jueves, 17 de febrero de 2011

BRUTALMENTE ANONIMO (I)

En este caminar por providencia divina, tuve la oportunidad de conocer a algunas personas consideradas invisibles, prescindibles, marginadas, excluidas, anónimas, en nuestra sociedad salvadoreña, en especial hay un joven que cuenta – en este momento – con 24 años de edad, y que por el simple hecho de recordar su historia, vienen a mi diversos sentimientos y pensamientos…

Este anónimo, me comentó – y apenas lo recuerda – que fue abandonado en las calles del centro de San Salvador por su familia a la edad de 4 años, anteriormente vivió y pasó los primeros 4 años de su vida en el municipio de Chalchuapa, departamento de Santa Ana, al occidente de nuestro país, quiere decir que el mundo lo vio nacer en el año de 1987 y su abandono ocurrió en 1991, un año antes de la firma de los acuerdos de paz, año en el cual nuestro país estaba atravesando por el último de 12 años de guerra civil declarada…

Durante todo ese tiempo, el adquirió ciertas adicciones, entre ellas la que más se destaca es su obsesión por el pegamento para zapatos, lo que le hace olvidar algunas cosas vitales, entre ellas el hambre que le agobia y el cariño que tuvo que haber recibido… por ello el mendiga; en ciertas ocasiones alguna que otra persona – o grupo de personas – desarrollan una labor altruista, dándole comida… por las noches duerme bajo un puente cercano al centro de la capital, junto a otros muchachos y muchachas de una condición similar…

De alguna manera que no me logro explicar aprendió a leer y a escribir, pero su cerebro y sistema nervioso en general está tan atrofiado que con mucha dificultad se mantiene de pie y brinda respuestas con extremada lentitud cuando se le hacen preguntas o se intenta mantener alguna plática con él… por el momento el es una de las 2,500 personas que viven en las calles en el área metropolitana de San Salvador…

¿Qué ocurrió con este niño, adolescente y ahora joven?, ¿qué se le ha negado?, ¿una vida?, ¿una familia?... ¿todo?, ¿acaso el sistema ha sido y continua siendo exclusivo de tal manera que niños, adolescentes y jóvenes no pueden ser parte de él?, ¿será cierto en la actualidad que todas las tendencias político-partidarias luchan para que ya no hallan estos anónimos en nuestra historia de país?, ¿llegó verdaderamente la paz y la reconciliación a esta vida?, ¿quién o quienes están abogando realmente por la causa de estos anónimos?

Algo sumamente valioso y revelador en este caso, es el hecho que este muchacho considerado infrahumano, no-persona, no-humano – según los parámetros excluyentes de este sistema que nos envuelve – tiene fe y esperanza en Dios, un Dios que puede sacarlo de las calles y que le puede conceder el sueño se estar nuevamente con su familia en su lugar de origen, continuar con la vida que nunca tuvo que habérsele arrebatado, ni negado.

Esta situación puede servirnos como barómetro con relación a cuestiones puntuales como el tipo de vida que estamos llevando y legitimando, nuestra fe y prácticas testimoniales de la misma, del sistema, sus leyes y políticas públicas, las misiones de las entidades gubernamentales y no gubernamentales o simplemente las simples prácticas humanitarias hacia estos anónimos, acciones que se habían perdido también en el tiempo de Ezequiel, en donde las desigualdades y las prácticas idolátricas – a sus ídolos y sistema – eran tan indignantes que no era posible hablar de una sociedad que sigue a un Dios de justicia, paz, derecho, reconciliación y una clara labor a favor de las personas pobres, indigentes y excluidas (Ezequiel 16,45-49).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

4 comentarios:

  1. Hola Amigo Salomón.
    Después de leer esta breve, pero profunda reflexión a partir de esta realidad, me pregunto muchas cosas, pero antes me anoto como primer culpable de la situación que este muchacho esta viviendo (porque soy parte de una iglesia que ha olvidado sus principios y se ha encerrado en 4 paredes predicando aun Cristo vivo, pero al mismo tiempo escapando de la realidad que se vive en el mundo, por temores quizá, por no sentirse capaz quizá, por indiferencia (es algo que me gustaría creer que no es así y si es así, pues es terrible).
    Pero bien, creo que el problema, al menos para mi es que buscamos siempre un culpable de lo que esta ocurriendo, pero no una solución, Dios nos dio un ejemplo de el tipo de vida que deberíamos vivir a traves del testimonio de su hijo aquí en la tierra. Una vida integral, predicando las buenas nuevas de salvación, pero al mismo tiempo ayudando al enfermo, dando de comer al ambiento, dando palabras de animo al afligido etc, etc, etc.
    Confió en que Dios usara personas como tu para abrir los ojos de la iglesia actual y volver a retomar su papel en esta sociedad que esta colapsando. Ojala como iglesia no esperemos que Dios use una persecución hacia nosotros para que salgamos y actuamos así como lo hizo con su iglesia en los primeros días.

    Bendiciones para ti y este ministerio, sigue adelante y oraremos para que Dios les de fortaleza y las herramientas necesarias.

    Raul Perez.

    ResponderEliminar
  2. Interesante, es un Lázaro-persona mas en este mundo, en este país.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por compartir. Necesitamos dejar de ser cómplices de esta realidad incómoda, para que vean nuestra luz y que el mundo dé gloria a nuestro Padre.

    ResponderEliminar