martes, 16 de agosto de 2011

LA GENERACIÓN DEL MIEDO

Nuestra juventud en El Salvador, continúa siendo azotada por la violencia endémica e infame que nos sigue envolviendo, agotando y desgastando en todo sentido, se vuelve incluso, en algunos casos hasta enfermizo el hecho de estar a la expectativa que las distintas instancias gubernamentales y no gubernamentales y medios de comunicación en general, cuando dan a conocer a la luz pública los índices de personas fallecidas – o victimizadas – por causas violentas, datos que preocupan y mantienen con gran incertidumbre a nuestra población en general…

En el afán de articular algunos intentos de prevenir la violencia y el estado de guerra social en el cual nos encontramos, las diferentes instancias del Estado buscan algún tipo de alternativas y dan a conocer algunas estrategias de prevención – en su mayoría a nivel primario – que buscan coordinar esfuerzos con otras instancias, hacen llamados explícitos a: lideresas y líderes comunitarios, ONG’s, iglesias y personas comunes, es decir, que se intenta incluir a quienes tengan la preocupación y sensibilidad de construir un mejor país enfocado en una cultura de paz que pueda concretarse realmente.

Hasta ahora, las propuestas han sido insuficientes, muchas de ellas se han quedado en buenas intenciones, las y los jóvenes continúan muriendo, volviendo la situación desesperante, más que todo en el seno de La Familia Salvadoreña que no tiene espacio para dar a conocer su dolor, viviendo un luto de manera inconclusa en la mayoría de estos casos… en esto debemos recalcar que los medios de comunicación sobredimensionan en su momento, utilizando los recursos visuales y audiovisuales de manera perversa y pervertida para desatar un miedo que puede llegar a convertirse en pánico generalizado en la población.

Es así como el miedo se convierte en un arma letal, ya que no nos permite pensar con claridad, nos inmoviliza, incitando a la negación y en el peor de los casos a la venganza… por ello ahora es común escuchar en platicas en cualquier lugar y entre madres y padres de familia mencionar: es preferible que nuestras hijas y nuestros hijos pasen aquí en casa que fuera, donde no se sabe lo que puede ocurrir; este es uno de los motivos del gran auge del internet domiciliar, teniendo acceso a las llamadas redes sociales, uso de videojuegos y una gran infinidad de pasatiempos que necesariamente son llevados a cabo bajo un techo aparentemente seguro, lo cual de fondo coartan el poder desarrollar algunas habilidades y destrezas sociales en la personalidad de las y los adolescentes y jóvenes usuarios.

Esta conducta de nuestra juventud, no hace más que dar a conocer el temor hacia sí mismos y a otras personas, ya no hay confianza, incluso entre familiares y vecinos, el temor nos envuelve y nos hace levantar sospechas, plegamos nuestras existencias a el de manera despiadada, no nos permite reflexionar con claridad, nos arrebata el pensar en visiones de vida y proyectos cuyo enfoque sea la vida y no la muerte, llevándonos de forma sutil al estancamiento.

Las generaciones emergentes, son claves en el desarrollo de todo país, no deberían existir condiciones que les impulsen a auto-retraerse, y ser intimidados por el temor, sentimiento que puede y debe ser vencido, no con leyes y políticas de mano dura, no con más violencia, más bien con alternativas sencillas, que nos lleven al dialogo, la comprensión, la amabilidad, la verdad, el amor, la justicia que como consecuencia que traigan la paz y la reconciliación en un contexto tan complicado como en el que nuestra amada juventud intenta vivir, en donde construyamos junto a ellas y ellos un país más acorde a los valores de un nuevo país, un nuevo mundo, un nuevo Reino (1ª Juan 4,18-21).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

martes, 9 de agosto de 2011

LA BIBLIA Y LA JUSTICIA

Juan Stam

Esta ponencia fue presentada en octubre de 1989 en varias ciudades del Perú, bajo los auspicios de CEDEPP (Centro evangélico de estudios pastorales del Perú).

En el Sermón del Monte el Señor Jesús declara bienaventurados a "los que tienen hambre y sed de justicia" (Mat. 5.6), aun hasta el punto de sufrir "persecución por causa de la justicia" (Mat. 5.10; cf. I Pedro 3:14). Más adelante en el mismo sermón, Jesús nos exhorta a "buscar primeramente el reino de Dios y su justicia" (Mat. 6.33). Esa relación entre el reino de Dios y la justicia se aclara en el mismo sermón, con la segunda petición del Padre Nuestro: "Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra" (Mat. 6.10). El reinado de Dios viene cuando se hace la voluntad de Dios, la cual es justicia.

Por eso no se puede buscar el reino de Dios sin buscar la justicia, que es precisamente Su voluntad para nosotros en la tierra (en el Perú, en Latinoamérica). Donde hay injusticia, homicidios, tortura, robo y corrupción, no se manifiesta el reino de Dios; esas cosas no pueden ser la voluntad de Dios para nuestros pueblos. Por eso cuando oramos, "Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra", estamos "declarándole la guerra a la injusticia" y comprometiendo nuestro esfuerzo constante a favor de la voluntad de Dios (la justicia).

Desde Génesis hasta Apocalipsis la Biblia nos habla constantemente de la justicia. Nos dice que Dios es justo en todos sus caminos (Deut. 32:4), que Dios hace justicia (Deut. 20.28). Dios ama la justicia y aborrece la maldad (Sal. 45:7, 33:5); Dios es "amante del derecho (Isa. 61:8). Todos sus caminos son justicia (Deut. 32.4), de modo que la justicia y el derecho son la base de su reino (Sal. 89.14, 97.2). También a nosotros Dios no exige justicia (Zac. 7:9s, Miq. 6:8) y nos juzgará con justicia (Sal. 9:4,8). La justicia es camino de vida, mientras la injusticia conduce a la muerte (Prov. 11:19, 12.28). La vida entregada a Dios es una vida de justicia; "me guiará por sendas de justicia, dice el Salmista (Sal. 23:3).

Uno de los primeros títulos de Jesús fue "el Justo" (Hech. 3:14, 7:52, 22:14), quien vino a traer justicia y paz a las naciones (Isa. 9:6,7, 42:1-8, Luc. 2:14, Mat. 12:18,20; cf. Luc. 1:46-56). Los pri-meros cristianos también se llamaban "los justos" (Mat. 10:41, 13:43) y el Evangelio se describe como "el camino de la justicia" (II Pedro 2:21; cf. Mat. 21:32). A los escribas y fariseos Jesús les acusa de cumplir ritos externos pero dejar lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe (Mat. 23:23). Para Pablo también, el reino de Dios no consiste en reglamentos sobre comida y bebida sin en "justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo" (Rom. 14:17). Por eso, no se puede buscar el reino de Dios sin vivir buscando siempre la justicia.

La Justicia en el Antiguo Testamento
La justicia es un tema central del Antiguo Testamento y son muchísimos los pasajes que enseñan sobre el tema. Vamos a ver sólo tres: Amós, Isaías y Jeremías.

Amós 1:1-2:7: Amós fue un campesino de Judá (reino de sur) pero Dios le envió a Israel (reino del norte) a profetiza contra Samaria. Amós comienza su denuncia con una pedagogía inspirada: va denunciando los pecados de los vecinos y enemigos de Israel, en orden de su posición geográfica alrededor del reino del norte (Damasco 1:3, Gaza 1:6, Tiro 1:9, Edom 1:11, Amón 1:13 y Moab 2:1). Eso sin duda cayó muy bien con la gente de Samaria. Pero entonces Amós declara el juicio de Dios contra Judá (2:4), y al fin pone el dedo en la llaga y anuncia el juicio de Dios contra los mismos de Samaria (2.6ss). Eso cayó muy mal y al fin causó su expulsión de Israel (reino del norte).

De este pasaje podemos destacar varias verdades importantes en cuanto a la justicia de Dios:

(1) Dios es Señor de todas las naciones y las juzga a todas por igual, conforme a su justicia. Ni los pueblos (o personas) paganos se escapan del juicio de Dios, ni juzga Dios a creyentes e incrédulos por normas completamente distintas; Dios exige justicia, por igual "de moros y de cristianos".

(2) Los pecados condenados aquí son pecados sociales (hoy diríamos, violaciones de los derechos humanos): destruir los terrenos del enemigo (1:3), vender a pueblos a esclavitud (1:6,9), traicionar y robar al hermano (1:11), abrir el vientre de mujeres encintas en guerras expansionistas (1:13), quemar los huesos de un rey enemigo (2:1), y explotar al pobre (2:6ss).

(3) Dios juzga a los pueblos paganos no sólo por lo que ellos hacen contra Israel, sino por lo que hacen entre sí sin que afecte directa-mente a los israelitas. Jehová es Dios de justicia y Señor de todas las naciones; exige justicia también de los inconversos, y los juzga por sus delitos, como también juzga a Su propio pueblo por sus pecados sociales.

(4) Dios es consciente de todo pecado que se comete, y el siervo de Dios también debe darse cuenta de toda esa realidad y denunciarlo en el nombre del Señor. Juan de Patmos, por ejemplo, denuncia el militarismo del imperio romano (Apoc. 6:4) y los abusos económicos (especulación, precios injustos) en el mercado de Efeso (Apoc. 6:6)

Al seguir con su profecía, Amós denuncia insistentemente la injusticia de los israelitas (ej. 4:1, 5:11-24, 8:4-6), y promete el día de la justicia de Dios: "Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo".

Isa. 1:11-18: Isa. 1:18 es un versículo hermoso, frecuentemente utilizado para sermones evangelísticos, pero sólo se entiende en su sentido pleno cuando se lee en su contexto (1:11-17). Sorprendentemente, el profeta anuncia que las prácticas religiosas de los israelitas (sacrificios, ofrendas, asambleas, aun oraciones! cf Amós 5:21-24, Prov. 21:3) le dan asco a Dios, porque ellos viven en injusticia (Isa. 1:15-17). Primero deben arrepentirse y dejar la injusticia, y entonces buscar a Dios para su perdón.

A través de su profecía, Isaías denuncia constantemente los pecados e injusticias de Judá, pero también promete un Mesías quien será Príncipe de Paz y traerá justicia a las naciones (Isa. 9:1-7, 11:1-10, 42:1-4). El Mesías será no sólo el Salvador del Mundo sino el sucesor al trono de David (Isa. 9:7) quien "no se cansará ni se desmayará hasta que establezca en la tierra justicia: (Isa. 42:4). Es hermoso observar cómo precisamente eso se cumpla en las visiones finales de Apocalipsis, y también se manifiesta ahora cuando los cristianos son fieles en "buscar el reino de Dios y su justicia".

Jeremías 9:23-24, 22:13-16: Jeremías, como los demás profetas, denuncia los pecados del pueblo de Dios (Jer. 22:13s) y la hipocresía de su falsa "piedad" cuando no practican la justicia, y les exige volver a practicar la justicia (Jer. 22:3). También insiste Jeremías muy enfáticamente en que los que no practican la justicia, por mucho que van al Templo y celebran prácticas religiosas (oraciones, vigilias, ofrendas), de hecho no conocen a Dios. Conocer a Dios es reconocer "que yo soy Jehová que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra" (Jer. 9:24):

Tu padre...hizo juicio y justicia, y entonces le fue bien...El juzgó la causa del afligido y menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿No es esto conocerme a mí? dice Jehová (Jer. 22:15,16)

La Justicia en el Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento también nos enseña que "en toda nación Dios se agrada de quien le teme y hace justicia" (Hech. 10:35). Según San Pablo, el que ha nacido de nuevo ha sido "creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad" (Ef. 4:24, cf. Col. 3:10), "creados en Cristo Jesús para buenas obras" (Ef. 2.10). Dios nos ha dado su Espíritu Santo "para que la justicia de la ley se cumpliese en noso-tros" (Rom. 8:1-4). Y como el Reino de Dios es justicia y paz (Rom. 14:17), nosotros esperamos al fin "cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia" (II Pedro 3:13, cf. Isa. 65:17-25).

En el Nuevo Testamento hay una relación estrecha entre justicia, justificación y juicio. Porque Dios es infinitamente justo y santo, no nos perdona por un simple "decreto de amnistía" sino mediante el sacrificio expiatorio de su propio Hijo, para que El sea a la vez justo y el que justifica, justamente, al impío e injusto (Rom. 3:25s, 4:5). Si Dios nos hubiera perdonado simplemente por "hacer la vista gorda", El no sería justo al perdonarnos. Pero también porque El es infinitamente justo, y le ha sido tan costoso justificarnos, El exige ahora que nosotros seamos justos y santos en todo aspecto de nuestra vida. Y al fin de la historia, Cristo "juzgará al mundo con justicia" (Hech. 17.31). Por la fe recibimos de Cristo "la abundancia de la gracia y del don de la justicia...para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna, mediante Jesucristo, Señor nuestro" (Rom. 5:17,21).

Santiago: Entre los pasajes que nos exigen una vida de justicia, el más conocido es el libro de Santiago. En términos drásticos nos llama a practicar nuestra fe con obras de amor y justicia (Sant. 1: 22-27), ya que "la fe sin obras es muerta" (Sant. 2:14-26; de 2:15,16 es evidente que Santiago está hablando de lo que se suele llamar "obras sociales"). Y Santiago acompaña su exhortación con una forma específica de acción: la protesta, denunciando con un lenguaje suma-mente vehemente los abusos de los ricos (Sant. 5:1-6).

I Juan: Algunos suelen hablar como si el énfasis socio-ético de Santiago fuera algo excepcional en el Nuevo Testamento, pero de hecho otros autores insisten sobre el tema con igual o más fuerza. En su primera epístola, Juan afirma que "todo el que hace justicia es nacido de él" y "todo aquel que no hace justicia...no es de Dios (I Jn. 2:29, 3:10). La justicia que nace de Dios consiste en dar la vida por los demás (3:16) y compartir los bienes materiales (3:17). Sin esa acción de justicia, el amor queda en meras palabras (3:18)

Mat. 7:13-29: La conclusión del Sermón del Monte tiene el mismo tono fuertemente profético de Santiago y I Juan. Después de señalar que la puerta es estrecha y el camino angosto (Mat. 7:13s), y que los profetas verdaderos serán conocidos por sus frutos (7:15-20), Jesús anuncia la condenación de algunos que dicen "Señor, Señor" pero no practican la justicia (no hacen la voluntad del Padre 7:21, sino hacen la maldad 7.23). Cristo no niega que éstos sean ortodoxos en su teología (dicen "Señor, Señor") ni que hayan ejercido ciertos dones (profetizan, exorcizan y hacen milagros; parecen ser de los falsos profetas de 7:15-20, sin frutos de justicia; cf. II Cor. 14:14, Fil. 1:11). Es un pasaje terriblemente solemne para los que se creen salvos pero no se preocupan por practicar la justicia del reino de Dios.

El Sermón del Monte culmina con la parábola de los dos cimientos (Mat. 7:24-29), que subraya dramáticamente la importancia de la obediencia a la Palabra de Dios. A menudo se piensa que la parábola señala el contraste entre Cristo como Roca y cualquier otro fundamento, que sería arena. Aunque eso es verdad, no es la verdad que enseña este pasaje. Según Mat. 7:24,. el hombre prudente "oye las palabras y las hace", mientras el hombre insensato "me oye estas palabras y no las hace" (7:26). El hombre prudente construyó sobre la roca firme de la obediencia (incluyendo la práctica de la justicia); el necio construyó sobre la arena de la palabrería y la religiosidad formal, sin la práctica de la voluntad de Dios.

Al final de su evangelio San Mateo vuelve a este énfasis. En la descripción más larga y detallada del juicio final que aparece en toda la Biblia, Jesús anuncia la separación de las ovejas y los cabritos a base de su conducta social y su práctica de la justicia: alimentar al hambriento, dar de beber al sediento, recoger al foras-tero, vestir al desnudo, y visitar al enfermo y al preso (Mat. 25: 35-36). Igual que en Mat. 7:22, los que se creían salvos y santos se sorprenden al descubrir que Cristo los rechaza, y los que Cristo pro-clama justos se sorprenden un poco al darse cuenta que habían servido a Cristo cuando sirvieron a los más péqueños entre los hermanos.

Conclusión: El tema de la justicia es central al pensamiento de toda la Biblia y al sentido del Evangelio. Precisamente porque sabe-mos por la fe que somos justificados por la gracia, debemos dar constantes frutos de justicia. Buscar el reino de Dios y su justicia significa un compromiso consecuente y valiente con la justicia, aquí y ahora, ya que somos semilla y levadura, sal y luz, de ese reino de Dios que es "justicia, paz, y gozo en el Espíritu Santo" (Rom. 14: 17).

martes, 2 de agosto de 2011

LA NUEVA MENDICIDAD

Todos los países que somos económicamente dependientes de aquellos que se consideran desarrollados, tenemos un amplio margen de deuda – impagable por cierto – que nos ahoga y no permite que salgamos a flote en ningún momento, debido a las altas tasas de interés de dichos préstamos, en donde se les da todos los instrumentos legales posibles a quienes definen las reglas del juego en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que en este caso especifico son las estructuras perversas utilizadas para comprar prácticamente las vidas nuestras...

Esto es realmente grave, debido a que al firmar los tratados de libre comercio – con cualquiera de los nombres que se les atribuyen – los representantes de nuestros gobiernos, empeñan prácticamente todos nuestros recursos, dichos instrumentos nefastos de este sistema de muerte, se hacen ver como la solución a la crisis, y efectivamente lo es, para el país que lo propone, ¿pero que para el país que lo firma?

Por otro lado, se generan otras maneras violentas de cómo poder conseguir fondos para salir adelante y permanecer dominando las reglas del juego en nuestro mundo a través de formas que fortalezcan las vías de poder armamentista que traen muerte para los países que son invadidos y subyugados, esto en función de tener total control de los recursos naturales e incluso los servicios públicos, que son de interés para los países que los ostentan, llámense agua, petróleo, gas natural u otros…

A lo anterior podemos añadirle los llamados megaproyectos, es decir, aquellos que son pensados de manera global y que pregonan el progreso y la bonanza económica para los países que se añaden a esta propuesta, que al final lo que trae es más miseria e injusticia en las grandes mayorías que generan nuestros países, por ello es importante revisar con sumo cuidado dichas alternativas que se proponen, con ese lenguaje oculto y ambiguo de los ideólogos de un sistema fundamentado en la muerte.

A la luz de la Buena Noticia, nos damos cuenta que las artimañas continúan siendo iguales en un sistema opresivo, la salvación y liberación se hacen vigentes hoy más que nunca, ya que las condiciones de extrema pobreza, sobre explotación y hambre han sido los que han generado la enorme desigualdad que hace mucho mas grande la brecha entre pobres y ricos, a nivel global esto se traduce entre intentar recoger las migajas de los países que dominan el sistema sobre las grandes multitudes de los países que no pueden ejercer este control, en donde se pueden ir generando influencia en cuanto a dar propuestas más humanas y más viables, desde abajo y desde adentro, con los recursos que se tienen y las propuestas desde el dialogo (Marcos 8,1-9).

Salomón Medina
MTC.EdT El Salvador
Semillas de Nueva Creación

sábado, 23 de julio de 2011

H₂O

Químicamente la molécula del Agua está formada por dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxigeno, esto a simple vista parece bastante sencillo, pero es de suma importancia recalcar que tanto el elemento hidrógeno y el elemento oxígeno forman parte de los elementos indispensables en la estructura física de todo ser viviente, tanto así que en cuanto al contenido esencial de una persona, sus dos terceras partes son Agua, esto también tiene mucho significado ya que la tierra (οἰκουμένη = oikoumenē) –la casa de todas y todos– también tiene esa cantidad equivalente de Agua equivalente a la que tenemos los seres humanos, lo cual nos da luz de una estrecha relación reciproca que deberíamos tener con el medio ambiente que nos rodea.
Otras de las muchas propiedades claves que tiene el vital líquido es que puede comportarse –según sea el medio o la sustancia con la cual reaccione– como ácido o como base, además vale la pena recalcar que puede actuar como un catalizador en algunas reacciones químicas dentro y fuera del cuerpo humano (σῶμα = sōma), además de los múltiples beneficios en todo sentido que genera en el uso diario, domestico, industrial y ecológico, en este sentido tiene un significado clave en la vida de cada persona con fuertes implicaciones de índole social, política, económica y cultural.
Las y los científicos, luchadoras y luchadores de los derechos humanos, grandes pensadoras y pensadores de diversas disciplinas, así como artistas e incluso las personas comunes están de acuerdo que sin el Agua no puede darse la vida en toda su plenitud, esto no es para menos, ya que el Agua es primordial para todos los procesos fisiológicos y bioquímicos que se llevan a cabo en todos los organismos vivos –incluyendo nosotras y nosotros– para gozar de buena salud, al igual con quienes compartimos esta gran casa… incluso vale la pena recalcar que el Agua ha servido también como fuente de inspiración de muchas obras en todas las ramas del arte… por ello se viene diciendo desde hace algún tiempo que las guerras en algún momento no se darán por las reservas de petróleo y gas natural, más bien se darán por el Agua, esto pensando de una manera catastrófica o pesimista.
En las diferentes documentos editados por las Naciones Unidas, desde su fundación, se ha defendido y promovido entre los Estados partes el derecho a la vida, por ello muchos de los académicos, filósofos, teólogos y muchos otros intelectuales están de acuerdo que este derecho involucra el Agua, aunque literalmente esto fue redactado y aplicado en el año 2000, donde se declara y plasma por fin que el Agua es considerada como un derecho humano, dándole trascendentalidad en todo sentido para que toda la humanidad tomemos en cuenta su distribución y cuido.
En Nuestro País –como en el resto del mundo– existe una lucha a veces imperceptible con relación al control y tenencia del Agua, los diferentes medios de comunicación no lo dicen con frecuencia o anulan de sus notas las luchas reivindicativas en pro de la justicia y el derecho al Agua, tanto así, que se han dado muertes de personas –mártires– que han luchado por este derecho que nos compete a todas aquellas personas que estamos a favor de la vida. Por ello es necesario poner mucho cuidado cuando desde las transnacionales se nos viene hablando de tratados de libre comercio que traerán el progreso, un progreso que tiene por precio nuestras vidas y las de las generaciones emergentes, lo que nos hace preguntarnos: ¿quiénes son los interesados en tener el control de todos los recursos hídricos dentro y fuera de Nuestro País?, ¿por qué no es criminalizada la persecución de quienes luchan por el Agua como derecho humano?, ¿es legal la venta del Agua siendo un derecho humano?, ¿por qué no se mencionan estos crímenes por los diferentes medios de comunicación?

En el panorama nacional, la situación se está volviendo complicada, debido a que el control en la asamblea legislativa de los partidos de derecha han estado manipulando las situaciones de tal manera que se encamina a intentar privatizar el derecho humano al Agua, ya que las regulaciones se han puesto a la orden de las supuestas gremiales empresariales, quienes en la práctica cuando han hablado de progreso y desarrollo ha sido bajo la perspectiva de la explotación y obtención exhorbitante de ganancias, generando mas exclusión y marginación, haciendo a un lado a cualquiera que defienda y esté a favor de los derechos humanos fundamentales, como en el caso del Agua.
En Las Escrituras, se menciona con frecuencia el Agua desde varios sentidos, el primero es el literal y el segundo el metafórico –que algunos expertos llaman tambien simbólico– en ambos casos se hace recalcar la trascendencia de esta en la preservación de la vida. En el AT, el término hebreo que con frecuencia de utiliza es: מַיִם (mayih) y puede ser tanto singular como plural; al escudriñar el NT el término griego que encontramos es: ὕδωρ (hydōr). Estos dos sentidos manifestados en los más diversos estilos gramaticales, hacen énfasis en la importancia que tiene el Agua para El Dios de la vida y su relación intima con su creación, más aún con la humanidad, teniendo así dimensiones planetarias y de conservación.
El Gran Maestro, nos brinda una brillante pista del proceder con Justicia y generar Reconciliación entre las diferentes etnias –para el caso entre samaritanos y judíos, que eran enemigos– tomando como punto de partida el Agua, ya que al tener el dialogo con aquella mujer anónima de la región de Samaria del pueblo de Sicar en el estanque de Jacob, el punto medular en la charla fue la referencia al Agua en un sentido literal, que les hizo recordar y recalcar la memoria histórica que ambos conocían, además de recordar ciertas rencillas que se manejaban en aquel momento, para luego pasar al sentido metafórico, debido a ello no nos queda mas que seguir Sus pasos de tenacidad y astucia para defender este derecho humano, generando un dialogo que enriquezca y que nos lleva a tomar Su ejemplo para actuar de manera más humana y mas pacifica, acertiva y tenás para que todas las personas de todas las etnias tengamos una vinculación con la vida y no negociar con algo tan vital como es el Agua (Juan 4,1-26).
Antonio Salomón Medina Fuentes, Miembro de Fundación Nuevo Esfuerzo Familiar para un El Salvador mas Humano

viernes, 15 de julio de 2011

A pesar de “los pájaros, las piedras y las espinas” - 14 07 2011

Rev. Héctor Fernández
Coordinador IED Esteban.
San Salvador, El Salvador, Centro América.

“…ese sistema homicida y ecocida que
es el capitalismo, ahora neoliberal y global. "El sistema neoliberal, pondera Mario Soares, está dando manifiestas señales de agotamiento y de incapacidad; se exige un nuevo orden económico mundial". Con indignación, con nostalgia, arropados por tanto ensueño y lucha y sangre, respondiendo a la dignidad herida de la mayoría humana, nos volvemos hacia el socialismo: un socialismo nuevo, reza el título de esta Agenda. Porque evidentemente no se trata de repetir ensayos que han dado, muchas veces, en decepción, en violencia, en dictadura, en pobreza, en muerte. No se trata de "mirar hacia atrás con ira", ni de volver a modelos superados. Se trata de revisar, de aprender del pasado, de actualizar, de no conformarse y, por lo mismo, de vivir hoy y aquí, localmente y globalmente, la siempre nueva Utopía. Obispo Pedro Casaldáliga,

Las enseñanzas de Jesús, tienen como núcleo, la praxis - anuncio, del reino de Dios. Su vida, muerte y resurrección giran en torno a su ideario utópico, igual sucedió con las personas que fueron parte de aquel gran movimiento, grande por la convicción de quienes lo hacían suyo para toda la vida, grande por lo cualitativo, no cuantitativo.
Estas parábolas citadas por Mateo a lo largo de capitulo 13 acerca del reino, tenían un mensaje original critico y subversivo y estaban orientadas directamente a las personas opuestas a las obras y actitudes de Jesús que manifestaban al reino de Dios, este sentido original sufrió cambios en las primeras comunidades, hasta llegar a aplicarse el mensaje para sí mismas.
Entre las multitudes arremolinadas en torno a Jesús, no eran muchas las personas que realmente entenderán, acogerán por convicción y lograran vivir y reproducir el mensaje del reino de justicia. A pesar de que la realidad era de grave y profunda injusticia. Muchas personas cuando cayeron en la cuenta que trabajar por la vida no ofrecía éxito, gloria y fortuna y que más bien lo que se venía llegar era persecución y sufrimiento, se fueron, dejaron el Camino, no fueron muchos los que llegaron hasta los momentos decisivos.
A pesar de los falsos profetas, los religiosos y legalistas, los lobos vestidos de oveja, Jesús logro sembrar semilla en algunos corazones que fueron tierra fértil, ambas situaciones –semilla y tierra fértil- produjeron buen fruto, tanto así que el reino va haciéndose presente desde entonces y continua su desarrollo hasta nuestros días, a pesar de que en ocasiones la mirada se nos nubla y pareciera que todo está perdido.

Ante la gravísima situación planetaria que enfrentamos en la actualidad, con sus repercusiones y particularidades especificas en la realidad salvadoreña, estamos consientes de lo enorme que es la tarea a desarrollar. También hoy existen multitudes arremolinadas, ya no en tono de Jesús, sino ante ofertas “pseudo cristianas” que ofrecen evangelios exprés, soft, light, o transgénico, que no transforman la realidad injusta, por muy numerosos que sean.


Hoy en El Salvador la crisis mundial del capitalismo, y sus expresiones locales acumuladas en una larga historia de explotación y exclusión, profundiza, la fragmentación de nuestras vidas, se nos vuelve más complicado sobrevivir y además mantenernos firmes en nuestra militancia por la vida.

Como personas que intentamos sostener y consolidar nuestra militancia por la vida, las situaciones que se suceden día tras día en el escenario político nacional, en ocasiones nos provocan zozobra, tribulación, sorpresa y hasta confusión, a ello se suma la dinámica de la violencia que nos mantiene en vilo, todo ello contribuye a empañarnos la mirada y nos hacen sentir que cada vez se nos aleja el reino de Dios y su justicia, pareciera que en lugar de sentirlo en nuestra vida cotidiana, se nos alejara cada vez mas. Lo cual no es cierto, el reino sigue presente en tanto seguimos sin aflojar el trabajo por la vida.

Hoy tenemos una situación de país que no es exactamente la misma de hace dos años. Desde la espiritualidad de la militancia por la vida hay que analizar, hacerse preguntas e intentarlo hacer con “cabeza propia”. Como pueblo de Dios en Camino de liberación, no podemos permitirnos pecar de ingenuidad y precisamente por ello, estamos convocados a independizar el pensamiento de los “tanques de pensamiento” que nos coloca el sistema y fortalecer la autoestima como pueblo que piensa, analiza, reflexiona, sin olvidar el escenario dialectico de las contradicciones entre los que promueven la muerte y los que promovemos la vida, lucha que se libra en la vida cotidiana. Aquí estamos en El Salvador, en la tierra, no estamos en otro planeta, aquí vivimos en la dinámica de las contradicciones. Los Acuerdos de paz, si bien son importantes, no se logro mediante ellos el cambio de estructuras, tampoco se logra ello con triunfos electorales únicamente.

Tenemos que revisar ¿que nos está ocurriendo? Preguntarnos: ¿Porque los medios de Comunicación, precisamente en este tiempo promueven aún más, entrevistas, debates, noticias, con supuestos “analistas políticos” que tienen , en enorme mayoría, sesgo por el poder económico o por intereses grupales y hasta personales. ¿Quiénes son los dueños de esos medios de Comunicación? ¿Por qué razón personajes de la derecha aparecen hoy como Sociedad Civil? ¿Y por qué algunos que se dicen ser izquierda coinciden tanto con las voces de las derechas?

En el ámbito cristiano fiel a la causa de Jesús, causa por la vida, algunas personas decimos que no aceptamos la Teología de la Prosperidad, pero de alguna manera hay personas cristianas que están siendo influidas por ella, exigen éxitos inmediatos y que satisfagan sus deseos personales. Las teologías de la cruz y de la esperanza nos enseñan que nuestras vidas siempre estarán en situación y en Camino de cruz y de esperanza.

Deberíamos también preguntarnos: ¿Cuánto, con que periodicidad, metodología estamos practicando ejercicios de análisis políticos y de coyuntura? No que nos lo hagan, sino ¿cuánto lo estamos practicando en los conglomerados juveniles, de ongs, agencias cooperantes, de partidos políticos que no son de derecha, de comunidades que trabajamos por la vida? En el análisis político y de coyuntura nunca deberíamos olvidar la larga historia de estratagemas del capitalismo para confundir a los pueblos, y en ella los casos de personas que perdieron el rumbo y equivocaron el camino. Si olvidamos, o no conocemos la historia, nuestra historia, y la historia de las luchas de los pueblos, nos faltaran herramientas para entretejer nuestros análisis hoy.

Yo recomendaría que no olvidemos en nuestros análisis y reflexiones, que el poder capitalista, ecocida norteamericano esta mas que presente en nuestros escenarios cotidianos, que ese poder es el responsable de los fallidos golpes de estado en contra Hugo Chávez, y más recientemente contra el gobierno ecuatoriano, así como del golpe de estado en Honduras, responsable también de otras tantas maniobras en Bolivia y otros países de nuestro continente, no por pensar como “modernizados” y “actualizados” pequemos omitiendo el poder que tiene el capitalismo norteamericano para dañar y mantener la doble mascara en El Salvador y otros países. Con una máscara se dice defender la vida y con la otra se le ataca, no solo con bombas, hay otras estrategias más sutiles.

Llegó el tiempo de preguntarnos: ¿Que es más preocupante para los señores capitalistas y ecocidas norteamericanos en El Salvador y la región centroamericana? ¿Un gobierno de derecha sea cual sea el partido o un partido que con sus fallas evidentes, sigue sosteniéndose como simpatizante del Socialismo del siglo XXI? Y, más allá de lo evidente: ¿Qué maniobras está impulsando y desarrollando el gran capital norteamericano, con sus homólogos, en El Salvador y cuales están por venir en la medida que se acercan procesos electorales en los cuales las derechas tienen planteada la derrota del único partido de izquierda que tiene posibilidades de triunfar electoralmente?

Muy a pesar de “los pájaros, las piedras y las espinas” de la parábola de Jesús, con la ayuda de Dios y su Santo Espíritu estamos logrando que muchas semillas continúen con vida en este país, y esas semillas, están en nuestro escenario real intentando sobrevivir, dar vida a otras personas, son semillitas sanas que ya producen y continuaran produciendo muchos frutos.

Espero que con la ayuda del santo Espíritu que vive en nosotros y nos ayuda para ser tierra fértil para el reino, logremos irnos aclarando el pensamiento (sobrios, despiertos = mente clara, cabeza fría, dice Pedro) a fin de que se nos vuelva más claro el horizonte, lo cual no quiere decir que todo será fácil, ya que las fuerzas contrarias a la vida siempre están a la expectativa y están como león rugiente (Primera de Pedro 5.8) intentando que desfallezcamos en nuestra militancia por la vida.

El conocimiento, la información para el análisis y hacer análisis ponderando todo lo positivo y lo negativo, es de gran importancia para un pueblo que transita por caminos de liberación, hay que practicarlo sistemáticamente, para que con las herramientas que nos brinda logremos en realidad contribuir a la trasfiguración de la sociedad salvadoreña, en el análisis en nuestros análisis intentemos alejarnos de fanatismo, las repeticiones de discursos, mucho nos ayudaría a los cristianos no ser, como dicen hoy, fans o seguidores de personas, sino verdaderos y verdaderas militantes del trabajo por la vida, en el Camino de Jesús.

Dice Antonio Machado en una de sus tantas frases: “En política solo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela.”

Que Dios nos ayude para continuar entretejiendo los hilos con los que estamos creando el nuevo ropaje de un El Salvador Justo y solidario.

jueves, 7 de julio de 2011

¿QUIÉNES ESTAN AFUERA?

Las personas por lo general tienden a buscar un grupo en el cual se sienten identificadas, en donde puedan ser ellas y ellos mismos, donde los sueños y aspiraciones son comunes y tienden a trabajar bajo un mismo fin, lo cual puede potenciar los esfuerzos de cooperación entre seres humanos y ver y entrar en contacto en su momento con otras necesidades que se convierten en oportunidades de servicio en donde no hay ningún interés de sacar provecho de ningún tipo.

Lo anterior hace referencia a los esfuerzos positivos que se generan en pro de la búsqueda y construcción de una sociedad más justa, del bien común, en la cual no hay distinción de personas o discriminación de las mismas por su condición cualquiera que esta fuese… esto parece ser un planteamiento utópico, ya que por el momento no ha sido posible vislumbrar dichos ideales basados en la justicia y la igualdad.

En los ambientes eclesiales –es lamentable mencionarlo– lo menos que se hace es promulgar esta forma de vida a la que llamamos usualmente y en algunos casos por costumbre Buena Noticia, ya que en el seno de nuestras congregaciones pareciera que hemos propiciado mas la exclusión y legalismos retomados de una interpretación radical de Las Escrituras; es así como lo primero que se les exige a las personas que llegan a formar parte de alguna iglesia son el cumplimiento de reglamentos basados en dicha visión limitada y falsamente moral del Evangelio del Reinado de Dios.

Al parecer la religiosidad nubla las verdaderas intenciones que La Palabra Viva –Jesús y El Espíritu con nosotros y nosotras– y La Palabra Escrita, que nos orientan en la búsqueda de las transformaciones de las vidas humanas y por ende la construcción de una nueva sociedad cimentada en la visión del Reinado de Dios, donde no se juzgue o persiga por ser parte de algunos grupos sustitutos de la familia, a los cuales se les proscribe actualmente con el nombre de agrupaciones ilícitas, incluso por tener manchas en la piel por razones diversas o siendo victimas de persecución por la situaciones de índole moral… en ese sentido las personas incluidas irremediablemente originan a otro grupo llamado las y los excluidos.

Si someterse a las legislaciones de la religión institucionalizada significa estar adentro, pareciera que las personas que quedan excluidas y fuera de ese tipo de gracia barata son las y los impuros, las y los malditos, las y los olvidados de Dios, entonces esto lamentablemente responde a un postulado y vivencia de un proyecto de muerte, es decir, del anti-reino, completamente contrario a lo que El Gran Maestro ilustró cuando dijo que en un banquete los que merecen estar, las y los invitados de honor son quienes usualmente dejamos fuera hoy en nuestros espacios religiosos, esto nos increpa a que busquemos como iglesia nuevas maneras de hacer ministerio con y desde las personas que consideramos las y los otros, a quienes les etiquetamos con un enorme rotulo incandescente que dice: estas fuera (Lucas 14,15-24).

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia El Salvador, Centro América

viernes, 1 de julio de 2011

¿QUIENES ESTAN ADENTRO?

En círculos religiosos de todo tipo, se tiende a pensar en base a ideas, criterios o prácticas que se tienen a fundamentar por los planteamientos pre-elaborados de algunas personas que ejercen su poder sobre el liderazgo y demás miembros que se involucran en dicho grupo, es por ello que existen un amplio abanico de creencias y doctrinas, las cuales continúan ampliándose cada vez mas alrededor del mundo.

Si nos movemos bajo lo anterior, visto en un ambiente más tradicional, se van cerrando las posibilidades, es decir, hay menos personas que podrán ser parte de estas iniciativas religiosas, estas personas en su gran mayoría son niñas, niños, adolescentes, jóvenes, mujeres y personas con discapacidad, que no encuentran cabida en un espacio donde lo que se les exige –para estar dentro– usualmente es un cambio inmediato de apariencia, vocabulario o de ciertas prácticas que no les es permitido llevar a cabo por los reglamentos internos que cada grupo impone a discreción.

Es interesante hacer notar que por lo general estas posturas aberrantes tienen su origen en el fundamentalismo, para ello es necesario aclarar que significa este: fundamentalismo son distintas corrientes religiosas que promueven la interpretación literal de un texto fundamental de una religión específica – por ejemplo: El Corán, La Torá o La Biblia – como máxima autoridad, ante el cual ninguna otra autoridad puede invocarse, la cual debería imponerse sobre las leyes de las sociedades democráticas. En un sentido amplio, el fundamentalismo también se identifica con las corrientes anti-modernistas de distintas religiones. A veces se le confunde con el milenarismo o el mesianismo o se le asocia con fanatismo o extremismo, aunque este último término se suele reservar para actitudes específicamente de la vida política.

El fundamentalismo es una definición relativamente moderna que surge como respuesta cuando la sociedad moderna empieza o tiende a guiarse por las leyes humanas y deja de lado las divinas, afectando a los hábitos y al estilo de vida más que todo moralistas e individualistas. El término nació a principios del siglo XX en los Estados Unidos de América y con gran rapidez pasó a definir ideologías cristianas – más que todo protestantes – que maximizan la infalibilidad de La Biblia, pretendiendo un regreso a las posturas fundacionales del cristianismo, basándose en muchos casos en nociones reaccionarias, es decir de extrema derecha.

Por lo general el fundamentalismo tiene mucha afinidad con las posiciones socio-políticas y económicas tradicionales o conservadoras, que pueden dar cabida a otras prácticas anti-cristianas: como el maltrato en el hogar, maltrato a las y los empleados en todo sentido, estar a favor de la explotación, etc. … se menciona y se hace todo lo posible por no romper con el status quo, sin cuestionar lo que hacen los gobernantes y autoridades de todo tipo y se hace escándalo de cualquier cosa que a su manera de ver serían herejías y por lo tanto quien piense diferente no puede estar dentro del grupo y merece la expulsión, ¡he aquí el por qué se dice que todo fundamentalismo es altamente nocivo para la humanidad!

Esto nos hace preguntarnos: ¿quiénes pueden permanecer dentro de una estructura como esta?, ¿es realmente libertad lo que se encuentra en estos grupos?, ¿vale la pena someterse a un régimen como este?, ¿qué tan validos son los requisitos qué dichos grupos imponen para considerarse estar dentro?, ¿es acaso la gracia un don que puede privatizarse?, ¿acaso Dios puede hablar solamente con quienes están en dichas agrupaciones?

En contraposición a esto, nos vienen a la mente las ocasiones que El Espíritu a propiciado en su infinito amor y misericordia la interacción para escuchar su voz con aquellas personas que no la tienen, quienes no tienen poder, en las calles, en los parques, en las comunidades, los hospitales, las cárceles donde el sistema con sus representantes no alcanza a llegar –a no ser para hacer algún tipo de proselitismo político-partidario– donde la iglesia prefiere pasar de largo y poner como excusa su falsa piedad basada en un fundamentalismo cruel e insensible que no toma en cuenta las necesidades humanas…

Hoy más que nunca, vale la pena revisar nuestro proceder, confrontarnos con la praxis de Jesús, quien cuando Juan El Bautista, desde la cárcel mandó a sus seguidores ante El, les hizo ver que el hacer evidente la Buena Noticia del Reinado significa entrar en dialogo desinteresado y actitud de servicio con los sectores vulnerables y excluidos, que ellos también merecen estar dentro y no sufrir algún tipo de marginación, que con ellas y ellos también El Espíritu revolotea como lo ha hecho desde el principio de todo (Mateo 11,2-10).

Antonio Salomón Medina Fuentes, Coordinador Nacional del Proyecto Alternativas a la Violencia, El Salvador, Centro América