martes, 2 de agosto de 2011

LA NUEVA MENDICIDAD

Todos los países que somos económicamente dependientes de aquellos que se consideran desarrollados, tenemos un amplio margen de deuda – impagable por cierto – que nos ahoga y no permite que salgamos a flote en ningún momento, debido a las altas tasas de interés de dichos préstamos, en donde se les da todos los instrumentos legales posibles a quienes definen las reglas del juego en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que en este caso especifico son las estructuras perversas utilizadas para comprar prácticamente las vidas nuestras...

Esto es realmente grave, debido a que al firmar los tratados de libre comercio – con cualquiera de los nombres que se les atribuyen – los representantes de nuestros gobiernos, empeñan prácticamente todos nuestros recursos, dichos instrumentos nefastos de este sistema de muerte, se hacen ver como la solución a la crisis, y efectivamente lo es, para el país que lo propone, ¿pero que para el país que lo firma?

Por otro lado, se generan otras maneras violentas de cómo poder conseguir fondos para salir adelante y permanecer dominando las reglas del juego en nuestro mundo a través de formas que fortalezcan las vías de poder armamentista que traen muerte para los países que son invadidos y subyugados, esto en función de tener total control de los recursos naturales e incluso los servicios públicos, que son de interés para los países que los ostentan, llámense agua, petróleo, gas natural u otros…

A lo anterior podemos añadirle los llamados megaproyectos, es decir, aquellos que son pensados de manera global y que pregonan el progreso y la bonanza económica para los países que se añaden a esta propuesta, que al final lo que trae es más miseria e injusticia en las grandes mayorías que generan nuestros países, por ello es importante revisar con sumo cuidado dichas alternativas que se proponen, con ese lenguaje oculto y ambiguo de los ideólogos de un sistema fundamentado en la muerte.

A la luz de la Buena Noticia, nos damos cuenta que las artimañas continúan siendo iguales en un sistema opresivo, la salvación y liberación se hacen vigentes hoy más que nunca, ya que las condiciones de extrema pobreza, sobre explotación y hambre han sido los que han generado la enorme desigualdad que hace mucho mas grande la brecha entre pobres y ricos, a nivel global esto se traduce entre intentar recoger las migajas de los países que dominan el sistema sobre las grandes multitudes de los países que no pueden ejercer este control, en donde se pueden ir generando influencia en cuanto a dar propuestas más humanas y más viables, desde abajo y desde adentro, con los recursos que se tienen y las propuestas desde el dialogo (Marcos 8,1-9).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

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