En este caminar por providencia divina, tuve la oportunidad de conocer a algunas personas consideradas invisibles, prescindibles, marginadas, excluidas, anónimas, en nuestra sociedad salvadoreña, en especial hay un joven que cuenta – en este momento – con 24 años de edad, y que por el simple hecho de recordar su historia, vienen a mi diversos sentimientos y pensamientos…
Este anónimo, me comentó – y apenas lo recuerda – que fue abandonado en las calles del centro de San Salvador por su familia a la edad de 4 años, anteriormente vivió y pasó los primeros 4 años de su vida en el municipio de Chalchuapa, departamento de Santa Ana, al occidente de nuestro país, quiere decir que el mundo lo vio nacer en el año de 1987 y su abandono ocurrió en 1991, un año antes de la firma de los acuerdos de paz, año en el cual nuestro país estaba atravesando por el último de 12 años de guerra civil declarada…
Durante todo ese tiempo, el adquirió ciertas adicciones, entre ellas la que más se destaca es su obsesión por el pegamento para zapatos, lo que le hace olvidar algunas cosas vitales, entre ellas el hambre que le agobia y el cariño que tuvo que haber recibido… por ello el mendiga; en ciertas ocasiones alguna que otra persona – o grupo de personas – desarrollan una labor altruista, dándole comida… por las noches duerme bajo un puente cercano al centro de la capital, junto a otros muchachos y muchachas de una condición similar…
De alguna manera que no me logro explicar aprendió a leer y a escribir, pero su cerebro y sistema nervioso en general está tan atrofiado que con mucha dificultad se mantiene de pie y brinda respuestas con extremada lentitud cuando se le hacen preguntas o se intenta mantener alguna plática con él… por el momento el es una de las 2,500 personas que viven en las calles en el área metropolitana de San Salvador…
¿Qué ocurrió con este niño, adolescente y ahora joven?, ¿qué se le ha negado?, ¿una vida?, ¿una familia?... ¿todo?, ¿acaso el sistema ha sido y continua siendo exclusivo de tal manera que niños, adolescentes y jóvenes no pueden ser parte de él?, ¿será cierto en la actualidad que todas las tendencias político-partidarias luchan para que ya no hallan estos anónimos en nuestra historia de país?, ¿llegó verdaderamente la paz y la reconciliación a esta vida?, ¿quién o quienes están abogando realmente por la causa de estos anónimos?
Algo sumamente valioso y revelador en este caso, es el hecho que este muchacho considerado infrahumano, no-persona, no-humano – según los parámetros excluyentes de este sistema que nos envuelve – tiene fe y esperanza en Dios, un Dios que puede sacarlo de las calles y que le puede conceder el sueño se estar nuevamente con su familia en su lugar de origen, continuar con la vida que nunca tuvo que habérsele arrebatado, ni negado.
Esta situación puede servirnos como barómetro con relación a cuestiones puntuales como el tipo de vida que estamos llevando y legitimando, nuestra fe y prácticas testimoniales de la misma, del sistema, sus leyes y políticas públicas, las misiones de las entidades gubernamentales y no gubernamentales o simplemente las simples prácticas humanitarias hacia estos anónimos, acciones que se habían perdido también en el tiempo de Ezequiel, en donde las desigualdades y las prácticas idolátricas – a sus ídolos y sistema – eran tan indignantes que no era posible hablar de una sociedad que sigue a un Dios de justicia, paz, derecho, reconciliación y una clara labor a favor de las personas pobres, indigentes y excluidas (Ezequiel 16,45-49).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
La Fe sin Justicia no nos lleva a nada al igual que la Justicia sin la Paz...
Buscamos brindar herramientas con el objeto de encontrar La Paz de manera vivencial, despertando el sentido de comunidad entre las personas.
jueves, 17 de febrero de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
¿Por qué callas?
Lilibeth Contreras de Castro
El silencio es bueno para reflexionar, para meditar en muchas cosas de la vida, y también el silencio es lindo para descansar.
Pero, cuando el silencio se guarda ante el abuso sexual, no es nada bueno, no es saludable, y afecta emocionalmente a la persona que está sufriendo ese tipo de abuso. ¿Por qué callas? Es la pregunta, ¿por qué temes hablar?
Son muchos los factores que influyen en ese “silencio”, entre ellas:
1. Miedo. Esto debido a las amenazas del agresor o agresora, tales como: si contàs esto, te golpearé, ò si decís algo, con tu familia me voy a desquitar.
2. Dependencia. En la mayoría de casos esta es una dependencia económica, “él me paga mis estudios, él o ella dan para la comida de la casa, etc.
Esta dependencia, se puede dar ante la ausencia de familiares, que salgan en defensa de la persona que abusada.
3. Vergüenza: cuando una persona es abusada, se considera sin valor, sucia, sin esperanza y con el temor que el vecindario, amigos o miembros de la congregación se den cuenta de la situación y en lugar de recibir apoyo, puedan murmurar o ser causa de burlas.
Existen más factores, sin embargo cuán importante es poder orientar, educar a las personas que viven abuso sexual, más que preguntar ¿por qué callas?, es importante acercarse y poder extender la mano de apoyo, las palabras de ánimo, de esperanza.
Por momentos los evangélicos, hemos llegado a creer que es mejor no involucrarse en este tipo de problemas que “no son míos”, lastimosamente expresiones como: “él o ella se lo buscaron”, “por andar en pecado le pasó esto”, etc, son dichas por hombres y mujeres que dicen conocer al Dios de amor.
Sin embargo, Jesús, que anda en las calles, que visita los barrios, las colonias no importando el nivel social en donde la personas vivan, llega con su tierna y dulce pregunta ¿por qué callas?, abraza a la víctima, conoce su dolor, su angustia, pero no se queda en la simple pregunta, sino más bien, da el consuelo, pero también nos recuerda sus palabras: “…
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón...” (Lucas 4:18).
Los quebrantados de corazón, ellos, ellas, los que sufren o enfrentan abuso sexual y que por diversas razones callan, a todos y todas, la iglesia evangélica debe darles ese abrazo, ese calor y también la orientación adecuada, para romper con el silencio y denunciar todo atropello en contra de su dignidad.
Es tiempo que la iglesia evangélica adopte una actitud de llegar a los quebrantados de corazón, de contribuir para que estos abusos no continúen más en la sociedad. ¡Basta ya de indiferencia, de actitudes escapistas!, si las personas que sufren abuso sexual callan, ¿por qué lo hace también la iglesia? ¿Acaso la iglesia ha olvidado Proverbios 31:8 “abre tu boca por los mudos, por los derechos de todos los desdichados…” (Biblia de Las Américas) la pregunta ¿Por qué callas? no será mejor lanzarla a la iglesia evangélica y decirle a la vez, que debe adoptar realmente su rol profético, entendido éste como una acción de anuncio y denuncia.
Actualmente niños, niñas, mujeres, hombres, de diferentes edades, callan al vivir una situación de abuso sexual. La iglesia evangélica tiene una responsabilidad para orientarles en acciones de denuncia, pero también en acompañamiento para superar los traumas o secuelas que deja el abuso sexual. Jesús sigue caminando en nuestras ciudades, llegando al necesitado.
El silencio es bueno para reflexionar, para meditar en muchas cosas de la vida, y también el silencio es lindo para descansar.
Pero, cuando el silencio se guarda ante el abuso sexual, no es nada bueno, no es saludable, y afecta emocionalmente a la persona que está sufriendo ese tipo de abuso. ¿Por qué callas? Es la pregunta, ¿por qué temes hablar?
Son muchos los factores que influyen en ese “silencio”, entre ellas:
1. Miedo. Esto debido a las amenazas del agresor o agresora, tales como: si contàs esto, te golpearé, ò si decís algo, con tu familia me voy a desquitar.
2. Dependencia. En la mayoría de casos esta es una dependencia económica, “él me paga mis estudios, él o ella dan para la comida de la casa, etc.
Esta dependencia, se puede dar ante la ausencia de familiares, que salgan en defensa de la persona que abusada.
3. Vergüenza: cuando una persona es abusada, se considera sin valor, sucia, sin esperanza y con el temor que el vecindario, amigos o miembros de la congregación se den cuenta de la situación y en lugar de recibir apoyo, puedan murmurar o ser causa de burlas.
Existen más factores, sin embargo cuán importante es poder orientar, educar a las personas que viven abuso sexual, más que preguntar ¿por qué callas?, es importante acercarse y poder extender la mano de apoyo, las palabras de ánimo, de esperanza.
Por momentos los evangélicos, hemos llegado a creer que es mejor no involucrarse en este tipo de problemas que “no son míos”, lastimosamente expresiones como: “él o ella se lo buscaron”, “por andar en pecado le pasó esto”, etc, son dichas por hombres y mujeres que dicen conocer al Dios de amor.
Sin embargo, Jesús, que anda en las calles, que visita los barrios, las colonias no importando el nivel social en donde la personas vivan, llega con su tierna y dulce pregunta ¿por qué callas?, abraza a la víctima, conoce su dolor, su angustia, pero no se queda en la simple pregunta, sino más bien, da el consuelo, pero también nos recuerda sus palabras: “…
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón...” (Lucas 4:18).
Los quebrantados de corazón, ellos, ellas, los que sufren o enfrentan abuso sexual y que por diversas razones callan, a todos y todas, la iglesia evangélica debe darles ese abrazo, ese calor y también la orientación adecuada, para romper con el silencio y denunciar todo atropello en contra de su dignidad.
Es tiempo que la iglesia evangélica adopte una actitud de llegar a los quebrantados de corazón, de contribuir para que estos abusos no continúen más en la sociedad. ¡Basta ya de indiferencia, de actitudes escapistas!, si las personas que sufren abuso sexual callan, ¿por qué lo hace también la iglesia? ¿Acaso la iglesia ha olvidado Proverbios 31:8 “abre tu boca por los mudos, por los derechos de todos los desdichados…” (Biblia de Las Américas) la pregunta ¿Por qué callas? no será mejor lanzarla a la iglesia evangélica y decirle a la vez, que debe adoptar realmente su rol profético, entendido éste como una acción de anuncio y denuncia.
Actualmente niños, niñas, mujeres, hombres, de diferentes edades, callan al vivir una situación de abuso sexual. La iglesia evangélica tiene una responsabilidad para orientarles en acciones de denuncia, pero también en acompañamiento para superar los traumas o secuelas que deja el abuso sexual. Jesús sigue caminando en nuestras ciudades, llegando al necesitado.
lunes, 31 de enero de 2011
LÁZARO…
En la Buena Noticia narrada por Lucas en 16,19-31, que es sumamente conocida e interpretada de múltiples maneras, vemos y lamentamos que en la mayoría de estos esfuerzos con relación a adentrarnos a este interesante relato no se destaca el aspecto liberador de esta palabra ante las necesidades humanas que tenemos como país en vías de desarrollo hoy en día y que además es una realidad similar a la de otros países hermanos…
Podemos iniciar con el siguiente paralelo: “Lázaro El Salvador” – u otro país – que está enfermo, con serias llagas muy visibles, provocadas por serias infecciones, que causan dolor y malestar, son los aspectos que han resaltado como: la grave crisis económica, el alto costo de la vida, la violencia endémica en todas sus dimensiones, fenómenos que nos tienen sumidos en un severo pesimismo, que se nos obliga en la mayoría de los casos a mendigar las migajas, las sobras, los desechos que los países desarrollados quieren tirarnos con el fin – según los discursos geopolíticos – de ayudarnos…
Adentrándonos a otra dimensión de este breve análisis, hablemos de “Lázaro Comunidad”, que se ve manifestado en nuestras comunidades rurales y urbanas, en donde puede verse a simple vista que están enfermas, llagadas, con dolor y con hambre, por la precariedad en la que viven, las migajas de las personas acomodadas no llegan hasta estos ghettos, las migajas de las autoridades tampoco se dignan a caer en esos suelos, en donde yace la muerte y la desesperación apiladas en estos grupos humanos donde se ven las grandes desigualdades entre pobres y ricos, los únicos compañeros pareciera que son no-personas, pareciera que son animales – perros – que lamen para aliviar esas llagas causadas por la miseria que provoca el sistema…
Intentando escudriñar mas adentro, también encontramos una dimensión personal – literal de Lázaro-Persona: que tiene un nombre – al contrario del rico anónimo, cuyo nombre no importa – quien intenta sobrevivir con menos de un dólar al día – es decir los y las indigentes – los niños, las niñas, adolescentes y jóvenes en situación de calle o aquellos afectados por la violencia, los campesinos que sus tierras han sido abandonadas, expropiadas o robadas, los y las trabajadoras del sexo, las y los mendigos que encontramos por todas partes, las personas infectadas con el VIH, las empleadas de maquila, las personas que ejercen algún tipo de sub-empleo… y la lista se nos podría alargar mucho mas, dando paso a un sin número de personas – con nombre – que por alguna razón se les excluye por su condición, les vemos llagas donde no las tienen, las vemos como inútiles que deben ser exterminados o escondidos, se les ve como un fastidio, se les da a entender que un animal vale mucho más que ellos y ellas, se les arrebata la dignidad con violencia y de manera premeditada… no tienen acceso incluso a las migajas que caen de las mesas arregladas con esplendidez por los ricos anónimos que perpetuán un sistema de injusticia movido por intereses mezquinos…
¿Será que todas estas situaciones no son lo suficiente mente evidentes como para que reine la vida?, ¿hay alguna esperanza para Lázaro – El Salvador, Lázaro – Comunidad y Lázaro – Persona?, ¿cuál debería ser el papel de la iglesia frente a estas problemáticas reales?... como escribe Pablo desde la cárcel poco después del año 60 d.C.:
Y la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús. Por último, hermanos, ocúpense de cuanto es verdadero y noble, justo y puro, amable y loable, de toda virtud y todo valor. Lo que aprendieron y recibieron, escucharon y vieron en mí pónganlo en práctica. Y el Dios de la paz estará con ustedes.
Filipenses 4,7-9.
Que nuestras oraciones y acciones sean en base a que ya no continúen habiendo mas Lázaros en nuestra historia nacional y universal, trayendo justicia, paz, reconciliación, seguridad pública y ciudadana, oportunidades de vida a quienes se les ha negado hasta el momento…
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
Podemos iniciar con el siguiente paralelo: “Lázaro El Salvador” – u otro país – que está enfermo, con serias llagas muy visibles, provocadas por serias infecciones, que causan dolor y malestar, son los aspectos que han resaltado como: la grave crisis económica, el alto costo de la vida, la violencia endémica en todas sus dimensiones, fenómenos que nos tienen sumidos en un severo pesimismo, que se nos obliga en la mayoría de los casos a mendigar las migajas, las sobras, los desechos que los países desarrollados quieren tirarnos con el fin – según los discursos geopolíticos – de ayudarnos…
Adentrándonos a otra dimensión de este breve análisis, hablemos de “Lázaro Comunidad”, que se ve manifestado en nuestras comunidades rurales y urbanas, en donde puede verse a simple vista que están enfermas, llagadas, con dolor y con hambre, por la precariedad en la que viven, las migajas de las personas acomodadas no llegan hasta estos ghettos, las migajas de las autoridades tampoco se dignan a caer en esos suelos, en donde yace la muerte y la desesperación apiladas en estos grupos humanos donde se ven las grandes desigualdades entre pobres y ricos, los únicos compañeros pareciera que son no-personas, pareciera que son animales – perros – que lamen para aliviar esas llagas causadas por la miseria que provoca el sistema…
Intentando escudriñar mas adentro, también encontramos una dimensión personal – literal de Lázaro-Persona: que tiene un nombre – al contrario del rico anónimo, cuyo nombre no importa – quien intenta sobrevivir con menos de un dólar al día – es decir los y las indigentes – los niños, las niñas, adolescentes y jóvenes en situación de calle o aquellos afectados por la violencia, los campesinos que sus tierras han sido abandonadas, expropiadas o robadas, los y las trabajadoras del sexo, las y los mendigos que encontramos por todas partes, las personas infectadas con el VIH, las empleadas de maquila, las personas que ejercen algún tipo de sub-empleo… y la lista se nos podría alargar mucho mas, dando paso a un sin número de personas – con nombre – que por alguna razón se les excluye por su condición, les vemos llagas donde no las tienen, las vemos como inútiles que deben ser exterminados o escondidos, se les ve como un fastidio, se les da a entender que un animal vale mucho más que ellos y ellas, se les arrebata la dignidad con violencia y de manera premeditada… no tienen acceso incluso a las migajas que caen de las mesas arregladas con esplendidez por los ricos anónimos que perpetuán un sistema de injusticia movido por intereses mezquinos…
¿Será que todas estas situaciones no son lo suficiente mente evidentes como para que reine la vida?, ¿hay alguna esperanza para Lázaro – El Salvador, Lázaro – Comunidad y Lázaro – Persona?, ¿cuál debería ser el papel de la iglesia frente a estas problemáticas reales?... como escribe Pablo desde la cárcel poco después del año 60 d.C.:
Y la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús. Por último, hermanos, ocúpense de cuanto es verdadero y noble, justo y puro, amable y loable, de toda virtud y todo valor. Lo que aprendieron y recibieron, escucharon y vieron en mí pónganlo en práctica. Y el Dios de la paz estará con ustedes.
Filipenses 4,7-9.
Que nuestras oraciones y acciones sean en base a que ya no continúen habiendo mas Lázaros en nuestra historia nacional y universal, trayendo justicia, paz, reconciliación, seguridad pública y ciudadana, oportunidades de vida a quienes se les ha negado hasta el momento…
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
martes, 18 de enero de 2011
¡¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
¿Le han dicho esa expresión a usted el 31 de diciembre a las 12:00 de la noche o en las primeras horas del día siguiente? Bueno, algunos lo siguen diciendo aún durante todo el mes de enero.
Mi padre me enseñó desde mi infancia, más por la dolorosa pobreza en que vivíamos, que “un nuevo año inicia cualquier día”. Como respuesta a las preguntas que mi inocencia infantil hacía de qué porqué nosotros no teníamos un vestido nuevo que estrenar, o un pollo que cenar a medianoche el 31 de diciembre, me dio esta respuesta que marcó mi vida y que me ha ayudado a no sucumbir al consumismo nefasto que el sistema globalizante impone, sobre todo en el último mes del año.
Hace un año, en el cierre del año 2009 el oír “Feliz año nuevo” no fue la excepción; sin embargo cabe preguntarnos: ¿Fue feliz el año 2010? ¿Para quién o quiénes? Solamente retomo lo siguiente:
ENCUESTA IUDOP (Instituto Universitario de Opinión Pública) MAYO 2010 (algunos hallazgos)
Situación Económica: Sigue igual 33.4%; Ha empeorado 41.8%
Corrupción: Sigue igual 26.6 %; Ha empeorado 34.8%;
Delincuencia: Sigue igual 20.3 %; Ha aumentado 63.3%
Deterioro del medio ambiente: Sigue igual 33.8 %; Ha aumentado29.8 %
Encuesta IUDOP noviembre de 2010(Lo más relevante):
Situación Económica: Un poco más de la mitad cree que la pobreza aumentó
Delincuencia: Ha aumentado 56.9
Datos que son parte de una realidad dura, fría y que no produce felicidad sobre todo para la gran mayoría de nuestro pueblo.
Y nosotros como iglesia ¿qué? Tenemos la enorme responsabilidad que la Iglesia Evangélica goza de una credibilidad del 37.1% en nuestro país. En la misma encuesta de IUDOP del mes de noviembre fuimos ubicados en el 3er lugar de las instituciones con mayor credibilidad. Esto debe ponernos a pensar en qué estamos haciendo para revertir esta dura realidad que mantiene a los más vulnerables en zozobra día a día.
Por supuesto que cambiar esta realidad, modificarla, disminuir los índices de delincuencia, de pobreza, de vulnerabilidad no es tarea de un año, ni de una persona o grupo. Es una enorme tarea en la cual debemos involucrarnos todos.
¿Por qué no ponernos como meta hacer feliz por lo menos a un niño (a) a una familia en este año 2011?
Nuestro Maestro, Jesucristo, fue experto en cambiar la realidad de los seres humanos de quienes sabía eran los más vulnerables. La cambió a miles que no tenían que comer a partir de la inocencia de un muchacho que dijo “tengo 5 panes y 2 pececillos” (San Juan 6: 2-12)
Tú y yo podemos cambiar la vida de más de un ser humano este año. Y así con justa razón, con la satisfacción de haberlo hecho, le podrás abrazar al filo del cierre de este año, sí lo finalizamos, y decirle ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
Carmen de Castro
Mi padre me enseñó desde mi infancia, más por la dolorosa pobreza en que vivíamos, que “un nuevo año inicia cualquier día”. Como respuesta a las preguntas que mi inocencia infantil hacía de qué porqué nosotros no teníamos un vestido nuevo que estrenar, o un pollo que cenar a medianoche el 31 de diciembre, me dio esta respuesta que marcó mi vida y que me ha ayudado a no sucumbir al consumismo nefasto que el sistema globalizante impone, sobre todo en el último mes del año.
Hace un año, en el cierre del año 2009 el oír “Feliz año nuevo” no fue la excepción; sin embargo cabe preguntarnos: ¿Fue feliz el año 2010? ¿Para quién o quiénes? Solamente retomo lo siguiente:
ENCUESTA IUDOP (Instituto Universitario de Opinión Pública) MAYO 2010 (algunos hallazgos)
Situación Económica: Sigue igual 33.4%; Ha empeorado 41.8%
Corrupción: Sigue igual 26.6 %; Ha empeorado 34.8%;
Delincuencia: Sigue igual 20.3 %; Ha aumentado 63.3%
Deterioro del medio ambiente: Sigue igual 33.8 %; Ha aumentado29.8 %
Encuesta IUDOP noviembre de 2010(Lo más relevante):
Situación Económica: Un poco más de la mitad cree que la pobreza aumentó
Delincuencia: Ha aumentado 56.9
Datos que son parte de una realidad dura, fría y que no produce felicidad sobre todo para la gran mayoría de nuestro pueblo.
Y nosotros como iglesia ¿qué? Tenemos la enorme responsabilidad que la Iglesia Evangélica goza de una credibilidad del 37.1% en nuestro país. En la misma encuesta de IUDOP del mes de noviembre fuimos ubicados en el 3er lugar de las instituciones con mayor credibilidad. Esto debe ponernos a pensar en qué estamos haciendo para revertir esta dura realidad que mantiene a los más vulnerables en zozobra día a día.
Por supuesto que cambiar esta realidad, modificarla, disminuir los índices de delincuencia, de pobreza, de vulnerabilidad no es tarea de un año, ni de una persona o grupo. Es una enorme tarea en la cual debemos involucrarnos todos.
¿Por qué no ponernos como meta hacer feliz por lo menos a un niño (a) a una familia en este año 2011?
Nuestro Maestro, Jesucristo, fue experto en cambiar la realidad de los seres humanos de quienes sabía eran los más vulnerables. La cambió a miles que no tenían que comer a partir de la inocencia de un muchacho que dijo “tengo 5 panes y 2 pececillos” (San Juan 6: 2-12)
Tú y yo podemos cambiar la vida de más de un ser humano este año. Y así con justa razón, con la satisfacción de haberlo hecho, le podrás abrazar al filo del cierre de este año, sí lo finalizamos, y decirle ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
Carmen de Castro
miércoles, 12 de enero de 2011
¡CELEBRACIÓN Y ESPERANZA!
Nuestra juventud, al igual que todas aquellas personas que estamos inmersas en las diferentes actividades productivas – vistas en sentido amplio e integral – guardamos algún tipo de recelo ante la realidad tan abrumadora por todo lo circundante con relación a los temas relacionados con las oportunidades que se nos generan y aquellas que se nos cierran, además de la incertidumbre de no tener suficiente sustento para construir una mejor nación en donde se abran propuestas reales en todo sentido… la demagogia de políticos, economistas y grandes expertos, se convierten en discursos sin validez ante nuestra realidad, palabras cargadas de frialdad y elocuencia, como lo dicho por Pablo en la primera carta a los Corintios: …soy como una campana que resuena o un platillo estruendoso (1ª Corintios 13,1b).
El desencanto – por parte nuestra – y el cinismo – por parte de los dirigentes públicos, nos llevan a una dualidad hasta cierto punto agonizante, que impulsa a un choque entre lo que se hace y lo que se dice, una falta de ética terrible, lo que se llama popularmente una doble moral, de la que estamos cansados y cansadas hasta el hastío, sin saber en algún momento como invalidar esos planteamientos nefastos que se nos hacen llegar por diferentes medios… la ausencia de propuestas integrales con relación a la seguridad pública, los graves problemas en nuestra economía, el alto costo de la vida, la marginación o apartheid social que vivimos y el grave deterioro del medio ambiente no se arreglan con esa verborrea sin sentido en la que se prestan algunos de los medios de comunicación.
A pesar de los inconvenientes que no les vemos ninguna salida, es necesario recobrar la esperanza (ἐλπίς = elpis), debido a que en el sistema de cosas en el que nos intentamos desenvolver, siguen habiendo luces que nos conllevan a la justicia, la paz y la armonía, valores tan necesarios para realmente reconstruir nuestro país desde la visión sencilla de las personas comunes, ir generando una nueva vida que sirva para ser verdaderamente seres humanos, sin ansias de protagonismo y dominación de un grupo reducido sobre otro. Esto a simple vista puede parecer una concepción romántica y es probable que para algunas personas se analice como irreal, pero es preciso también recordar que las nuevas propuestas nacen de esa manera, al inicio como algo utópico, risible, inalcanzable que encuentra su culmen en la fuerza de voluntad y optimismo de ciertos y ciertas inconformistas…
Quizás en un inicio es necesaria la labor del Espíritu de vida con nosotros y nosotras, luego se hace necesaria la fuerza de voluntad de quienes creemos en los cambios reales desde la gente sin poder, quienes no tienen voz o constantemente se les calla, entrar en un dialogo franco y sincero, que genere con toda honestidad transformación en las vidas, las familias, las comunidades y más aún que sensibilice a la iglesia en su labor evangelizadora, encontrar en “el otro” o “la otra” a nuestro hermano o hermana, ese es el gran desafío que enfrentamos constantemente dar esperanza y propiciar buenas noticias en un contexto de exclusión y violencia desmedida y endémica, donde las virtudes que conllevan el seguimiento de Jesús nos confrontan aún frente a la persecución (Gálatas 5,22-23).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
El desencanto – por parte nuestra – y el cinismo – por parte de los dirigentes públicos, nos llevan a una dualidad hasta cierto punto agonizante, que impulsa a un choque entre lo que se hace y lo que se dice, una falta de ética terrible, lo que se llama popularmente una doble moral, de la que estamos cansados y cansadas hasta el hastío, sin saber en algún momento como invalidar esos planteamientos nefastos que se nos hacen llegar por diferentes medios… la ausencia de propuestas integrales con relación a la seguridad pública, los graves problemas en nuestra economía, el alto costo de la vida, la marginación o apartheid social que vivimos y el grave deterioro del medio ambiente no se arreglan con esa verborrea sin sentido en la que se prestan algunos de los medios de comunicación.
A pesar de los inconvenientes que no les vemos ninguna salida, es necesario recobrar la esperanza (ἐλπίς = elpis), debido a que en el sistema de cosas en el que nos intentamos desenvolver, siguen habiendo luces que nos conllevan a la justicia, la paz y la armonía, valores tan necesarios para realmente reconstruir nuestro país desde la visión sencilla de las personas comunes, ir generando una nueva vida que sirva para ser verdaderamente seres humanos, sin ansias de protagonismo y dominación de un grupo reducido sobre otro. Esto a simple vista puede parecer una concepción romántica y es probable que para algunas personas se analice como irreal, pero es preciso también recordar que las nuevas propuestas nacen de esa manera, al inicio como algo utópico, risible, inalcanzable que encuentra su culmen en la fuerza de voluntad y optimismo de ciertos y ciertas inconformistas…
Quizás en un inicio es necesaria la labor del Espíritu de vida con nosotros y nosotras, luego se hace necesaria la fuerza de voluntad de quienes creemos en los cambios reales desde la gente sin poder, quienes no tienen voz o constantemente se les calla, entrar en un dialogo franco y sincero, que genere con toda honestidad transformación en las vidas, las familias, las comunidades y más aún que sensibilice a la iglesia en su labor evangelizadora, encontrar en “el otro” o “la otra” a nuestro hermano o hermana, ese es el gran desafío que enfrentamos constantemente dar esperanza y propiciar buenas noticias en un contexto de exclusión y violencia desmedida y endémica, donde las virtudes que conllevan el seguimiento de Jesús nos confrontan aún frente a la persecución (Gálatas 5,22-23).
Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación
martes, 4 de enero de 2011
Un día más
Lilibeth Contreras de Castro
Corriendo de un lado a otro en el centro de la ciudad capital, caminando en medio del grito de los vendedores que buscan el sustento diario, y que aprovechan la temporada navideña para llevar unos dólares más a casa.
Muchos cayendo en la publicidad engañosa y comprando a diestra y siniestra sin parar, otros argumentando que la tarjeta de crédito todavía “aguanta” un poco y de manera desenfrenada compran el famoso “estreno” u otras cosas, ¿necesitarán realmente lo que compran?
En ese ir y venir de la sociedad salvadoreña, se encuentran los que sí tienen acceso a pequeños o grandes ingresos, pero también cerca, no muy lejos, están los que nunca, durante todo el 2010, se les dio la oportunidad laboral o académica, están los que con dificultades llevaron el sustento diario a los hogares, están muchas madres solteras que con grandes esfuerzos lucharon incansablemente por sacar adelante a sus hijos e hijas.
Un día más, un día cualquiera, para aquellos que su casa es una de las principales calles de San Salvador, su cama una acera y el abrigo para las noches frías, un pedazo de cartón o plástico. Mientras esto sucede, leer en otros periódicos, cuál será la comida de las celebraciones de fin de año para artistas famosos, es como querer tapar con un dedo la realidad de muchas personas que deambulan en las calles, sin familia, sin el amor de sus seres queridos y sin mayores expectativas que las cosas pueden cambiar para ellos.
En el ir y venir de estos días el pensar en estas personas excluidas, no se vuelve tema de agenda, la misma sociedad de consumo que invita a celebrar, a comprar, vuelve a las personas indiferentes a esta realidad.
Pero aún hay tiempo para dejar de lado estas actitudes y compartir el pan con el hambriento, el abrigo con el que no lo tiene y gestionar para que estas personas puedan tener una vida digna.
Recordar a un Jesús que nació en un pesebre es bueno, pero recordarlo como el que se movió por las calles, que llegó donde los leprosos(que en la actualidad pueden ser las personas con VIH), que llegó a darles esperanza a las trabajadoras del sexo, que abrazó a los niños de su época, que dignificó a la mujer que estaba excluida por la sociedad del momento; esto es mejor que dejarlo acostado en un humilde pesebre, y cuanto más cuando recordamos estas palabras: “Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes”(Evangelio de Lucas 1:52).
Que no sea un día más, sin esperanza, sin cambios, sino un día, un presente y un futuro esperanzador para las y los excluidos por la falta de oportunidades.
Corriendo de un lado a otro en el centro de la ciudad capital, caminando en medio del grito de los vendedores que buscan el sustento diario, y que aprovechan la temporada navideña para llevar unos dólares más a casa.
Muchos cayendo en la publicidad engañosa y comprando a diestra y siniestra sin parar, otros argumentando que la tarjeta de crédito todavía “aguanta” un poco y de manera desenfrenada compran el famoso “estreno” u otras cosas, ¿necesitarán realmente lo que compran?
En ese ir y venir de la sociedad salvadoreña, se encuentran los que sí tienen acceso a pequeños o grandes ingresos, pero también cerca, no muy lejos, están los que nunca, durante todo el 2010, se les dio la oportunidad laboral o académica, están los que con dificultades llevaron el sustento diario a los hogares, están muchas madres solteras que con grandes esfuerzos lucharon incansablemente por sacar adelante a sus hijos e hijas.
Un día más, un día cualquiera, para aquellos que su casa es una de las principales calles de San Salvador, su cama una acera y el abrigo para las noches frías, un pedazo de cartón o plástico. Mientras esto sucede, leer en otros periódicos, cuál será la comida de las celebraciones de fin de año para artistas famosos, es como querer tapar con un dedo la realidad de muchas personas que deambulan en las calles, sin familia, sin el amor de sus seres queridos y sin mayores expectativas que las cosas pueden cambiar para ellos.
En el ir y venir de estos días el pensar en estas personas excluidas, no se vuelve tema de agenda, la misma sociedad de consumo que invita a celebrar, a comprar, vuelve a las personas indiferentes a esta realidad.
Pero aún hay tiempo para dejar de lado estas actitudes y compartir el pan con el hambriento, el abrigo con el que no lo tiene y gestionar para que estas personas puedan tener una vida digna.
Recordar a un Jesús que nació en un pesebre es bueno, pero recordarlo como el que se movió por las calles, que llegó donde los leprosos(que en la actualidad pueden ser las personas con VIH), que llegó a darles esperanza a las trabajadoras del sexo, que abrazó a los niños de su época, que dignificó a la mujer que estaba excluida por la sociedad del momento; esto es mejor que dejarlo acostado en un humilde pesebre, y cuanto más cuando recordamos estas palabras: “Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes”(Evangelio de Lucas 1:52).
Que no sea un día más, sin esperanza, sin cambios, sino un día, un presente y un futuro esperanzador para las y los excluidos por la falta de oportunidades.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Pequeña Reseña Histórica de Fundación Semilla de Mostaza.
El inicio
Todo comenzó cuando Dios me fue conduciendo poco a poco, siendo instruido continuamente por diferentes fuentes como por ejemplo; la EdT (Estrategia de Transformación) con su contenido Salmos de la calle de la Iglesia reformada, quien trabaja con Jóvenes y familia en situación de riesgo y vulnerabilidad en extrema pobreza; CETI (Centro de Estudios Teológicos Interdisciplinarios) con sus cuatro módulos: Iglesia, Familia, Trabajo y Sociedad, y los demás estudios que El Señor me permitió efectuar, siendo estos de mayor impacto en mi vida ministerial.
Siempre he tenido por la gracia de Dios una pasión por trabajar por los más débiles, menospreciados, marginados, los menos, los últimos y los perdidos. Por aquellos que Jesús presto mucha atención y dedicación durante su ministerio terrenal, los busco, encontró y los incluyo en sus planes de amor. Obviamente por lo antes mencionado.
Esto me condujo a unirme con unos jóvenes que estaban trabajando con niñas, niños y jóvenes en situación de calle, creando un comité el cual denominamos “Comité en Acción con Valores del Reino” con sus siglas CAVAR. Este comité llego a consolidarse, de tal manera que se fortaleció con un grupo de personas creyentes de diferentes profesiones (multidisciplinario), lo cual vino hacer de mucha bendición.
Delimitación del trabajo
Estando en esta condición, sentí un deseo profundo de trasladarme a las comunidades las Iberias, la Independencia, la Naval, San Juan Bosco, las Mercedes etc. Las cuales son comunidades de alto riesgo, ya que siendo pastor de otra zona, asistía a dichas comunidades con algunas actividades como por ejemplo: Torneos de Futbol, Brigadas medicas etc. Cuando llegue en la primera semana de Julio de 2009 a dichas comunidades, elegí como centro de operaciones la comunidad las Iberias, por ser una de las comunidades más violenta del municipio del gran San Salvador, predominando la mara salva trucha en dicha comunidad. Esto me llevo a tener el deseo profundo de trabajar para rescatar a algunos de ellos.
Como pastor de zona en Iglesia Elim, la cual trabaja con células, porque es una Iglesia celular, tengo a cargo líder y lideresas, como también supervisores de células en las antes mencionadas comunidades. Lo primero que hice fue hacer un censo de toda la población de las Iberias, esto me condujo a tener una mejor apreciación de todas las necesidades básicas que sufren estas comunidades de alto riesgo, también hubo en mi una profunda concientización y sensibilización por trabajar por los más necesitados.
Fue así como encontré una comunal en la comunidad las Iberias “C2” donde reunirme con todos los lides/lideresas y supervisores de células, porque como pastor de zona de Iglesia Elim la cual trabaja con células, nos reunimos los lunes semanalmente, para planificar y evaluar los resultados semanales con relación a las células, también se imparte una pequeña reflexión bíblica.
Cierto lunes me encontraba frente a los servidores para tener una reflexión teológica, por unos instantes me quede observándolos y se me vino a la mente algunos proyectos, como por ejemplo una panadería, granja, huertos caseros por mencionar algunos, les transmití dicha proyección pero algunos se mostraron apáticos y otros se alegraron, fue así como inicie hablar de ellos continuamente, pasaban los días, y en mi se creaba cada día una inquietud que me hacía perder a veces el sueño, pensaba de noche, de día, cada instante: ¿cómo se podrían llevar a cabo tales sueños?
La inspiración
Cierta vez estando reunidos en la comunal, día lunes como lo acostumbrado, se me vino a la mente aquella parábola de Semilla de Mostaza que se encuentra en el evangelio según Mateo capítulo 13, me impacto tanto que inmediatamente les dije a todos: ¡así le voy a llamar a los proyectos que tengo en mente: Semilla de Mostaza!
A partir de entonces siempre hablaba del proyecto Semilla de Mostaza. Comencé a trabajar teniendo como meta la pandilla con fines de inserción. La primera actividad que me propuse fue compartir una cena navideña con ellos junto a sus familiares, esta se llevo a cabo el 22 de Diciembre de 2009 en la comunal de la Iberia “C1” con el apoyo de nuestro Pastor General Hno. Mario Vega quien proporciono los fondos para el evento.
Apertura de proyectos
El pastor Mario se reunió con los principales jóvenes que estaban al frente de la pandilla, y se llevo a cabo la planificación de la panadería. Al pasar los meses el proyecto se hiso realidad, inaugurándose el 13 de mayo de 2010. Con fondos de Iglesia Shalom de los Estados Unidos, donde nuestro Hno. Guillermo Castañeda en representación de la misma y con fondos propios de nuestro Pastor Mario Vega, se realizo un culto de apertura cortando la cinta simbólica nuestro pastor general, iniciando el Proyecto denominado: Panadería Semilla de Mostaza, con el slogan “Al servicio del Reino de Dios en la Comunidad”: ¡que sabroso producto de la panadería Semilla de Mostaza!, único por ser una bendición para la comunidad.
Pero esto solamente era el inicio de lo que El Señor estaba haciendo, porque a los dos meses y medio aproximadamente estábamos inaugurando el proyecto de Lejía Semilla de Mostaza, esto fue gracias al patrocinio de la asociación de profesionales cristianos de Iglesia Elim liderada por el abogado y notario José Amílcar, quien fue precisamente el que nos dio esta herramienta y la capacitación de la misma.
Este proyecto inicia el martes 03 de agosto del mismo año 2010, en horas de la tarde, beneficiando a la comunidad. Hasta el día de hoy.
Una de las personas que quieren obtener ganancias para poder asimismo satisfacer sus necesidades de alguna manera ha sido la lideresa Rosa María en el proceso de aprendizaje, facilitado por el abogado Amílcar Rodríguez, director de la Asociación de Profesionales de Iglesia Elim (ASPRIEL).
Aportes importantes
Estando en este proceso Dios me permitió conocer a Hna. Claudia Gómez y su familia que vinieron a ser una bendición para estos proyectos comunitarios, ya que sus múltiples profesiones los han ofrecido para la gloria de Dios. Iniciamos con ella una inquietud más ambiciosa, la cual era crear una fundación con la finalidad de poder abarcar todos los proyectos, tales como: CAVAR (Comité en Acción con Valores del Reino) donde se trabaja con la niñez y adolescencia en situación de calle, Panadería y Lejía Semilla de Mostaza.
Posterior a esto se vinieron adhiriendo otras personas para la formación de la fundación ellos fueron: Salomón Medina Coordinador de la Estrategia de Transformación (EdT) en El Salvador de Casa Semillas, Emerson Araujo, Trabajador Social del Instituto Salvadoreño de la Niñez y Adolescencia (ISNA), Francisco Antonio Ferrer, Coordinador de la Asociación Zurita San Salvador, Roney Linares, contador general y supervisor de células de la comunidad las Iberias. Libia Brendali, coordinadora de privilegios de la Corporación Cristiana de Radio Iglesia Elim, y encargada de comunicaciones dentro de la Fundación Elim (FUNDELIM). Y otras personas más que se agregan como colaboradores voluntarios. A Dios sea la gloria por ellos. Estando ya organizados con un equipo multidisciplinarios, comienzo a trabajar los otros dos ejes importantes contra la violencia los cuales son: La prevención y el seguimiento ya que la reinserción me había dado resultados positivos gracias a Dios, sacando de la pandilla a cinco jóvenes, Expreso ante ello mi gratitud a todas y todos los que me apoyaron desde el principio ¡su apoyo fue fundamental!
Proyecciones
Pensando siempre como disminuir la violencia en esas zonas marginales, se me vino a la mente como trabajar los niños y niñas en extrema pobreza y en situación difícil, El Señor me puso en mi corazón reunirlos en sus diferentes comunidades y ponerles una escuelita, la primera en una comunal de las Iberias y la otra en comunidad la naval. La primera tener una parvulario y en la segunda del primer ciclo hasta el segundo.
Así, fue como la Hna. Claudia Gómez inicio el proceso en la Educación, nombrándola como coordinadora de los proyectos Educacionales. Los avances han sido maravillosos y El Señor nos ha sorprendido grandemente, de tal manera que se estableció las diferentes directivas en las Iberias y Naval, donde ya tenemos ciento veinte niñas y niños que han entregado sus respectivos documentos para dar inicio de clases el 17 de enero de 2011. Con esto nos consolidamos como Fundación Elim (FUNDELIM).
Estamos a punto de inaugurar la Escuelita “Semilla de Mostaza” de la Fundación (FUNDELIM), sin fines de lucro, esto lo tenemos programado:
Fecha: 15 de Enero 2011.
Lugar: Comunidad las Iberias.
Local: Cancha de futbol rápido.
Hora: 5 P.M
Para lo cual quisiéramos de su valioso apoyo en oración para que sea El Señor, quien sea glorificado en este proyecto que contribuirá para la prevención de la violencia y contribuir a una cultura de paz en nuestro país.
Agradecimientos
Le doy gracias al Dador de la Vida, por darme el privilegio de servir a los desprotegidos, marginados, excluidos, pobres, angustiados, familias en situaciones de vulnerabilidad, jóvenes en alto riesgo, los mal llamados: menos, últimos y perdidos a quienes nos debemos y por los cuales son nuestra razón de ser.
Gracias a todos y a todas las personas que han hecho este sueño realidad, por seguir soñando para qué los valores del Reino puedan ser una bendición para todas aquellas personas que se encuentran en un estado precario, puedan experimentar y disfrutar de una mejora en su calidad de vida.
Estos son mis deseos más profundos…
Pedro Landaverde Centes.
Pastor y Director Proyecto
Semilla de Mostaza
Todo comenzó cuando Dios me fue conduciendo poco a poco, siendo instruido continuamente por diferentes fuentes como por ejemplo; la EdT (Estrategia de Transformación) con su contenido Salmos de la calle de la Iglesia reformada, quien trabaja con Jóvenes y familia en situación de riesgo y vulnerabilidad en extrema pobreza; CETI (Centro de Estudios Teológicos Interdisciplinarios) con sus cuatro módulos: Iglesia, Familia, Trabajo y Sociedad, y los demás estudios que El Señor me permitió efectuar, siendo estos de mayor impacto en mi vida ministerial.
Siempre he tenido por la gracia de Dios una pasión por trabajar por los más débiles, menospreciados, marginados, los menos, los últimos y los perdidos. Por aquellos que Jesús presto mucha atención y dedicación durante su ministerio terrenal, los busco, encontró y los incluyo en sus planes de amor. Obviamente por lo antes mencionado.
Esto me condujo a unirme con unos jóvenes que estaban trabajando con niñas, niños y jóvenes en situación de calle, creando un comité el cual denominamos “Comité en Acción con Valores del Reino” con sus siglas CAVAR. Este comité llego a consolidarse, de tal manera que se fortaleció con un grupo de personas creyentes de diferentes profesiones (multidisciplinario), lo cual vino hacer de mucha bendición.
Delimitación del trabajo
Estando en esta condición, sentí un deseo profundo de trasladarme a las comunidades las Iberias, la Independencia, la Naval, San Juan Bosco, las Mercedes etc. Las cuales son comunidades de alto riesgo, ya que siendo pastor de otra zona, asistía a dichas comunidades con algunas actividades como por ejemplo: Torneos de Futbol, Brigadas medicas etc. Cuando llegue en la primera semana de Julio de 2009 a dichas comunidades, elegí como centro de operaciones la comunidad las Iberias, por ser una de las comunidades más violenta del municipio del gran San Salvador, predominando la mara salva trucha en dicha comunidad. Esto me llevo a tener el deseo profundo de trabajar para rescatar a algunos de ellos.
Como pastor de zona en Iglesia Elim, la cual trabaja con células, porque es una Iglesia celular, tengo a cargo líder y lideresas, como también supervisores de células en las antes mencionadas comunidades. Lo primero que hice fue hacer un censo de toda la población de las Iberias, esto me condujo a tener una mejor apreciación de todas las necesidades básicas que sufren estas comunidades de alto riesgo, también hubo en mi una profunda concientización y sensibilización por trabajar por los más necesitados.
Fue así como encontré una comunal en la comunidad las Iberias “C2” donde reunirme con todos los lides/lideresas y supervisores de células, porque como pastor de zona de Iglesia Elim la cual trabaja con células, nos reunimos los lunes semanalmente, para planificar y evaluar los resultados semanales con relación a las células, también se imparte una pequeña reflexión bíblica.
Cierto lunes me encontraba frente a los servidores para tener una reflexión teológica, por unos instantes me quede observándolos y se me vino a la mente algunos proyectos, como por ejemplo una panadería, granja, huertos caseros por mencionar algunos, les transmití dicha proyección pero algunos se mostraron apáticos y otros se alegraron, fue así como inicie hablar de ellos continuamente, pasaban los días, y en mi se creaba cada día una inquietud que me hacía perder a veces el sueño, pensaba de noche, de día, cada instante: ¿cómo se podrían llevar a cabo tales sueños?
La inspiración
Cierta vez estando reunidos en la comunal, día lunes como lo acostumbrado, se me vino a la mente aquella parábola de Semilla de Mostaza que se encuentra en el evangelio según Mateo capítulo 13, me impacto tanto que inmediatamente les dije a todos: ¡así le voy a llamar a los proyectos que tengo en mente: Semilla de Mostaza!
A partir de entonces siempre hablaba del proyecto Semilla de Mostaza. Comencé a trabajar teniendo como meta la pandilla con fines de inserción. La primera actividad que me propuse fue compartir una cena navideña con ellos junto a sus familiares, esta se llevo a cabo el 22 de Diciembre de 2009 en la comunal de la Iberia “C1” con el apoyo de nuestro Pastor General Hno. Mario Vega quien proporciono los fondos para el evento.
Apertura de proyectos
El pastor Mario se reunió con los principales jóvenes que estaban al frente de la pandilla, y se llevo a cabo la planificación de la panadería. Al pasar los meses el proyecto se hiso realidad, inaugurándose el 13 de mayo de 2010. Con fondos de Iglesia Shalom de los Estados Unidos, donde nuestro Hno. Guillermo Castañeda en representación de la misma y con fondos propios de nuestro Pastor Mario Vega, se realizo un culto de apertura cortando la cinta simbólica nuestro pastor general, iniciando el Proyecto denominado: Panadería Semilla de Mostaza, con el slogan “Al servicio del Reino de Dios en la Comunidad”: ¡que sabroso producto de la panadería Semilla de Mostaza!, único por ser una bendición para la comunidad.
Pero esto solamente era el inicio de lo que El Señor estaba haciendo, porque a los dos meses y medio aproximadamente estábamos inaugurando el proyecto de Lejía Semilla de Mostaza, esto fue gracias al patrocinio de la asociación de profesionales cristianos de Iglesia Elim liderada por el abogado y notario José Amílcar, quien fue precisamente el que nos dio esta herramienta y la capacitación de la misma.
Este proyecto inicia el martes 03 de agosto del mismo año 2010, en horas de la tarde, beneficiando a la comunidad. Hasta el día de hoy.
Una de las personas que quieren obtener ganancias para poder asimismo satisfacer sus necesidades de alguna manera ha sido la lideresa Rosa María en el proceso de aprendizaje, facilitado por el abogado Amílcar Rodríguez, director de la Asociación de Profesionales de Iglesia Elim (ASPRIEL).
Aportes importantes
Estando en este proceso Dios me permitió conocer a Hna. Claudia Gómez y su familia que vinieron a ser una bendición para estos proyectos comunitarios, ya que sus múltiples profesiones los han ofrecido para la gloria de Dios. Iniciamos con ella una inquietud más ambiciosa, la cual era crear una fundación con la finalidad de poder abarcar todos los proyectos, tales como: CAVAR (Comité en Acción con Valores del Reino) donde se trabaja con la niñez y adolescencia en situación de calle, Panadería y Lejía Semilla de Mostaza.
Posterior a esto se vinieron adhiriendo otras personas para la formación de la fundación ellos fueron: Salomón Medina Coordinador de la Estrategia de Transformación (EdT) en El Salvador de Casa Semillas, Emerson Araujo, Trabajador Social del Instituto Salvadoreño de la Niñez y Adolescencia (ISNA), Francisco Antonio Ferrer, Coordinador de la Asociación Zurita San Salvador, Roney Linares, contador general y supervisor de células de la comunidad las Iberias. Libia Brendali, coordinadora de privilegios de la Corporación Cristiana de Radio Iglesia Elim, y encargada de comunicaciones dentro de la Fundación Elim (FUNDELIM). Y otras personas más que se agregan como colaboradores voluntarios. A Dios sea la gloria por ellos. Estando ya organizados con un equipo multidisciplinarios, comienzo a trabajar los otros dos ejes importantes contra la violencia los cuales son: La prevención y el seguimiento ya que la reinserción me había dado resultados positivos gracias a Dios, sacando de la pandilla a cinco jóvenes, Expreso ante ello mi gratitud a todas y todos los que me apoyaron desde el principio ¡su apoyo fue fundamental!
Proyecciones
Pensando siempre como disminuir la violencia en esas zonas marginales, se me vino a la mente como trabajar los niños y niñas en extrema pobreza y en situación difícil, El Señor me puso en mi corazón reunirlos en sus diferentes comunidades y ponerles una escuelita, la primera en una comunal de las Iberias y la otra en comunidad la naval. La primera tener una parvulario y en la segunda del primer ciclo hasta el segundo.
Así, fue como la Hna. Claudia Gómez inicio el proceso en la Educación, nombrándola como coordinadora de los proyectos Educacionales. Los avances han sido maravillosos y El Señor nos ha sorprendido grandemente, de tal manera que se estableció las diferentes directivas en las Iberias y Naval, donde ya tenemos ciento veinte niñas y niños que han entregado sus respectivos documentos para dar inicio de clases el 17 de enero de 2011. Con esto nos consolidamos como Fundación Elim (FUNDELIM).
Estamos a punto de inaugurar la Escuelita “Semilla de Mostaza” de la Fundación (FUNDELIM), sin fines de lucro, esto lo tenemos programado:
Fecha: 15 de Enero 2011.
Lugar: Comunidad las Iberias.
Local: Cancha de futbol rápido.
Hora: 5 P.M
Para lo cual quisiéramos de su valioso apoyo en oración para que sea El Señor, quien sea glorificado en este proyecto que contribuirá para la prevención de la violencia y contribuir a una cultura de paz en nuestro país.
Agradecimientos
Le doy gracias al Dador de la Vida, por darme el privilegio de servir a los desprotegidos, marginados, excluidos, pobres, angustiados, familias en situaciones de vulnerabilidad, jóvenes en alto riesgo, los mal llamados: menos, últimos y perdidos a quienes nos debemos y por los cuales son nuestra razón de ser.
Gracias a todos y a todas las personas que han hecho este sueño realidad, por seguir soñando para qué los valores del Reino puedan ser una bendición para todas aquellas personas que se encuentran en un estado precario, puedan experimentar y disfrutar de una mejora en su calidad de vida.
Estos son mis deseos más profundos…
Pedro Landaverde Centes.
Pastor y Director Proyecto
Semilla de Mostaza
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