es necesario que recuerdes tu posición de funcionario al servicio
de resguardar la paz de todas y todos las y los ciudadanos de tu amado país.
¿Cómo
te has atrevido a caer en los brazos de algunas mujeres?, ¿no te has dado
cuenta que tus adversarios buscan confabular en contra tuya?, haz gastado tu
energía y vigor con ellas, olvidándote del juramento solemne de servir con
fidelidad a tu pueblo, además las haz denigrado a ellas, has pisoteado su
dignidad, olvidándote que son como tú y que del vientre de una mujer saliste y
una mujer te educo para que vieras a todas las personas con igualdad, haz a un
lado toda industria que de manera explícita cosifica a la mujer, lo cual
también es signo que te estás embriagando demasiado de poder.
Recuerda
que no es adecuado que los gobernantes tomen demasiado vino, licor o cualquier
otra bebida embriagante, ¡incluso drogas!, el gran problema en ello es que
olvidas –de forma hedonista– la justicia, las leyes y políticas públicas que
benefician y defienden los derechos de las personas con más necesidad en
nuestra sociedad, no te inclines a un instante de placer momentáneo para poner
por el suelo tu vida, la de tu prójimo y la constitución de tu país al cual
juraste amar y servir.
No
promuevas ese comportamiento adictivo, ya que quienes lo adoptan son las y los
pobres, indigentes sin hogar que son seres humanos que merecen nuestro respeto
y apoyo para salir de su situación, ¡no envolverlos más en la miseria con estos
venenos!, estas en la capacidad de crear instancias que puedan ayudarles a salir
de esa maldición de las adicciones –de todo tipo– pensadas por pervertidos
creadores de un sistema de muerte, no agudices su tristeza y miseria
permitiendo la distribución legal e ilegal de este tipo de sustancias o
materiales denigrantes, provocando y propiciando mas el crimen organizado y el
narcotráfico, ¡dos de los más grandes males propios de una sociedad enferma!
Necesitas
apoyarles para que no olviden sus orígenes, para que construyamos juntos una
nueva historia, un nuevo país, una nueva identidad, ¡no permitas que olviden
sus penas tan pronto!, las mujeres y los hombres de buena voluntad –de todas
las edades– tienen ideas brillantes, dones, habilidades y capacidades para
reinventarse, basta con ayudarles a descubrirlas… porque al tener memoria
histórica, pueden todas y todos recordar los errores pasados para no cometerlos
nuevamente y así tendrías excelentes aliados para construir un plan de
municipio, nación y región enfocado en la justapaz.
¡Abre
tus labios por todas las personas que no tienen voz!, dales voz a quienes no la
tienen, a las y los huérfanos, las viudas, a las y los pobres, a las personas
con discapacidad, a quienes sus derechos básicos le han sido negados por
completo, es una deuda pendiente que asumiste antes de entrar al gobierno,
¿acaso no recuerdas que cuando necesitabas de su favor y les diste algunas
regalías insignificantes que ellas y ellos recibieron con agrado?, luego
después de consolidado tu mandato pareció que te había dado amnesia y comenzaste
a caer en los vicios de tus predecesores y que en algún momento denunciaste,
hecho que el pueblo vio con mucho agrado cuando lo hiciste de manera honesta.
Recuerda
que el fin de toda ley debe ser el bienestar, la buena convivencia para así
alcanzar el tan ansiado buen vivir de todas las personas, por eso es importante
escuchar y acompañar de forma activa a quienes el sistema ha metido en una profunda
desgracia y miseria, educarles para la vida, no importa la edad, todos los
seres humanos podemos desaprender lo negativo en algún momento y ser
resilientes y propositivos en una sociedad caótica, pero con esperanza.
Hay
otras cosas que me gustaría recordarte, por el momento prefiero animarte para
que compartas personas de confianza, con tus ministros, allegados y coetáneos
estas inquietudes que te he enseñado y ahora recordamos, para que todas y todos
se vean con igualdad y busquen buenas relaciones, verse como aliados para alcanzar
la gran utopía de que otro país, región, continente y mundo puede ser posible...
Con Amor,
Tu Amada Madre
Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Altenativas a la Violencia, El Salvador, Centro América

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