Reseña de talleres del Proyecto
Alternativas a la Violencia con Co-Madres en Santa Marta y San Felipe, Cabañas,
El Salvador, Centro América
Los
primeros dos fines de semana febrero’2014 tuvimos el enorme
privilegio de tener una experiencia única y gratificante, teniendo la
oportunidad de compartir con un grupo de mujeres olvidadas por algunos líderes
y políticos, nos referimos al Comité de Madres de personas desaparecidas
durante el conflicto armado en El Salvador, identificadas y conocidas con el
nombre de Co-Madres, fundada por Monseñor Oscar Arnulfo Romero Galdámez, con
quienes coordinamos y llevamos a cabo dos talleres del Proyecto Alternativas a la Violencia
–PAV– básico y avanzado respectivamente.
¡Fue
una experiencia fantástica!, este grupo que estuvo integrado por 21 mujeres y 2
hombres, quienes viven en una zona rural, el cantón Santa Marta y Cantón San
Felipe, en el departamento de Cabañas, ubicado al nororiente de El Salvador,
personas que no tienen acceso a los derechos básicos y fundamentales, como: seguridad
alimentaria, salud, educación… en su mayoría no saben leer y escribir, sin
embargo esto no fue impedimento para sacar a la luz la gran sabiduría, ternura,
sentido de justicia y sobre todo esperanza, que irradian, siendo un fiel
testimonio a la vida, la paz y la reconciliación que tanto necesitamos como
país.
En
este momento, visualizamos en las y los participantes cuatro generaciones:
quienes vivieron los embates de la guerra civil, las y los hijos de ellas y
ellos, las y los nietos y la siguiente generación que no conoció de manera
directa pero que son en este momento niñas y niños entre 0 a 6 años de edad…
todas estas personas son símbolos de amor y esperanza, con muchas dificultades
pero con ganas de seguir adelante, incluso con claridad ideológico-política,
sin olvidarse de sus raíces campesinas y aportes que han dado al proceso histórico salvadoreño.
Al
escudriñar un poco, nos damos cuenta que la violencia en ese contexto, se manifiesta de manera
individual, familiar, comunitaria y estructural para estas comunidades
marginadas por las directivas de las Adescos –asociaciones de de desarrollo comunitario– la municipalidad y en
algún momento también por el gobierno central, por ello durante los talleres
nos dimos cuenta con mucha satisfacción que contribuimos para que ellas y ellos
hablaran, es decir, recobraran el don de la Palabra, una palabra que les
servirá para alzar su voz ante la violencia individual y estructural, las injusticias
y los problemas que les aquejan cada día.
Agradecemos
al Dios de la Vida, la Justicia, la Paz y la Reconciliación, que nos dio la
oportunidad de estar allí, siendo también piezas claves todas aquellas personas
que aportaron para que este sueño se hiciera posible, intentando mantener viva
la memoria de quienes sufrieron y continúan sufriendo en este momento de
nuestra historia, ¡qué bueno que PAV es ahora parte de las vidas de ellas y
ellas! y ¡qué bueno que ahora hablan con mas dignidad de si mismas y si mismos!
Nuestro
Equipo estuvo integrado por: Mara Komoska, Shirley Way, ambas de Nueva York y
Salomón Medina de El Salvador.
Por
el Equipo,
Antonio Salomón Medina Fuentes, Iglesia Amigos de Soypango, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia
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