viernes, 2 de septiembre de 2016

LA TOLERANCIA NOS TRAE SATISFACCIONES



Reseña del taller PAV avanzado con personal del Colegio Amigos de Soyapango, San Salvador, El Salvador, realizado los días 29, 30 y 31 de agosto de 2016
 
En buena parte de nuestras sociedades Latinoamericanas –incluyendo la nuestra– hemos visto con gran decepción, tristeza y angustia algunos actos violentos basados en comportamientos cargados de intolerancia y venganza, llegando incluso a traspasar los límites del enojo y la ira, para caer en un estado de furia, acarreando consecuencias en algún momento lamentables para la integridad de las personas.
El aprender a identificar estos comportamientos autodestructivos, nos hace entrar en la vía del autoconocimiento, además de eso nos permite tener conciencia de establecer mejores y sanas relaciones con nuestro prójimo, ¡a pensar antes de reaccionar!, animándonos a practicar la paciencia con todas las personas, en todo lugar, encontrando un mejor camino para propiciar una cultura de paz entre nuestros semejantes.


El tema central definido con este interesante y variado grupo fue: aprender a transformar y controlar nuestro carácter, siendo flexibles, sin imponer acciones en nuestros semejantes para mejorar nuestra vida diaria… un gran desafío para ellas y ellos y nuestro equipo, un nuevo aprendizaje en todo sentido que aun continuamos digiriendo, el cual nos anima a poner en practica la buena escucha, que nos lleva a su vez a la tolerancia ante las otras personas y por supuesto comprendernos mucho mejor.
En todo lo conversado no faltaron las risas y las bromas realizadas bajo la vía del respeto, cuestiones que ayudaron a fortalecer las relaciones interpersonales y ver las cosas desde otro punto de vista no-violento, razonando y actuando de tal forma que lo aprendido –descubierto o redescubierto– nos brindó esperanza para cambiar cada una y cada uno, influenciar a nuestras familias, comunidades, iglesias y ¿por qué no decirlo?, también nuestro país para seguir buscando la paz y la reconciliación que son nuestras más grandes utopías por el momento.
Por el equipo,

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia El Salvador

viernes, 1 de julio de 2016

EL LENGUAJE OCULTO DE LA SERPIENTE


Desde el principio de los tiempos se nos habla que hubo un dialogo e interacción entre Dios, la humanidad y la serpiente antigua, este ultimo personaje, más astuta que todas las otras especies creadas, según el relato plasmado en Las Escrituras, logró embaucar de una manera sutil, astuta y elocuente a la humanidad con esta afirmación: La serpiente replicó: –¡No, nada de pena de muerte! Lo que pasa es que Dios sabe que cuando ustedes coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y serán como Dios, conocedores del bien y del mal (Génesis 3,2-5 LBNP[1]). Curiosamente en esta extraordinaria narración salen a relucir las mas infames miserias y pasiones humanas que nos han traído y siguen llevando al camino maligno de nuestra autodestrucción, incluso no solamente de la humanidad, tambien de los seres no humanas, es decir, animales y plantas...

Al caer en la tentación de intentar ser como dioses, desde entonces ese ha sido un deseo que nos ha quitado la vida literalmente y continúa siendo así, ya que aparte de la desobediencia –como lo maneja la tradición– en verdad existe el loco deseo del ser humano de llegar a ser como Dios, solamente que ello se ha traducido y manifestado en los deseos mezquinos de dominar, explotar y subyugar a sus semejantes, lo cual es contrario a los deseos del Dios de la Vida para la humanidad, siendo sus más grandes atributos: Amor, Justicia, Paz, Misericordia, Solidaridad y todos aquellos valores, principios y acciones que tenga que ver con El Reinado de Dios, evidenciado en el ethos y pathos de Jesús.

Luego damos un gran salto en la historia hasta llegar a Palestina del primer siglo de nuestra era, donde encontramos a Jesús en discordia con nada mas, ni nada menos con quienes pretenden ser los dioses en ese entonces, aquí podemos mencionar a varios grupos e individuos: Cesar, Poncio Pilato, Herodes, sacerdotes, saduceos y fariseos, estos últimos fueron los encargados de realizar todas las artimañas, intrigas y manipulaciones para arrestar, juzgar, condenar y asesinar al Maestro de la manera más cruel y despiadada conocida en ese entonces: la cruz.


El termino fariseo –Φαρισαῖος (pharisaios) en griego– es de origen arameo y se transcribe literalmente como separado[2], el origen de este partido o secta es bastante confuso, el historiador judío Flavio Josefo los considera como una facción atractiva, popular y poderosa, ascética en cuanto al estilo de vida, preocupados por aparecer como rigoristas en lo tocante a la Torá, poseían un cuerpo adicional de interpretaciones y tradiciones y las prácticas religiosas se llevaban a cabo de conformidad a su propia interpretación. Pero este historiador también entiende que el principal papel de los fariseos era político y sostiene que controlaron el estado de forma efectiva entre el reinado de Alejandra Salomé (76-67 a.C.) y Herodes[3].

Se los considera herederos de los hasidim[4] (1 Macabeos 1,62s) que se distancian de Juan Hircano (135-140 a.C.) y de su política mundana; se organizan y logran la hegemonía espiritual hacia el año 70 –año de la destrucción del templo en Jerusalén– dominan el judaísmo posterior, son laicos, entre ellos hay especialistas de la Ley (grammates = letrados); pero no colaboracionistas ni rebeldes; aferrados a sus tradiciones[5].

Todo lo anterior trajo un estilo de vida enfocado en un moralismo exagerado por parte de este grupo, hasta caer incluso en relaciones abusivas para con el pueblo, de creer y demostrar en base a su conocimiento de Las Escrituras, que eran mejores que sus semejantes, que gozaban del favor de Dios por sus prácticas religiosas intimistas aparentemente piadosas y desligadas de la realidad de su tiempo. Las intrigas, las conspiraciones, complots e intereses ocultos, fueron al parecer parte de los comportamientos normales de carácter político evidentes en este grupo, aunque por otra parte, si se mencionan en Los Evangelios a algunos de ellos que actuaban de manera diferente, tal es el caso del noble Nicodemo.

La ausencia de Misericordia es otro aspecto característico evidenciado en los relatos evangélicos además de la impiedad y prepotencia, decían adorar a Dios a quien no veían pero menospreciaban o pasaban de largo ante alguien en necesidad, ¡negándose de manera descarada a hacerle su prójimo!, a quien si podían ver, palpar, hablar, apoyar y solidarizarse con él y ella, lo cual los convirtió –en términos modernos– en ateos prácticos.

Valiéndose de su posición de poder como líderes religiosos –pero también como líderes civiles– planteaban cualquier tipo de argucias para coaccionar, condenar, manipular y hasta sacar información de tal forma que lo que era dicho por alguien –aun cuando fuera algo bueno, amable o sensato– era empleado en su contra y cuando la situación lo ameritaba, esas declaraciones eran usadas de forma completamente tergiversada, era toda una manera perversa y pervertida de proceder para destruir a quienes ellos consideraban contrarios o peligrosos, a quienes podían cuestionar el status quo de ese entonces con plena solvencia ética.

El sistema imperial, les proporcionó muy buenas migajas y regalías, permitiéndoles llevar a cabo sus prácticas culticas y enseñanzas sin ofender o ponerse en riesgo con las autoridades nacionales e imperiales, ya que por su estatus de líderes religiosos y civiles, podían interpretar y manipular las leyes a su antojo de tal forma que ellos quedaran resguardados y cómodos, mientras que sus hermanas y hermanos en Palestina fallecían lentamente, a pausas por ese moustruo espantoso e insensible llamado sistema. Al creerse que estaban más cerca de Dios, su orgullo y arrogancia realmente los alejaban mas de El y del pueblo, cosa que indignó al Gran Maestro y anteriormente a Juan El Bautista quien les llamó de manera muy atinada: generación de víboras y Jesús: sepulcros blanqueados, debido a que su manera de actuar y confabular era realmente inspirada por el sistema de muerte imperante, personificado por quienes piensan, hablan y actúan por medio de su orgullo y soberbia, que valiéndose de su poder contribuyen a la estratificación social.

A manera de resumen, los puntos de conflicto entre Jesús y los fariseos fueron:

  1. Su tradición que invalidaba la ley (Marcos 7,12).
  2. Su rígido sabatarianismo que restringía las sanidades (Mateo 12,12).
  3. Corrupción y regeneración moral (Mateo 7,18-23).
  4. Meritos y recompensa (Lucas 17,10).
  5. Hipocresía (Mateo 23,13).
  6. La misión a las y los gentiles y las castas sociales (Lucas 7,36-50).
  7. Su falta de humildad (Lucas 18,9-14)[6].


Para Jesús, la hipocresía ὑπόκρισις (hypokrisis)[7] en griego– no es tan sólo uno de los muchos pecados que una persona puede cometer. La hipocresía es la característica fundamental de todo pecado. Es el elemento de autoengaño o de ceguera que está presente en todo pecado[8], por ello no toleró en ningún momento los fingimientos y zalamerías de este grupo, debido a que casi todo su actuar tenía una agenda oculta que se hacía ver como una conspiración más que todo en contra de quienes pensaban y actuaban de manera transparente y honesta, con genuina autoridad, distinto a ellos, ¡como Jesús!, a quien convirtieron y consideraron su enemigo desde un inicio porque superó con su actuar todas sus prácticas y lenguaje oculto, gozando de la simpatía de las personas, más que todo las y los excluidos de su tiempo.

Al intentar realizar un puente entre Palestina de aquel entonces con nosotras y nosotros, nos damos cuenta que la manera de actuar de quienes ostentan el poder –tanto en ambientes comunitarios, laborales, eclesiales, gremiales y políticos– continúan teniendo múltiples paralelos y coincidencias en cuanto a la forma de actuar de este nefasto grupo, llegándose a tal grado que se manipulen las cosas de tal forma que se termina odiando a la persona oprimida y –casi literalmente– se soban y besan las manos e incluso los pies del opresor, ¡este es uno de los peligros y abusos que pueden darse de estas prácticas!, ¡adorarles y ser adorados!, sobre ellas se basó y se siguen basando aquellas practicas sumamente malvadas, que vale la pena no volver a cometer como: la inquisición, los exterminios, la xenofobia, las falsas medidas disciplinarias, el apartheid, las invasiones-conquistas e incluso las guerras.

Actualmente existen sectores que promueven una exagerada hierocracia[9], por lo consiguiente tienden más a enfocarse en lo negativo que en lo positivo de las personas, el extremo control, la retribución, la culpa así es como en los ambientes más que todo religiosos se le da más validez al morbo y hacer a un lado el Amor a Dios y al Prójimo, esta incluso es una situación intrigante, que hace que se pierda la confianza entre las personas, una completa ausencia de Tolerancia y apoyo a quienes han cometido alguna falta y merecen ser restauradas y restaurados con una actitud de Comprensión, Compasión y Misericordia.


Si en algún momento nos escandalizamos por la Libertad que por la Gracia del Creador han alcanzado otras personas o empezamos a creer que somos mejores y que estamos más cerca de Dios, es muy probable que estemos siendo seducidos por el sistema que nos rodea –y el que promovieron los fariseos– por lo que hay que poner suma atención y cuidado en cada acción y palabras, escudriñarnos a nosotras y nosotros mismos, pasar detalladamente por un proceso de introspección para intentar ser más coherentes, para saber si no estamos cayendo en una falsa piedad, cargada de orgullo, acusaciones mentirosas y denigrantes hacia nuestros semejantes, haciendo uso de un lenguaje seudoespiritual religioso y ambiguo, ¡terriblemente ideologizado!

Uno de los desafíos más grandes que tenemos es evitar caer en esas prácticas abusivas de comportamientos y poder, ser autocríticas y autocríticos con el objeto de comprendernos más entre nosotras y nosotros, reconocer nuestras virtudes y limitantes, al mismo tiempo reconocerlas en las otras personas con Comprensión, de lo contrario, seguiremos reproduciendo un sistema y una mal llamada espiritualidad que destroza la humanidad que nos aleja de Dios, esa religión que con su lengua bífida continua sembrando duda, desconfianza, culpa, venganza y división por donde quiera, más bien superar estos vicios con las propuestas del mensaje ético de: Respetar y Cuidar al Prójimo, Pensar antes de reaccionar, Buscar una Solución No-violenta y Esperar lo mejor en toda nuestras prácticas, hacer énfasis también en la Justicia, la Paz, el Perdón y la Reconciliación, adquiriendo así la fuerza necesaria para transformar nuestras vidas, familias, comunidades y sociedad, ¡esto sería una Buena Noticia en nuestra realidad de país y mundo!

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia El Salvador, Centro América



[1] La Biblia de Nuestro Pueblo.
[2] Gerdhard Kittel y Gerhard Geoffrey W. Bromiley: Compendio del diccionario teológico del Nuevo Testamento. Libros desafío. EEUU. 2003. Página 1231.
[3] E.F. Bruce y otros: Nuevo diccionario bíblico desafío. 2ª edición. Certeza unida. Barcelona-Buenos Aires-La Paz. 2003. Página 495.
[4] Término que deriva de la voz hebrea assidaei, que significa textualmente ‘devotos’. Era el nombre con el que se conocía a una corriente religiosa judía que se desarrolló durante el reinado en Judea de los monarcas seléucidas. En el siglo II a.C. fue necesario traducir los libros del Antiguo Testamento al griego para los numerosos judíos que habitaban ya en la diáspora y que sólo conocían el griego. Surgió entonces un conflicto entre dos formas de observancia de la religión hebrea: una corriente, la de los helenistas, era partidaria del acercamiento a la cultura helena; el otro grupo, más conservador, consideraba incompatibles el judaísmo con el mundo y la cultura griega: éstos eran los hasidim. Durante el reinado de Antíoco IV, algunos de estos hasidim se unieron al partido de los macabeos en su lucha armada frente a la progresiva helenización del pueblo hebreo.
[5] Vocabulario del Nuevo Testamento de La Biblia de Nuestro Pueblo.
[6] E.F. Harrison, G.W. Bromiley y C.F.H. Henry: Diccionario de teología. Libros desafío. EEUU. 2002. Página 260.
[7] James Swanson: Diccionario de idiomas bíblicos griego del Nuevo Testamento. 2ª edición. Logos Research Systems. EEUU. 2001. Página 316.
[8] Albert Nolan: Dios en Sudáfrica. El desafío del Evangelio. Sal Terrae. Santander. 1989. Página 56.
[9] Expresión utilizada por el sociólogo alemán Max Weber para designar el estado en el que toda la vida social se explica por el factor religioso.

viernes, 24 de junio de 2016

LA LUZ DE LA HUMILDAD

Reseña del taller PAV básico con Fraternidad Cristiana de Personas con discapacidad de Quezaltepeque, departamento de La Libertad, El Salvador, realizado los días 25 de mayo, 1º, 8, 15 y 22 de junio de 2016


Son un grupo de personas que luchan cada día por sobrevivir a la grave falta de oportunidades que el sistema no les brinda, en su gran mayoría no tienen un trabajo remunerado, se dedican a actividades productivas enfocadas al sub-empleo o incluso a algo menos que eso para poder subsistir, nos referimos a las personas con discapacidad, situación que les ubica en un estado de mucha más vulnerabilidad ante la dura realidad que enfrentamos como país, tanto ellas y ellos y a sus respectivas familias que en su mayoría viven en los asentamientos urbanos precarios del municipio de Quezaltepeque, en el departamento de La Libertad, al occidente de San Salvador.


Entre este grupo hubieron personas que tienen diferentes discapacidades: autismo, paraplégicas y paraplégicos, cierto nivel de retraso, personas con ausencia de uno de sus miembros inferiores, por mencionar algunas de las mas visibles… al conocer cada uno de los casos, cada vida tiene su historia de cómo –literalmente– ha sobrevivido ante todos los desafíos que se les han presentado un sistema atroz, burocrático, cerrado ante sus necesidades, que nos les permite soñar o anhelar una vida digna.


Hay formas que algunas veces son imperceptibles de la violencia, una de ellas es la exclusión que las personas con cualquier tipo de discapacidad enfrentan diariamente, como diría alguien: el fenómeno de la violencia es un generador de discapacidad y esta a su vez pone a las personas en un estado de exclusión sistémica, en donde una gran parte de las instancias de la nuestra sociedad ignoran de manera tacita.


A pesar de estas grandes dificultades, el grupo de personas que participaron de la Fraternidad Cristiana de Personas con discapacidad en municipio de Quezaltepeque, con quienes compartimos un taller PAV básico, ellas y ellos nos enseñaron que existen otras dimensiones interesantes –hasta inauditas– de lo que conocemos como resiliensia, han aprendido a sobrevivir y bregar con ciertas situaciones que podemos considerar extremas, como el dolor, maltrato y enfermedad, pero a pesar de esto y por sobre todo, la Humildad, la Sencillez, su Fe, Esperanza, Espíritu de lucha, de que cada una y cada uno de ellas y ellos no dejaron de sorprendernos y desafiarnos en todo sentido.


Estamos en época de invierno en la región centroamericana y en mas de alguna ocasión tuvimos la bendición de la lluvia durante los días que se desarrollo el taller, por ello hay que tomar en cuenta que para este grupo las inclemencias del clima son complicadas para su traslado al local donde estuvimos –la Oficina Municipal de Apoyo a las Personas con Discapacidad– algunas personas recorrían un poco mas de 4 kilómetros para llegar allí por si solas, sin ningún tipo de ayuda, aunque si hubieron quienes llegaban con el apoyo de alguno de sus familiares.


Al darnos cuenta de sus necesidades básicas, como: salud integral, educación básica – ya que algunas y algunos no saben leer y escribir– seguridad alimentaria, vivienda digna y una lista mucho más amplia de derechos que han sido negados, notamos que hay mucho que aprender con grupos como este, debido a que tienen una actitud de gratitud con cada ejercicio realizado en el taller, tuvimos espacio para reír y al mismo tiempo reflexionar, ¡pasar un buen tiempo juntas y juntos!, lo cual les hizo, al menos durante esos momento, olvidar sus dificultades. Sin embargo hay casos emblemáticos, que han logrado seguir adelante con gran esfuerzo, llegando a un nivel de escolaridad superior al promedio del grupo.


Nos sentimos muy agradecidos con Dios por haber podido facilitar este proceso, el compartir La Palabra, La Vida y ser Comunidad con ellas y ellos, de vernos como a iguales, con Tolerancia y Respeto y buena comunicación, de ver ese algo bueno con aquellas personas que el sistema les minimiza, cosifica y margina, aprendimos que el Poder Transformador –para estas personas– significa ser más conscientes de los derechos humanos básicos de quienes tienen alguna discapacidad, los cuales deben ser promovidos y reivindicados desde los pocos espacios a los que ellas y ellos tienen acceso, ¡qué excelente que hemos sido parte de este noble proceso de reivindicación!, ¡esas son Buenas Noticias para Nosotras y Nosotros como País!, un soplo de Vida para nuestras y nuestros hermanos con discapacidad con quienes tenemos una deuda pendiente en todo sentido como país…


Por el equipo facilitador,


Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia, El Salvador

viernes, 17 de junio de 2016

ABBÁ

A propósito de esta fecha…

En el Segundo Testamento el término Abbá Ἀββάno significa exacta y literalmente Padre. En el contexto cultural judío del primer siglo de nuestra era, fue una palabra aramea que la o el bebé usaba para dirigirse a su padre o a su madre antes de aprender a hablar. Como tal, por tratarse de un balbuceo, se traduce en nuestra lengua por «papá» o por otro término equivalente. En todas las lenguas existen palabras cortas que las y los niños usan antes de saber hablar y que pueden emplear para llamar a los seres más cercanos y queridos. La experiencia personal que Jesús tiene del Dios cercano y compasivo le llevó a llamar a Dios de este modo tan íntimo: Abbá[1].

Debemos también recalcar que en ese entonces Abbá, fue originalmente un término del lenguaje infantil de las y los niños pequeños –no fue la forma determinada del sustantivo «padre»– con el significado de «papá-mamá», pero en tiempos del Segundo Testamento, no se limitaba ya al lenguaje de las y los niños pequeños, sino que era una expresión utilizada también por las y los niños mayores y se empleaba incluso como manera de dirigirse a personas ancianas. Abbá llegó a sustituir en textos hebreos a la expresión «padre mío», y podía significar también «su padre» y «nuestro padre»; además, reemplazó la forma determinada del sustantivo «padre»[2], ¡Con qué alegría escuchan las madres y los padres balbucir a la hija o al hijo sus primeras palabras: «mama», «papa»...![3]


Aparte de los evangelios –Mateo 6,9-13; Marcos 14,36; Lucas 11,2-4, por mencionar algunos ejemplos puntuales– también encontramos en otros escritos del Segundo Testamento, referencias que dan continuidad a la visión jesuánica de Abbá, donde las y los seguidores del Maestro lo plantean como parte de las claves de la vivencia de la Buena Noticia –y por consiguiente del Reinado de Dios– para establecer relaciones más fraternas en las comunidades de creyentes que profesaron la Fe y la Esperanza en El Resucitado, una nueva manera de ver la vida, otro sistema de valores y practicas enfocadas en el mensaje central de Jesús: El Reinado de Dios –Romanos 8,15; Gálatas 4,6– en este sentido, el uso de la palabra cotidiana Abbá para dirigirse a Dios, es la innovación lingüística más importante llevada a cabo por Jesús[4]. En fin, nada menos que 170 veces ponen los evangelios esta expresión en labios de Jesús: 4 veces Marcos, 15 Lucas, 42 Mateo y 109 Juan[5].

Al poner la atención debida a lo anteriormente expuesto, es muy revelador y liberador reflexionar sobre Abbá, ya que nos hace realizar algunas valoraciones importantes:

1.    Es errado casi exclusivamente masculinizar a Dios únicamente como Padre, debido a que si intentamos interpretar Las Escrituras –donde se incluyen las Palabras de Jesús– en su contexto histórico, cultural y lingüístico, nos damos cuenta que los acercamientos han sido demasiado pobres, androcéntricos y patriarcales, mas aun en los ambientes fundamentalistas.

2.    Tradicionalmente se ha asexualizado a Dios, más que todo en las confesiones influidas fuertemente por la tradición, esto debido a que ideológicamente no ha convenido presentar esta otra dimensión más amplia de la realidad que nos genera el acercamiento de todos los escritos y relatos de Las Escrituras, ya que según la mayoría de estas posturas, es preferible presentar a un dios con las visiones idolátricas de: vengador, guerrero, conquistador-invasor, destructor, todo lo contrario a intentar ver a un Dios Justo, Amoroso, Pacífico, Cercano, Tierno y Dispuesto como un Padre-Madre a escuchar y consolar a sus hijas e hijos en cualquier situación.

3.    Si nos referimos al Abbá de Jesús –y nuestro– estamos obligadas y obligados a realizar un acercamiento exegético de los diferentes textos, todos aquellos que nos hacen ver precisamente que Él se refirió a Su Padre-Madre, debido a la gran intimidad que tuvo desde un inicio con ese Dios cercano, eso puede explicar lo inconcebible que era para los religiosos de su tiempo que cualquier ser humano pudiera tener esa confianza con YHWH, tanto así que esa fue una de las acusaciones consideradas graves durante el manipulado juicio para asesinarlo, debido a que culturalmente dicho termino implica esa familiaridad, cercanía, relación fraternal intima y jamás lejanía reverencial.

4.    Por otra parte, debemos ser humildes en reconocer que si bien es cierto que nuestro objetivo principal es intentar acercarnos al Dios de la Vida, estos continúan siendo esfuerzos muy limitados de describir ese Supremo Misterio, que nos sigue desafiando cada vez en tener y establecer relaciones más humanas, justas, fraternas, solidarias, significativas, en base al ethos de Jesús plasmado en La Buena Noticia del Reinado de Dios.
 
En todo caso, para nuestro Dios –como hemos escudriñado en Las Escrituras brevemente– al parecer no es inconveniente que le veamos como Padre-Madre, esto no es caer en ambigüedad, más bien es visualizar uno de sus Grandes Atributos, no verle como un ídolo o dios pagano, alejado de la realidad de las y los seres humanos, sentado en el balcón del cielo, es más bien verle como La Cabeza de nuestra Familia, la cual nos brinda Vida en todo lo que ha hecho, hace y hará, de hecho, si nos da Vida, también nos brinda Alegría y muchas otras virtudes propias de Su Incomprensible Naturaleza.

Al llegar a este punto vale la pena reflexionar que si somos hijas e hijos de un Dios que es Padre-Madre, ser padre y/o madre actualmente es un privilegio, ¡una alegría y bendición como seres humanos!, que nos lleva a dimensionar que hay un Dios cercano, humano, a favor de la Justicia, la Paz, la Reconciliación y la Solidaridad, cuya máxima revelación es la vida de Su Hijo, esa relación cercana, indiscutiblemente amalgamada por el Amor que trasciende cualquiera de las expectativas humanas por ser indescriptible, lo cual lo vuelve un Misterio que intentamos aun comprender.

En nuestro contexto latinoamericano, ser padre-madre se ha vuelto común, debido a que hay un gran número de hogares mono-parentales, estos por razones múltiples que no vamos a describir con detalle aquí, ya que por lo general son las mujeres –aunque también hay algunos hombres– quienes por diferentes circunstancias asumen ambos roles, ellas merecen nuestro respeto, admiración, solidaridad y apoyo en cuanto a sus necesidades básicas y las de su familia, debido a que en la mayoría de los casos se encuentran en un estado de vulnerabilidad con relación a sus derechos humanos básicos y aun con esas limitantes ¡logran salir adelante sin ningún apoyo!


Es allí donde la labor de misión eclesial, gubernamental, institucional y organizacional debe enfocar parte importante de sus recursos, no solo para brindar asistencia, sino también para acompañar y capacitar a estas mujeres cabezas de familia que tienen que brindar un sostenimiento integral a sus hijas e hijos, este es un desafío pastoral-diaconal de misión –para los grupos religiosos– además de jurídico-legal para la creación de leyes y políticas públicas por parte de las estructuras gubernamentales, así como la capacitación y apoyo directo de las instancias no gubernamentales nacionales e internacionales.

Sin embargo también hay hogares –de cualquier tipo– donde padre y madre u otra persona que asume el rol de cabeza de hogar, viven en base al Respeto y Complementariedad con todas y todos sus miembros, propiciando relaciones fraternales justas y llenas de Amor, Comprensión, Armonía, Cariño y Tolerancia, entre cada una y cada uno de sus integrantes, el sistema de valores sustentado de manera natural en esa unión hipostática entre el Abbá y Jesús –parte de la promulgación del Reinado de Dios– es esencial vernos como familia y que en el seno de la misma se propicie la educación en y para la vida de las y los hijos, que es una responsabilidad de los padres y las madres en Obediencia a ese Dios que es Padre-Madre, amante de la Justicia y la Paz.

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia, El Salvador, Centro América



[1] Elizabeth A. Jhonson: La cristología hoy. Editorial Sal Terrae. Santander. 2003. Páginas 68-69.
[2] Horst Balz–Gerhard Schneider: Diccionario exegético del nuevo testamento, volumen I. 3ª edición. Ediciones Sígueme. Salamanca. 2005 Páginas 1-2.
[3] Luis Alonso Schoekel, S.J.: Dios Padre: Meditaciones bíblicas. Editorial Sal Terrae. España. 1994 Página 131.
[4] Joachim Jeremias: Teología del Nuevo Testamento. Ediciones Sígueme. Salamanca. 1974. Página 47.
[5] Leonardo Boff: El Padrenuestro. La oración de la liberación integral. 4ª edición. Ediciones Paulinas. Madrid. 1982. Página 41.