El día miércoles 10 de noviembre’2010, se dio un hecho bastante confuso en el Centro de Internamiento Intermedio de Readaptación del municipio de Ilobasco, departamento de Cabañas: 16 jóvenes murieron asfixiados por el humo y 22 resultaron quemados por causa de un incendio, que según fuentes oficiales, fue causado por desperfectos en el sistema eléctrico. Esta instancia del gobierno de nuestro país, es una dependencia directa del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, además es el único de su naturaleza en toda la estructura e infraestructura estatal.
Las madres, compañeras de vida, hermanas y abuelas de los jóvenes, fueran las primeras en levantar sospechas que no se trataba de un simple accidente, ya que en este centro se encuentran recluidos miembros de la pandilla 18… también algunas organizaciones sociales y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, al brindar sus declaraciones hicieron ver que se necesitan realizar investigaciones más serias al respecto de este hecho, sin descartar la posibilidad de que haya algún tipo de mano criminal, ajuste de cuentas o ajusticiamiento para estas personas.
Algunas valoraciones realmente graves son dignas de recalcar:
1. Por un lado el sistema penitenciario en nuestro país está colapsado, teniendo una capacidad real para 8,500 personas, esta cifra ha llegado actualmente a 24,000, provocando un hacinamiento, condiciones inhumanas e insalubridad insostenibles a estas alturas.
2. Al mismo tiempo en el marco de la readaptación, la Ley para la protección Integral de la Niñez y la Adolescencia (LEPINA) contempla algunos artículos que en cierta manera brindan algún tipo de protección y garantías apegadas al derecho nacional e internacional a los menores infractores.
3. La recién aprobada Ley de proscripción de maras o pandillas y grupos de exterminio y sus repercusiones en cuanto el ya colapsado sistema penitenciario salvadoreño.
4. Las vinculaciones que todo esto pueda tener como maniobra de exterminio para con los jóvenes involucrados, que puede vincularse a una estrategia que va mas allá de la despersonalización de las ahora víctimas de este hecho de violencia, que incluso puede tener relación con otro evento realizado en el pasado en el vecino país de Honduras, donde fallecieron calcinados 102 pandilleros en un centro penitenciario.
La brutalidad con la que se abordan estos acontecimientos, pueden verse bajo tres perspectivas: la de los hechos en sí o las víctimas en sí, el luto de las familias de los jóvenes y la manera como la población reacciona, quienes en su mayoría están de acuerdo en justificar este tipo de acciones con estos grupos. Bajo esta última postura, es imposible no remitimos a los tiempos medievales que era usual quemar vivas a algunas personas que no eran afines a las ideas de ese tiempo…
Algo importante que recalcar, es que las condiciones físicas de estos centros de internamiento – y toda la infraestructura penitenciaria – además de estar colapsadas por la sobrepoblación, están propensas a que este tipo de hechos se sigan dando, no como un producto del azar, más bien un grave síntoma de la falta de coordinación inter-institucional de las estructuras del estado y la falta de visión de país.
En algún momento, al reflexionar en este caso, es beneficioso detenerse y pensar la deshumanizante situación en la que hemos caído, hacemos distinción de quienes son personas y quienes son no-personas, no les damos la dignidad que merecen, como seres creados a la imagen y semejanza de un Dios que se encarnó en la vida y la historia, que enseñó en su momento que las señales de su Reino se hacían presentes en apoyar de manera desinteresada a aquellas personas que están en vulnerabilidad y desamparo, lo cual hasta el momento ha sido completamente lo contrario (Mateo 25,34-40).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
Es triste este tipo de situaciones. No esperaria en ninguna manera que detras de todo esto esten incluidas ideas de exterminio para todos aquellos que infrinjan la ley, pero en cierto modo a lo mejor eso se pueda entender. Lo que si no esperaria es que tambien la reaccion de la gente sea a favor de eso "porque se lo merecen" pero no es esa la cosa. Espero que todas estas situaciones se aclaren muy pronto.
ResponderEliminarq dificil el poder compartir el luto de las familias pero en realidad pienso en algo igual de importante q estamos haciendo por esos jovenes q estan entre los 18 y 25 años es dificil pensar porq muchas veces solemos despreciarlos y repudiarlos y hasta dar gracias por esas muertes....Dios ayudanos asensibilizar nustro corazon
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