jueves, 1 de diciembre de 2016

BUSCAR OTRA VIA POSIBLE



Reseña de taller PAV avanzado con Fraternidad Cristiana de Personas con discapacidad, realizado en Quezaltepeque los días 14, 21 de septiembre, 5 de octubre, 23 y 30 de noviembre de 2016
Son personas de origen modesto y sencillo, llenas de sueños como todos los seres humanos, visiones de vida humilde, quienes en nuestra sociedad salvadoreña –y en algunos otros países– usualmente se les ha visto y atendido de manera inapropiada, debido a que el sistema les ha marginado y les considera prescindibles por el simple hecho de tener una discapacidad…

 
Este año tuvimos un proceso completamente distinto a los talleres que normalmente hemos realizado como equipo PAV El Salvador, debido a que coordinamos un taller básico y más recientemente un taller avanzado con la Fraternidad Cristiana de Personas con discapacidad del municipio de Quezaltepeque, La Libertad, grupo con el que definimos en consenso el siguiente tema: como tratar la problemática con nuestros hijos adolescentes y la educación con respeto de cada miembro de la familia.
Durante el proceso nos dimos cuenta que a ellas y ellos, es bueno verles con dignidad, apoyarles en lo que sea necesario, es un grupo especial, muchos de ellos con problemáticas personales, familiares, económicas e incluso comunitarias muy complejas, a pesar de ello son personas que nos desafían a ver la vida de otra manera más honesta, más optimista, más feliz, a pesar de las vicisitudes y la marginación sistémica.
 
Al ser parte de este esfuerzo contamos con el enorme regalo de parte de las y los participantes de sus muestras espontaneas de afecto, quienes nos miraban de una manera profunda y llena de sinceridad, nos irradiaron de su luz, por lo cual nos sentimos agradecidos con este grupo de personas que tienen la fuerza necesaria y suficiente de ir construyendo un nuevo El Salvador, más humano que no margina a nadie.
 
La justicia, la paz y la reconciliación, continúan siendo parte de nuestras utopías posibles en nuestras vidas, familias, comunidades, iglesias, país, región y mundo, lo que si debemos considerar como ciudadanas y ciudadanos es que estos ideales se construyen desde abajo, desde los sectores vulnerables y excluidos, al entrar en dialogo con ellas y ellos encontramos la guía necesaria para contribuir en la construcción de una sociedad más enfocada en la justicia.
Podemos tener un Aliento de Vida en todo lo que hacemos, cuando intentamos comprender algunas situaciones de las personas con discapacidad, no verles con lástima, más bien como iguales, con plena igualdad y dignidad, ¡como hermanas y hermanos!, solo así nos daremos cuenta que en la otra o en el otro podemos también comprender que no existe un yo sin un vos o tú, buscar otra vía posible en un nuevo marco de relaciones sanas.
Por el equipo,

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia, El Salvador

lunes, 21 de noviembre de 2016

PRINCIPIOS Y VALORES HOY



Reseña del taller PAV avanzado con el liderazgo de Iglesia Comunidad de Fe y adoración realizado los días 18, 19 y 20 de noviembre de 2016
En una sociedad donde los modelos enfocados en principios y valores son escasos, nunca es tarde para que iniciemos sembrándolos y cultivándolos principalmente con las y los niños y adolescentes, nuestras generaciones emergentes, por ello la más importante herencia que debemos dejarles es contribuir a su formación integral.

En el taller PAV avanzado con las y los siervos de la iglesia –y las comunidades que atienden– tuvimos el enorme privilegio de poder llegar a un consenso en cuanto al siguiente tema: promover familias con principios y valores que de forma integrada contribuyan en la construcción de una sociedad más justa… reflexionamos y nos dimos cuenta que es ¡un interesante desafió que debemos asumir en la actualidad!
Aun cuando sea difícil o complicado, los patrones de conducta violentos pueden revertirse, una persona no nace violenta, debido a ello es bueno identificarlos de manera que ya no continuemos practicándolos, este es el primer paso, luego visualizar que existen otras alternativas que nos ayudan a tener paz con nosotras y nosotros mismos y con quienes nos rodean en cualquiera de los lugares que nos desenvolvamos.
La vida familiar es importante que la valoremos, el hogar es el sitio por excelencia y primordial donde la enseñanza y practica de los valores y principios se promuevan, es la base para que se formen futuras y futuros ciudadanos y seres humanos que viven en armonía en cada una de sus relaciones y contribuyen a una visión sistémica nueva enfocada en la justicia y todo lo que viene como consecuencia de ella.
Las y los participantes de este taller, se llevaron el desafío de continuar identificando sus conductas violentas en su vida diaria, de tal manera que esto pueda ir generando transformaciones personales, familiares, comunitarias, eclesiales e incluso de país, aportando al bien común, a la justicia, la paz y la reconciliación, tan necesarias en este momento de nuestra historia de país.
Este fue un paso transcendental en el camino que necesitamos tomar y así dar un Aliento de Vida que guarda un equilibrio importante entre lo personal, lo familiar y todas las demás esferas del quehacer humano, intentando dar Luz donde las tinieblas han estado gobernando y haciendo lamentablemente de las suyas.
Por el equipo,

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador del Proyecto Alternativas a la Violencia, El Salvador