jueves, 26 de mayo de 2011

BUSCANDO NUESTRAS RAICES - Jeremías 6,16

Si algo enriquece mi vida cristiana es la oportunidad que tengo, de compartir con diferentes formas de pensar y hacer dentro del cuerpo de Cristo. No hay duda que muchas cosas han cambiado en el mensaje y en la práctica del evangelio hoy en día, pero estas no debe ser excusa para hacer lo malo que algunos hacen.

Palabras como humildad, integridad, simplicidad; parecen no encontrar eco en algunos sectores de la iglesia de hoy en día. Cuando hace varios años atrás tuve por primera vez en mis manos el Pacto de Lausana 1974, me llamo poderosamente la atención lo siguiente: Por una parte está la confesión de fe, es decir, la afirmación de las grandes verdades de nuestra fe bíblica. Por otra parte, está la confesión de fracaso, es decir, aceptar que, en muchos sentidos, los cristianos no vivimos a la altura del llamado de Dios en nuestras vidas.

Es trágico que muchas cosas de las que el Pacto de Lausana llamaba a apartarnos allá por 1974, sean, aún, las mismas que afligen e infectan a la iglesia 36 años después. Pero esto no debe deprimirnos ni paralizarnos. Por el contrario, en lo personal me desafía a volver una vez más a nuestro Dios de gracia, con renovado arrepentimiento y re-consagración en nuestra propia generación.

Jesús todavía llama, a todos los que quieran seguirlo, a negarse a sí mismos, tomar su cruz e identificarse con su nueva comunidad. Los resultados de la evangelización incluyen la obediencia a Cristo, la incorporación en Su iglesia y el servicio responsable en el mundo. Si por alguna razón tratáramos de evitar vivirlas, nuestro mensaje y nuestro método carecerán de integridad y se convertirán en manipulación. Tres cosas constituyen “piedras de tropiezo”, es decir, hacen fallar nuestra evangelización: la falta de fe, la falta de amor y la falta de honestidad. Debe haber integridad entre nuestras palabras y nuestra vida. Y debemos arrepentirnos si no la hay.

Existe otra amenaza la del “crecimiento sin profundidad”, “La superficialidad cristiana se ha convertido en un fenómeno mundial. Muchos convertidos nunca crecen en Cristo” (Texto Ocasional de Lausana No. 3, pág. 40). Esto nos lleva a otro grave problema: “Los líderes nacionales no son más inmunes que los misioneros a los pecados de soberbia, hambre de poder y pomposidad. Así que anhelamos líderes nacionales que manifiesten un estilo cristiano de liderazgo, que se inspiren, no en el gobierno secular, sino en la enseñanza y el ejemplo de Cristo, un liderazgo en términos, no de dominio, sino de servicio” (Texto Ocasional de Lausana No. 3, pág. 39).

La tentación de buscar poder y estatus es muy fuerte, y lamentablemente, muchos líderes evangélicos ceden a ella y no siguen ni la enseñanza, ni el ejemplo de Cristo. El “dominio” por parte de líderes y pastores puede tomar muchas formas dentro de la iglesia misma, entre ellas, el abuso de confianza, la explotación para el beneficio personal, la relegación de la mujer, la manipulación de dinero o personas.

A lo largo de toda la Biblia, Dios llama constantemente a Su pueblo a apartarse de los ídolos del poder, el éxito y la avaricia, y a vivir según Sus exigencias de humildad, integridad y simplicidad. La tentación de impresionar a otros con nuestros logros, habilidades o milagrosos poderes también es muy fuerte. Ansiamos éxito y reconocimiento.

Pero esto lleva fácilmente a distorsionar la verdad y manipular a las personas. Lleva a la deshonestidad en los informes, las finanzas, la vida personal y las relaciones. Necesitamos escuchar nuevamente el constante llamado de la Biblia a la integridad, en público y en privado, en cada rincón de nuestras vidas y ministerios. No hay vida cristiana sin una ética bíblica.

Volvamos a la Palabra de Dios, busquemos en ella la razón, el motivo, el propósito de nuestra existencia y permanencia en el Cuerpo de Cristo. Hagamos planes para este segundo semestre del 2011, tomados de la mano de aquel que tiene cuidado de nosotros: Jesucristo.
Bendiciones.

PASTOR FRANCIS A. BATARSE
IGLESIA CRISTO CENTRO
EL SALVADOR C.A.

jueves, 19 de mayo de 2011

PERSONAS Y NO ALMAS

Parte de la herencia de la cultura griega es ver al ser humano desde sus partes, es así como el reconocido filosofo Platón (aprox. 427 – 347 a. C.) afirma que hay una dualidad ontológica y gnoseológica fundamental. Hay dos órdenes ontológicos diferentes por completo y por tanto, dos órdenes gnoseológicos también igualmente diferentes por completo: el kosmos noetós o mundo inteligible y el kosmos aisthetós o horatós o mundo visible o sensible.

Este visión es muy fascinante e interesante estudiarla en las diferentes tendencias filosóficas y ciencias que ha dado a luz la humanidad en base a su experiencia y reflexión con relación al origen de la vida y los fenómenos de todo tipo que surgen continuamente en el universo conocido, sin embargo es necesario recalcar enfáticamente que esta no es una visión bíblica aunque se nos ha hecho pensar que así es, esto por el hecho de que si continuamos reflexionando en el pensamiento platónico este – sin caer en un reduccionismo absurdo y atroz – puede resumirse bajo la idea de que el mundo invisible de las ideas – del alma o el espíritu – es el bueno, sagrado, puro, lo eterno, y el mundo visible es lo sucio, lo degenerado, lo pasajero, lo carnal, lo irredimible, los corrupto, etc. Todo esto responde a una visión dualista del mundo, muy propia de la filosofía platónica…

En cierto momento a la filosofía se le llegó a considerar como la sirvienta de la teología, por el hecho de que esta – ya sea materialista o idealista – contribuyó a legitimar o deslegitimar algunas cosas que iban o van acordes o en discordia con el sistema de cosas que se impone de parte de quienes tienen interés en seguirse beneficiando de ese sistema. Por ello las estructuras eclesiales muchas veces reproducen las taras y cosmovisiones del sistema que las envuelve, perdiendo de vista que se deben al poder redentor, pacificador y reconciliador de un Dios que va mas allá de las ideas o verdades a medias que presentan los ideólogos de dichas estructuras.

Pensemos por un momento hipotéticamente: si a nuestro Dios le interesara únicamente el alma o el espíritu de las personas, en vano creo los planetas y todo el universo y por supuesto a la humanidad, lo cual no tendría ningún sentido… además sería en vano la máxima manifestación de Dios a la humanidad, es decir Jesús, en vano su nacimiento, vida, pasión y muerte, perdería todo sentido el hecho de que El Padre nos hubiera enviado al Hijo para mostrarnos el verdadero camino para llegar a la humanidad perfecta, para ser hombres nuevos y mujeres nuevas en todo sentido…

Esto también define en gran parte la manera de ver al ser humano tanto dentro como fuera de la iglesia, tendemos a referirnos – de manera equivocada – a ganar almas y dejar de lado las demás áreas que están presentes dentro de la integralidad de cada persona, un error craso que nos ha llevado a impulsar de manera irresponsable e impulsiva una labor proselitista más que evangelizadora, que La Buena Noticia abarque todas las áreas de la vida de las personas, como totalidad y no solamente llegar a su alma, como se suele mencionar más comúnmente dentro de nuestros templos, donde se reproducen visiones y esquemas muchas veces que nada tienen que ver con el poder y autoridad liberadora del Evangelio de Cristo, que trae Buenas Noticias desde El Padre que a su vez envió al Hijo y El a su vez nos ha enviado a nosotros y nosotras a actuar e influenciar a este mundo (Juan 17,14-20; 20,19-22).

Por ahora se nos debería hacer importante detenernos por un momento para poder reflexionar y evaluar en cuando a la visión del ser humano que presentan Las Escrituras, y ver la forma más adecuada y respetuosa de poder desde las mismas, replantear nuestra cosmovisión y maneras de cómo desarrollar la misión y el mover del Espíritu con las personas y no limitándola o haciendo un énfasis desmedido a únicamente las almas, como el mensaje liberador del primer Isaías que retomó Jesús después de estar en cuarenta días de ayuno cuando llegó a la sinagoga de Nazaret habló por inspiración del Espíritu de grupos humanos concretos, de grupos de personas y no solamente las almas de ellos y ellas (Isaías 61,1-3 cfr. Lucas 4,18-19).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

martes, 10 de mayo de 2011

¡Saludo a las madres!

Por Lilibeth Contreras de Castro

Cada 10 de mayo, en El Salvador, se conmemora el Día de las Madres, un espacio en el cual los hijos e hijas, comienzan a tener cierta nostalgia y a tratar de buscar los medios económicos para poder comprar el regalo para sus progenitoras.

Saludos a las madres, van y vienen, se oye de todo, desde el conocido poema escolar: “mi madre es una rosa….” hasta canciones populares que nos dicen “Madrecita querida…”

El Salvador, cuenta con una población femenina del 52.7% (Según el último censo de 2007, DIGESTYC). Población femenina que cada día enfrenta dificultades diversas, tales como: desempleo, violencia física, verbal, patrimonial, discriminación por ser mujer, falta de mayor apertura en la política, y porque no mencionarlo en las iglesias.

De estas problemáticas no se libra la mujer cristiana, es más, a ella se la ha enseñado por años, a guardar silencio, a callar y a limitarse a tan sólo orar, sin levantar la cabeza y buscar alternativas que puedan transformar su realidad. Y en ningún momento, se deja de lado el poder eficaz de la oración. Pero la misma cultura machista, que lastimosamente prevalece en las iglesias, lleva a que la mujer no busque solución a sus problemáticas. Sin embargo el 10 de mayo, el Día de las Madres, las congregaciones evangélicas realizarán muchas de ellas, celebraciones, saludos, regalos, cantos y cuantas cosas más que vienen a crear por un espacio de tiempo, un clima diferente para la mujer.

¿Pero que después de un 10 de mayo? ¿Qué más hay para la mujer? Saludos y felicitaciones destacando el rol de ellas, hasta dentro de un año nuevamente? Recordando una expresión popular: “De saludos no vive nadie”, es cierto, pero ¿ que más se hace desde las iglesias para buscar una vida digna para las miles de mujeres de nuestro país?, para aquellas madres solteras, jefas de hogar (más del 32% según Censo de 2007). Si bien es cierto, a las madres se les debe reconocer su esfuerzo y entrega, pero cuanto más si se canalizan espacios para que ellas puedan desarrollarse según sus dones y talentos, mujeres profesionales que también pueden dar sus aportes dentro de las congregaciones.

Espacios como Centros de atención para las mujeres, desde la perspectiva de iglesia, dignificar a cada una de ellas, como lo hizo Jesús en su momento.
Saludos a las madres!, excelente, pero cuanto más si en las congregaciones evangélicas se generan grupos de apoyo a madres solteras, mujeres que sufren violencia, etc.
La tarea es ardua, y más que un saludo, hay que trabajar de manera total para dignificar el rol de cada madre salvadoreña.

jueves, 5 de mayo de 2011

MÁS ALLÁ DEL ALMA

Usualmente cuando en contextos religiosos – y más específicamente cristianos evangélicos – se habla del término alma, se le asocia con modelos religiosos de tipo dualista que nada tienen que ver con lo que realmente significa en si esta palabra, más aún se le asignan concepciones casadas y emparentadas con filosofías, tendencias psicológicas y cuestiones muy alejadas de lo que en verdad conlleva el reflexionar a la luz de Las Escrituras, envolviendo las enseñanzas y discursos en una dualidad tendenciosa que involucra espíritu – alma – cuerpo.

En el Antiguo Testamento, existen muchísimas asociaciones de lo que se ha traducido como alma, aunque muchas de ellas están en intima relación con algún órgano vital e interno del cuerpo humano, lo cual involucra infinidad de connotaciones que sería un tanto confuso citar aquí, para el caso, una de las citas bíblicas que más confusión a causado es la de Proverbios 11,30, el aislamiento de este único verso – y en la versión Reina Valera – ha sido suficiente para elaborar toda una teología que no respeta ni el sentido real de la transliteración de Las Escrituras, ni una interpretación respetuosa de las mismas…

Para el caso del Nuevo Testamento, es un poco menos complicado, ya que la palabra ψυχή (psychē) puede significar: ser interior, corazón, mente, facultad psicológica, vida, alma, el yo – con frecuencia se lo traduce por el pronombre personal – aquello que está en alguien para dar vida y diferenciación, persona como ser vivo. Otra palabra muy utilizada es el vocablo πνεῦμα (pneuma), que puede significar: Espíritu Santo, espíritu, ser inmaterial, espíritu malo, fantasma, ser interior, facultad inmaterial que puede responder a Dios, manera de pensar, actitud, disposición, viento, aliento; y uno de los versos - y su interpretación aventurada - de los cuales se ha abusado muchísimo al igual que el anterior y que curiosamente involucra estas dos palabras ha sido 1ª Tesalonicenses 5,23…

Lo anterior nos da mucha luz de los errores dualista en los que hemos caído frecuentemente nuestra cosmovisión religiosa, la cual es intensamente confrontada con una realidad que va más allá de la vida ultra-terrena, que por el momento no conocemos, aunque si tenemos esperanza de ella bajo los ojos de la fe, mas esto no debería desestimar y dejar nula nuestra labor de misión aquí en este mundo, ésta a su vez es importante que no la reduzcamos a una labor proselitista, es decir simplemente ganar adeptos y tenerles – y quienes se convierten a ese sistema religioso – como una simple colección de almas que deben ser rescatadas o salvadas y llevadas a un lugar supuestamente seguro…

Por el momento estamos un tanto distantes de continuar con el mandato evangelizador, la visión del Reino que quería Jesús, por ello es importante que vayamos constantemente a Las Escrituras, luego que de manera respetuosa las interpretemos en base a nuestra realidad y tomar en cuenta las voces que nos hemos negado a escuchar para seguidamente pensar de manera creativa verdaderas iniciativas que nos ayuden a repensar, contribuir y restaurar nuestra sociedad salvadoreña, siendo sencibles a la voz del Espíritu y actuar con propuestas integrales sin caer en el pecado de ser dualistas (Santiago 2).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

martes, 26 de abril de 2011

CHOQUE DE SUBCULTURAS

Al hablar de subcultura, este es un término que se usa más que todo en sociología, antropología y semiótica cultural para definir a un grupo de personas con un conjunto distintivo de comportamientos y creencias que les diferencia de la cultura dominante de la que forman parte. Se trata, pues, de una definición partitiva no peyorativa. Toda subcultura implica un sistema de normas y valores de cierta autonomía, aunque sin desligarse de la cultura global.

Según lo anterior y enfocándolo en ese sentido, podemos hablar de que en nuestra cultura salvadoreña existen e intentan convivir muchas subculturas: expresiones urbanas juveniles, maras o pandillas, emo, vegetarianos, diversos grupos religiosos, entre otras… lo curioso en todo esto es el hecho de que también podría entrar bajo esta concepción la subcultura evangélica, vista como expresión religiosa que opta por ir tejiendo su propia cosmovisión de vida al extremo de desencarnarse de la realidad y negar lo que sucede o incluso acreditarlo todo a la voluntad de Dios o preceder del diablo, esto por supuesto no se da así en todos los casos, seríamos demasiado crueles y mordaces al generalizar y poner a todos los grupos religiosos evangélicos en este mismo esquema.

Si se entiende el término simplemente como cambios aparentes o superficiales en la forma de actuar, vestir, hablar, la música que se escucha, medios de comunicación que hay que ver, como subcultura evangélica se ha hecho toda una codificación de esquemas e imágenes mentales que han desencadenado un choque con las demás subculturas existentes en nuestro medio, lo cual en la práctica no es sano y no trae ningún beneficio con relación a la búsqueda de la paz y la reconciliación que tanto necesitamos.

Tampoco hay que ser demasiado simplistas al no ver tanto lo positivo como lo negativo de las subculturas diferentes a la subcultura evangélica, por ejemplo valdría la pena ver como se manejan valores éticos como la justicia, la solidaridad, el amor y la empatía en los otros grupos – más que todo juveniles – que han tenido un rechazo declarado en cuanto a acoplarse a un sistema de vida basado en concepciones moralistas – y no éticas – de Las Escrituras, en ese sentido como iglesia evangélica se llega a cometer la osadía de definir quienes están dentro y quienes están fuera de las puertas del cielo o del infierno, esto de acuerdo a la práctica religiosa que se sostenga…

Valdría la pena entrar en dialogo franco y sincero con El Padre, nosotros-nosotras y estas otras subculturas que hemos intentado dominar, para lo cual surgen las dudas: ¿será ese el camino a seguir para poder tener una influencia sana para las otras subculturas?, ¿qué pasos debemos dar para cambiar?, ¿tomamos en cuenta el dialogo para ir construyendo la paz y la reconciliación a nivel individual y colectivo que tanto necesitamos?

Es aquí donde la Buena Noticia continua siendo útil hoy, en donde la oración previa a la pasión del Resucitado es importante que la recordemos constantemente y seamos artífices junto al Espíritu de las transformaciones en base a la justicia, la esperanza y la unidad que traen consigo El Reino y se contradicen con el sistema de cosas hasta ahora validado institucionalmente (Juan 17,14-21).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

jueves, 31 de marzo de 2011

Teoría y Praxis: instruirse, agitarse, organizarse. 30 03 2011

Rev. Héctor Fernández
Coordinador IED Esteban.
San Salvador, El Salvador, Centro América.

“La esperanza no es ni realidad ni quimera.
Es como los caminos de la Tierra:
sobre la Tierra no había caminos;
han sido hechos por
el gran número de transeúntes.”
En el treinta y un aniversario de la resurrección de Mons. Romero en el pueblo salvadoreño y latinoamericano.

“Que se capacite a los niños y a los jóvenes a analizar la realidad de su país. Que los prepare para ser agentes de transformaciones, en vez de alienarlos con un amontonamiento de textos y de técnicas que los hacen desconocer la realidad. Así hay muchos técnicos, muchos sabios, muchos profesionales que saben su ciencia, su profesión, pero que son como ángeles, desencarnados de la realidad en que actúan su profesión. Lo primero que debe buscar una educación es encarnar al hombre en la realidad, saberla analizar, ser críticos de su realidad. Una educación que sea educación para una participación política, democrática, consciente. Esto, ¡cuánto bien haría!” (Homilía 30 de abril de 1978, IV p. 194. Día a día con Mons. Romero).

En estas semanas con mayor acentuación, conmemoramos la vida de Nuestro Obispo Mártir Mons. Oscar Arnulfo Romero, si con mayor auge, ya que a pesar del transcurso del tiempo, pues su voz y actitud está presente en nuestras vidas.

En la realidad de hoy, aunque muy poco ha cambiado a la realidad de ayer que valiente y acertadamente denunciaba Mons. Romero, los salvadoreños y salvadoreñas, estamos enfrentando infinidad de problemáticas, y tal parece que a los que dedicamos la vida para que el reino de Dios se refleje cada vez mas plenamente, nos está haciendo falta considerablemente hacer análisis de la realidad que parta de los intereses de la población y desde ahí construir pensamiento socio teológico que proponga y denuncie proféticamente.

Para los que somos cristianos, necesitamos iniciar, retomar, o reforzar, los análisis de la realidad nacional a partir de los valores del reino y pensando como pueblo de Dios, puesto que el análisis y reflexión teológica debe de tener como base fundamental, partir de la realidad, pues de otra manera tal reflexión se vuelve enajenadora, manipuladora y especialmente contraria a los valores del reino de Dios.

Uno de nuestros estancamientos en la producción de pensamiento teológico coherente y que contribuya a la lucha histórica de los pueblos, ha sido y continua siendo, fundamentalmente el esperar que otros nos digan cómo interpretar la realidad, como acercarnos a ella y como actuar; tal acomodamiento puede provocar que solo seamos instrumentos de los intereses de a quien acudimos para analizar la realidad.

Lo que deberíamos de hacer es utilizar métodos que nos permitan contar con análisis propios a partir de nuestra identidad de pueblo de Dios de forma incluyente. Considero vital para la militancia del reino que se escuche y atienda la voz de los jóvenes, no hablando en su nombre sin incluirlos realmente, plateo esto como vital, debido a que se hacen necesarios e inevitables los cambios generacionales en este trabajo cotidiano por la Plenitud de vida.

Para nosotros, cristianos salvadoreños es recomendable analizar la realidad a partir de la palabra y la acción de Jesús, y de Mons. Romero, y debo hacer énfasis en lo siguiente: recordando que Monseñor fue calidad de Pastor y Profeta, ser humano de profundo amor, fiel a la Iglesia de Cristo, a la proclamación de la Buena Nueva, transparente en todas sus relaciones, apasionado de la Vida y la Verdad, realizó esfuerzos mas allá de lo imaginable para que este pueblo algún día disfrutara de la paz fruto de la Justicia, por eso se dice que “con Mons. Romero Dios paso por El Salvador” en ese sentido podríamos hacernos algunas preguntas e intentemos responderlas sin bagajes ideológicos, recordando que la Verdad tiene más tonalidades que negro o blanco, que si bien las causas estructurales continúan siendo injustas, hay situaciones que han cambiado en treinta y un años:

¿Mons. Romero hubiese recibido y aceptado conversar con el Sr. Obama? En el supuesto caso que hubiese decidido recibirle y conversar con él Sr. Obama ¿Qué le hubiese dicho Mons. Romero al Sr. Obama?
¿Qué le diría al presidente Mauricio Funes y su gabinete de gobierno? ¿Y al FMLN?
¿Qué diría Mons. Romero ante las actitudes de las izquierdas y las derechas salvadoreñas?
¿Qué les diría a los señores empresarios?
¿Qué diría Mons. Romero de los jerarcas de las iglesias no romanas y católico romana de hoy?
¿Qué les diría Mons. Romero a las personas que orientan las Organizaciones No gubernamentales y agencias cooperantes?

Citare dos frases de Monseñor Romero que nos ayudan a reflexionar acerca de nuestra realidad hoy. Las letras son resaltadas por mí:

“Dios es la vida. Dios es evolución. Dios es novedad. Dios va caminando con la historia del pueblo. Y el pueblo creyente en Dios no debe aferrarse a tradiciones, a costumbres; sobre todo cuando esas costumbres, esas tradiciones empañan el verdadero Evangelio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Tiene que estar siempre atento a la voz del Espíritu: ¡Convertirse, ir en pos de ese Evangelio, de ese llamamiento del Señor! Todo aquél que se sienta seguro y que crea que no tiene necesidad de cambiar, es fariseo, es hipócrita, es sepulcro blanqueado, que está muy seguro; pero a saber su conciencia qué reclamos le está haciendo” (Homilía 11 de junio de 1978, V p. 33. Día a día con Mons. Romero).

“Seremos firmes, sí, en defender nuestros derechos, pero con un gran amor en el corazón. Porque el defender así, con amor, estamos buscando también la conversión de los pecadores. Esa es la venganza del cristiano” (Homilía 19 de junio de 1977, I-II p. 101. Día a día con Mons. Romero)

“La palabra es fuerza. La palabra, cuando no es mentira, lleva la fuerza de la verdad. Por eso hay tantas palabras que no tienen fuerza ya en nuestra patria, porque son palabras mentira, porque son palabras que han perdido su razón de ser” (Homilía 25 de noviembre de 1977, I-II p. 342. Día a día con Mons. Romero).

Considero que debemos revisar nuestras actitudes, ser consecuentes con la causa del reino, lo cual también significa ser autocríticos y recordar que en los procesos de liberación siempre necesitamos Acción – Reflexión – Acción, en franco y saludable equilibrio, y que a pesar de todo lo negativo de hoy, debemos siempre buscar la esperanza, allí donde en ocasiones no la queremos ver, es necesario limpiar nuestros lentes revolucionarios para estar siempre a tono con el desarrollo de la historia, de manera que esta no nos rebase, sino que como pueblo de Dios, nos coloquemos a la altura de los procesos de liberación. Esas actitudes pueden contribuir para que cotidianamente hagamos homenaje a nuestro guía espiritual Mons. Romero.

Concluyo esta reflexión citando a Antonio Gramsci y quiero dedicarla principalmente a los jóvenes y también a los adultos que están entendiendo la necesidad de los relevos generacionales en los procesos de liberación, así como son consientes y actúan en consecuencia en cuanto a la urgente necesidad de no caer en desequilibrios de activismo extremo o teorización extrema: "Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda vuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda vuestra fuerza.

jueves, 24 de marzo de 2011

ESPERANZA…

Hay un dicho popular que se comenta y dice: la esperanza es lo último que se pierde, muchas personas lo mencionan de manera natural y casi inmediata cuando se ve que no hay salida ante alguna situación o crisis que se está atravesando... desde Las Escrituras esta palabra proviene del vocablo hebreo מִקְוֶה (miqueweh) que significa literalmente esperanza en el Antiguo Testamento, así como también del vocablo ἐλπίς (elpis), el cual es usado en el Nuevo Testamento y significa: esperanza, la acción de esperar, con confianza, lo que se espera, base para la esperanza, la causa o razón para esperar.

En estos tiempos donde lo que abunda es la desesperanza, la violencia y la discordia, es de suma importancia poder contar con algunas visiones o signos que nos generen esperanza, que también generen como consecuencia fe, vida y armonía, que se levanten algunas expectativas que incentiven a las personas de buena voluntad a que puedan ir construyendo otra manera de ver el mundo.

El Salvador, también ha tenido personas que han brindado esperanza – en el sentido bíblico-teológico del término – para las grandes mayorías, por ello es necesario resaltar el caso indiscutible e incuestionable de los grandes aportes de la vida de Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, quien en este día – 24 de marzo’2011 – cumple treinta y un años de su martirio, sin embargo su legado aun continua vigente, su labor profética aun más viva que antes y todos sus valiosos aportes y compromiso de vida a favor de las y los pobres son envidiables en todo sentido, siendo un referente ético para Latinoamérica y el mundo entero.

Por otro lado en el marco de esta conmemoración, es digno resaltar también la visita a nuestro país del presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama, considerado el hombre más poderoso del mundo… algo que llama la atención es que el día de su arribo al país – 22 de marzo’2011 – uno de los puntos de su agenda en nuestro país fue la visita a la cripta de Catedral Metropolitana, donde yacen los restos de Romero. Este curioso acto puede ser valorado como un gesto de esperanza, ya que nos puede indicar que Obama – a pesar de los grandes inconvenientes – es otra persona la que ostenta dicho cargo.

Por el momento no sabemos a ciencia cierta si esta visita tendrá frutos que se hagan visibles a la población, por ello es necesario estar vigilantes y seguir el ejemplo de Romero, en cuanto a la lucha por la verdad y la justicia, el amor y por supuesto dar esperanza a quienes están por perderla, abriendo espacios de acción y reflexión en un país donde los espacios y oportunidades de cierran y son limitados para todas aquellas personas que creemos en la paz que viene por el camino del bien y la misericordia.

Que nuestra oración vigilante sea que el legado de Romero continúe vivo en nuestras vidas, para que más personas seamos las que brinden esperanza como él lo hizo a la luz del Evangelio de Cristo, sin buscar nuestro propio provecho, más bien el bienestar de quienes de todos y todas (Mateo 5,1-10; 1ª Corintios 13,12-13).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación