jueves, 16 de junio de 2011

BRUTALMENTE ANÓNIMO (II)

Durante los constantes caminos que El Señor utiliza para contribuir a nuestra constante conversión como agentes de Su Reino, nos permite ponernos en contacto con las necesidades humanas de nuestra gente en extrema pobreza de nuestro amado país, en estas sendas, nos rendimos ante la impotencia de no poder hacer mucho con relación a estos estratos vulnerables, por quienes no simplemente queremos orar, tal es el caso de nuestra niñez, adolescencia y juventud que no se les ha permitido poseer las suficientes oportunidades para seguir adelante con su vida al lado de su familia.

Es realmente sorprendente e indignante que en pleno siglo XXI, con todos los adelantos científicos y tecnológicos encontremos a una persona, en este caso específico un joven, que pareciera tener unos catorce años de edad o menos, muy delgado y débil – signos contundentes de una desnutrición integral severa – que vive en una comunidad en extrema pobreza y que su lugar de residencia está construido a base de tierra, cartones, plásticos y latas, en un terreno que no es de su familia… bajo esta dura realidad algunos buenos hermanos comprometidos con La Buena Notica, en un primer momento le preguntaron: ¿cuál es Tu Nombre? – a sus diez y ocho años en ese momento – dijo después de un breve silencio que no se recordaba, lo mismo ocurrió cuando se le pregunto su edad, en aquel momento, este anónimo e hijo de nuestra realidad no sabía leer y escribir…

Este joven es otro de los muchos casos que nuestro sistema a marginado y excluido en todo sentido, sus leyes y políticas públicas enfocadas en la educación, salud, vivienda, trabajo, deporte y recreación, no han logrado llegar a beneficiarle a él a su hermana, a sus hermanos y a toda su familia… viéndolo desde la práctica, el sistema lo cataloga como un no-persona, alguien infrahumano, no es sujeto de derecho, está totalmente a la periferia de la realidad de nuestro país y del sistema, no se le pueden abrir oportunidades por que el no existe para las diferentes instancias de servicio, ya sea gubernamentales o no gubernamentales, en donde también nos vemos obligados a ubicar a la iglesia, que no ha sido sensible ante las necesidades de personas como este joven creado a la imagen y semejanza de Dios…

Por el momento, cierto grupo de hermanas y hermanos comprometidos con una visión encarnacional del Evangelio del Reino y guiados por el Espíritu de Dios, decidieron no quedarse inmóviles ante dicha realidad, por gracia y misericordia de Dios, este muchacho– junto a sus hermanos y hermana – está siendo instruido, alfabetizado, vitaminado y alimentado por ellas y ellos, brindando al menos una nueva luz en medio de esa densa oscuridad que en algún momento le hizo olvidar incluso su propio nombre y edad, lo cual permite traer y reescribir en su mente y corazón nuevos recuerdos en base a esa nueva vida que él como persona digna merece recobrar, no buscando y recogiendo botellas de plástico vacías para que le den unos cuantos centavos por ello y comer al menos una vez al día…

Bajo esa casa y terreno prestados se esconde también una vida desbaratada y donde el maltrato de todo tipo, la muerte y la discordia, es lo que cabe en el día a día, en donde el padre de familia es el protagonista de los principales atropellos que ellas y ellos viven constantemente debido a los vicios, la ignorancia por la falta de educación, una orientación sexual adecuada…

Es imposible no recordar y reflexionar en las palabras y mensaje escatológico del Segundo Isaías, en donde existe la reivindicación de la persona humana, redimiéndole de sus culpas, olvidando sus faltas, teniendo ese trato cercano, sensible y personal, lleno de amor, misericordia y ternura, sin exclusión o fines de lucro, manipulando algunas situaciones de manera mezquina, brindando la salvación y liberación de una realidad de marginalidad y exclusión, en donde por lo general en nuestro país sufren las y los inocentes (Isaías 43,1-7).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

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