jueves, 15 de septiembre de 2016

¿QUE CELEBRAMOS HOY?



–Por los 195 años–
El 15 de septiembre de 1821, es ahora recordado por las calles, instancias de gobierno y centros educativos con júbilo y celebraciones, es una obligación realizar estos actos por las y los estudiantes y personal docente de las escuelas de los países de Centro América, se resaltan nombres de supuestos héroes que no vamos a mencionar aquí, debido a que sería un total insulto y una gran falta de respeto a Nuestras y Nuestros antepasados de Nuestros Pueblos Originarios, ¡Nuestra Primera Nación en realidad!

Es importante recalcar aspectos, valores y principios que trascienden a un sistema que se nos fue implantado e instalado en todo sentido desde entonces, siendo un bochornoso acontecimiento documentado desde los que ganan, por ello es de suma urgencia replantear y proponer nuevas perspectivas desde quienes fuimos –en el pasado y presente– anulados para no ser tomados en cuenta, pero si utilizados por quienes tenían y tienen el capital.
Hasta el momento la realidad no ha cambiado mucho en esencia, el sistema continua siendo perverso, a favor de quienes tienen y siguen adorado al ídolo que más adeptos tiene desde hace muchos siglos: el dinero… el cual continúa causando todo tipo de problemáticas desde lo privado hasta llegar a dimensiones planetarias, pervirtiendo al liderazgo en todas las esferas, llegando a ser corrupto y funesto y con la opción de convertirse en operadores político-partidarios para perpetuarse en el sistema y no para servir a sus compatriotas.

En todo este tiempo si algo nos ha distinguido como salvadoreñas y salvadoreños, ciudadanos centroamericanos, latinoamericanos, americanos y del mundo, ha sido la Resiliencia, buena parte de las situaciones que hemos atravesado, tuvimos y tendremos la capacidad de readaptarnos y seguir adelante, sin dejar de lado que tenemos una historia que debemos reescribirla, siéndonos tan útiles para este cometido el revisar y analizar grandes obras de contenido histórico como: Júpiter, del maestro salvadoreño Francisco Gavidia, Las venas abiertas de América Latina del uruguayo Eduardo Galeano y La patria del criollo del guatemalteco Severo Martínez Peláez, las cuales nos dan claves histórico-culturales-económico-político-éticas importantes para el análisis y comprensión de nuestra realidad pasada y presente de Nuestro Pueblo, región y mundo.
La globalización de la Justicia es algo que debemos considerar en nuestra historia, un ideal que necesitamos seguir construyendo, no enfocarnos en el sistema legal, el cual ha sido creado y manipulado de tal forma que tenga vacíos que beneficien a quienes estén insertos en las instancias gubernamentales, lo cual no es conveniente y justo para la y el ciudadano común, en una frase de Oscar Arnulfo Romero Galdámez, tan vigente hasta ahora: hay que cambiar de raíz todo el sistema.

La Esperanza de que todo será mejor, en especial lo relacionado a la seguridad pública y que tengamos un tejido social de tal manera que la seguridad ciudadana surja naturalmente, que los funcionarios públicos no llegan a velar solamente por sus propios intereses siendo honestos, contentándose con lo que ganan, que los empresarios pagan sus impuestos y esto nos lleva a que la recaudación fiscal genera los suficientes ingresos a tal grado que los derechos humanos fundamentales posean un presupuesto justo para que haya una significativa mejora en nuestra calidad de vida.
Tenemos símbolos patrios muy interesantes, que apelan a una serie de valores y principios, muchos de ellos utópicos por el momento, pero en fin, pueden replantearse en toda sociedad donde la venganza, la hipocresía, el ostracismo, la holgazanería, el aprovecharse o abusar del prójimo y el etnocentrismo, nos ha dividido y causado muchos daños como países centroamericanos.

La Fe en un Dios, Padre-Madre Nuestro, sin importar la confesión que se profese, tener la Sabiduría suficiente para que puedan darse de manera respetuosa alianzas y proyectos inter-confesionales, ¿y porque no decirlo?, potenciar un macro-ecumenismo sano, cuyo fin principal sea llevar a cada persona hacia El Creador y ser más humanos, humildes, sencillos y tolerantes entre nosotras y nosotros.

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia El Salvador, Centro América

viernes, 2 de septiembre de 2016

LA TOLERANCIA NOS TRAE SATISFACCIONES



Reseña del taller PAV avanzado con personal del Colegio Amigos de Soyapango, San Salvador, El Salvador, realizado los días 29, 30 y 31 de agosto de 2016
 
En buena parte de nuestras sociedades Latinoamericanas –incluyendo la nuestra– hemos visto con gran decepción, tristeza y angustia algunos actos violentos basados en comportamientos cargados de intolerancia y venganza, llegando incluso a traspasar los límites del enojo y la ira, para caer en un estado de furia, acarreando consecuencias en algún momento lamentables para la integridad de las personas.
El aprender a identificar estos comportamientos autodestructivos, nos hace entrar en la vía del autoconocimiento, además de eso nos permite tener conciencia de establecer mejores y sanas relaciones con nuestro prójimo, ¡a pensar antes de reaccionar!, animándonos a practicar la paciencia con todas las personas, en todo lugar, encontrando un mejor camino para propiciar una cultura de paz entre nuestros semejantes.


El tema central definido con este interesante y variado grupo fue: aprender a transformar y controlar nuestro carácter, siendo flexibles, sin imponer acciones en nuestros semejantes para mejorar nuestra vida diaria… un gran desafío para ellas y ellos y nuestro equipo, un nuevo aprendizaje en todo sentido que aun continuamos digiriendo, el cual nos anima a poner en practica la buena escucha, que nos lleva a su vez a la tolerancia ante las otras personas y por supuesto comprendernos mucho mejor.
En todo lo conversado no faltaron las risas y las bromas realizadas bajo la vía del respeto, cuestiones que ayudaron a fortalecer las relaciones interpersonales y ver las cosas desde otro punto de vista no-violento, razonando y actuando de tal forma que lo aprendido –descubierto o redescubierto– nos brindó esperanza para cambiar cada una y cada uno, influenciar a nuestras familias, comunidades, iglesias y ¿por qué no decirlo?, también nuestro país para seguir buscando la paz y la reconciliación que son nuestras más grandes utopías por el momento.
Por el equipo,

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia El Salvador